sábado, 28 de abril de 2007

Focos energéticos positivos y negativos


Como en todo, las energías se concentran, las buenas y las malas, formándose focos energéticos, de los unos y de los otros, los que permiten que las personas se desplacen por el mundo sintiendo sus efectos. Efectos que pueden ser muy beneficiosos, o muy adversos.

Por: Prof. Inr. Mariela Dos Santos Cruz
mgoldeneye@hotmail.com

Es común que pasemos caminando y sin ningun tipo de reparos, sin problemas aparentes, pues quizás ni siquiera estaba dada la situación para que los hechos negativos se presentaran; tal vez nuestro ánimo era el mejor, la disposición voluntaria muy buena; las personas que contactamos, las más adecuadas para mantenernos en armonía; la salud, funcionando bien, pero... hay algo que no funciona, que nos hace pensar que "algo" o "alguien" nos está "tirando mala onda", y eso nos hace pensar. De repente, tal vez ni siquiera nos preocupa, pero nuestro día sigue en detrimento, y por ende lo que podría haber sido una jornada espectacular, pasa a ser un "extraño" desastre.

Como en todo, las energías se concentran, las buenas y las malas, formándose focos energéticos, de los unos y de los otros, los que permiten que las personas se desplacen por el mundo, sintiendo sus efectos. Estos efectos tanto pueden ser muy beneficiosos, como muy adversos.

Vamos a describir un hecho que pasó a un pariente mío en el año 2000, en el mes de septiembre.

Mi prima se encontraba tranquilamente en su casa, con su tía abuela, tomando mate con un señora amiga (para quienes no sean de estas latitudes, es una especie de té, que se toma en un recipiente de igual nombre y una bombilla).

Es un ser excepcional (siempre hablo así, aunque sea de una persona fallecida), aquel tipo de seres que siempre estan dispuestos a ayudar, a escuchar, a recibir y hacer alguna broma, respetando la individualidad de cada uno, sin ofensas, sólo compartiendo lo bueno de un momento feliz.

Siempre tuvo una vida muy compleja, llena de sinsabores y hechos negativos, pese a que disponía del mejor ánimo para enfrentar las adversidades de la vida y así, ver lo bueno en los demás, teniendo a Dios como centro en su vida.

En determinado momento –era invierno– decide luego de bañarse y prepararse para esperar a su novio, llevar una estufa afuera de la casa (para no molestar a su amiga y su abuelita, que se encontraba en cama con gripe) para agregar combustible ya que la misma funcionaba a queroseno. Ella no vio que no se había apagado totalmente, estando afuera en un día de feria muy bonito, pues si bien hacia frío, había sol y viento, casi a comienzos de la primavera.

Al pretender agregar el combustible en aquella, que no quiso estar apagada, embolsó el viento la pequeña llama, provocando que una llama subiese a su cara, lo que motivó la caída de la caja con un litro de queroseno que le diera un baño de muerte segura, que salta del piso, transformándola en una antorcha humana que nunca pudo gritar, pese a que fue ayudada inmediatamente en el medio de su desesperación por vecinos aterrados de la feria, quienes la socorrerieron en un trance de terribles dolores, sin poder ni siquiera decir nada, debido a que la macabra bebida de fuego quemó también su garganta y el humo sus pulmones. Una Juana de Arco en el siglo XXI...

Su novio que pasa casualmente a verla, encuentra aquel cuadro de horror para el más fuerte, la ropa se hallaba pegada a su cuerpo, se disovieron sus sandalias, su pelo desapareció, y sólo parecía un carbón viviente, sin rostro reconocible, que durara 12 días terribles para todos, más para ella que siempre estuvo totalmente consciente, intentando comunicarse con dos dedos de su mano derecha.

Nada hay peor que la miseria humana, al ver a aquella viejecita que temblaba diciendo "no la voy a volver a ver, mi corazón sabe que ya no vivirá, ¡no les perdonaría que mintiesen!" y dos efectivos policiales, que la llevaron para reconocer el cuerpo, que cambiaba de apariencia dia a dia..., totalmente conciente, desgranándose y disolviéndose, sin poder hablar siquiera por las sondas en su boca, donde el fantasma de la morfina poco pudo hacer para intentar insensibilizar un poco aquel infierno de carne en descomposición, hemorragias e infecciones.

Aquel hermoso personal médico del CE.NA.QUE, al verla, lloraba por no entender que a alguien como "Susita" (Susana), le hubiera sucedido tal desgracia. Nunca más volvió a estar entre nosotros, al menos no en la forma que la conocimos...

Con ayuda de Dios, prácticamente era yo la única persona que se animaba a entrar a acompañar esos últimos momentos que la iban consumiendo como una brasa mitad viva, mitad inerte, a quien le conté algunos cuentos, y traté de tomar su mano –astral– para que no se cayera al vacío, haciendo que ella pudiese recibirla. Allí se me mostró un abismo muy oscuro, y un muro muy luminoso de color blanco, ella pasando ese muro, ya de este lado, antes del abismo oscuro, inmediatamente me di cuenta, que se me mostró que estaríamos en planos diferentes, con lo cual pensé: "¡te estoy mintiendo, no voy a poder sujetarte!", pero como ustedes podrán concluir, obvio, no se lo dije...

Se que está bien allí donde se encuentra, me lo comentó a mí y su hermana. Tuvimos un "encuentro extrasensorial" en la mañana de su muerte; ese día no podía dormir, quería abrazarla, murió en el momento en que me dormi en mi casa, en ese momento sólo algo no terreno hizo que al contestar un llamado telefónico, sin pensar, dijera "gracias por avisarme de su muerte", luego me di cuenta de preguntar quién era que llamaba. Era su cuñada, que nunca pudo entender mi respuesta anticipada, ya que quien escribe, también contestó, antes de poder elaborar un pensamiento consciente (...). Existen cosas más allá de nosotros, cosas que ni siquiera podemos entender a ciencia cierta, justamente por tratar de meter en un laboratorio todo, inclusive al alma misma, y ésta sólo se encuentra en el "laboratorio del Amor", aquel Amor desconocido que se encuentra presente en todos nosotros, pero nunca tenemos tiempo (el tiempo aparente) para aprender de nosotros mismos,

El Maestro mora en nosotros, sólo lo escucha quien no necesita las preguntas...

La experiencia que narro aquí, es una de las tantas formas en que estos focos de energía –en este caso negativa– se concentra en diversos lugares del mundo terreno. Estos se sienten, se presienten si es que se logra ser lo suficientemente sensitivo para reconocerlos.

También es muy bueno saber que así como existen focos negativos, también existen los positivos. Dichos focos son los considerados como no posibles, en casos en los que por ejemplo, en una fiesta, donde hay una cantidad de personas de carácter controvertido, dicha fiesta sea lo suficientemente interesante y divertida como para contenerlos, o sea, están dadas las condiciones para abrumarse dentro del aburrimiento total y la cosa es que todo llega a ser un "extraño" éxito y nadie tiene la respuesta lógica al asunto.

En cuanto a la verdad oculta, poco se permite hablar de las razones que provocan la situación, simplemente hay que tener la suficiente habilidad para reconocer el fenómeno, cambiar rápidamente de lugar (si es que eso es posible), para no ser víctima de una situación no deseada. Claro está, esto no es nada fácil, inclusive para quienes reconocen con facilidad este tipo de fenómenos.

“Pedid y se os dará...”


Hay quienes se cubren de amuletos o de dioses para remediar situaciones no comprendidas, es que las diferentes creencias y religiones, muchas hermosas por su alto contenido en Sabiduria. Todas, inclusive las menos lógicas, algo enseñan si se sabe "ver y oír su sustancia". Cada una representa, en sus metáforas y a su manera, las diferentes imágenes de la realidad y la gran sabiduría de comprender que cada cosa está en su lugar y en su momento, que es perfecto en su esencia y adecuado para su forma.

Quienes hacen ofrendas para librarse de situaciones no convenientes y agradecer las que sí lo son, sólo tienen su forma de expresar al Creador su devoción, no son correctas ni incorrectas, son diferentes, quizás eso no nos deje comprenderlas.

Por otra parte, la mejor manera "casera" y bendecida de realizar esto, teniendo en cuenta que Dios habita en nuestro interior, es invocar esa preciosa oportunidad de contactarnos con nuestro Creador, escuchando esa voz interior, de la que todos hablamos, pero casi ninguno tenemos idea de qué se trata, meditando y comulgando en la Luz de nuestra Alma y la Armonía de la Ley Universal, en el modo adecuado para cada uno de nosotros.

Al intentar definir qué produce dichos focos, intentamos culpar a algún tipo de deidad maléfica o deidad benéfica que lo produzca, que lo suceda. Lo correcto sería poder ver que la maldad o la bondad "apelmazan" y mezclan varios tipos de energías, que los producen y los concentran.

Todo tiene una explicación, aunque ésta no sea aparente, ni se vea a los ojos de una forma natural. El proceso de conocimiento de estos fenómenos, pasa sin embargo por un proceso interior, que lleva muchos años, inclusive muchas vidas de aprendizaje, dentro de esta enorme escuela en que nos ha tocado vivir.

Este artículo fue extraído con autorización de la revista electrónica del Centro de Armonización Integral Al Filo de la Realidad - http://www.eListas.net/lista/afr
e-mail: alfilodelarealidad@yahoo.com)