miércoles, 25 de abril de 2007

La Atlántida:

Nuevas teorías aseguran que existió frente a costas españolas

Uno de los mitos más importantes de la historia es sin duda La Atlántida, muchos dicen que su promotor principal fue Platón, quién abiertamente habló sobre una gran isla que habría desaparecido nueve mil años antes de su época.

Por: Camilo Valdivieso
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Según los relatos de Platón, hace miles de años en una isla se habría desarrollado una cultura muy tecnológica y muy rica, en oro y piedras preciosas, y que en menos de cien años se había destruido. Esta desaparición no habría sido específicamente por causas de terremotos, sino por una inundación, es decir, por un gran diluvio planetario.

Hoy sabemos que Platón, por su época, no tuvo la certeza de las fechas del hundimiento de la Atlántida. Sin embargo, el periodo que narra el filósofo griego es el único que coincide con eventos naturales y mundiales, los que sin duda pudiesen haber colaborado para la autodestrucción de esa civilización.

Según el filósofo, el continente desaparecido había existido nueve mil años antes de su época, en lo que llamó “las columnas de Hércules” (estrecho de Gibraltar). La zona central de la isla habría tenido varios anillos o círculos concéntricos como edificación, y su población habría respetado a un rey todo poderoso.

Toda la teoría de Platón fue presentada en sus “diálogos”, a los que llamó “Timeos y Kritias” y según se cree, habrían sido inspirados en un mentor llamado Solón, que habría vivido 140 años antes de Platón.

Los últimos descubrimientos

Según informó el 15 de junio pasado la cadena británica BBC, varias fotografías hechas por satélite de la zona conocida como la Marisma de Hinojos, cerca de la ciudad de Cádiz, España, revelan unas estructuras que coinciden con las descripciones efectuadas por Platón.

Uno de los miembros del equipo de científicos, Rainer Kuehne, explicó que la palabra "isla" que utilizó Platón para referirse a la Atlántida podría ser en realidad una sección de costa que quedó sumergida entre 800 y 500 A.C. por una gran inundación.

Entre las fotos de la marisma, destacan dos estructuras rectangulares y los restos de varios anillos concéntricos que las habrían rodeado, tal y como indicó el filósofo griego.
Las estructuras rectangulares, añadió, podrían ser las ruinas de un "templo de plata" dedicado al dios del mar, Poseidón, y un "templo de oro" en honor de Poseidón y Cleito, que también aparecen en los diálogos de Platón.

No obstante, los científicos han observado que el tamaño de la "isla" y sus anillos son algo más grandes que los descritos por el filósofo griego, aunque tienen dos explicaciones al respecto.

Una es que Platón, simplemente, calculó mal y subestimó el tamaño real de la Atlántida. Otra es que la antigua unidad de medida griega era, en realidad, un 20% mayor de lo que se creía por aquel entonces.

Si ésta última explicación es cierta, uno de los rectángulos de la "isla" tiene exactamente las mismas dimensiones que el Templo de Poseidón del que habla Platón.

En todo caso, la teoría que sitúa a la Atlántida en España no es nueva. El especialista Werner Wickboldt fue el primero en descubrir esas estructuras después de rastrear detenidamente el fondo del mar Mediterráneo.

También Wickboldt sostuvo que los griegos confundieron el vocablo egipcio para costa y lo tradujeron como isla al transmitir la historia a las generaciones siguientes.

Otras teorías sobre la Atlántida

Los relatos de Platón no son los únicos que hablan sobre la misteriosa isla. Aquí, un resumen de las conclusiones de otros investigadores:

En un ensayo publicado hacia el año 1627, Francis Bacon –científico y filósofo inglés – cuenta la historia de muchos viajeros que por las inclemencias del tiempo, terminaban desviándose de su ruta, llegando a las costas de una isla del mar del sur, hasta ese entonces desconocida.

En 1929, el conde Byron Kuhn de Porok publicó Mysterious Sahara. En esta obra asegura haber encontrado la Atlántida en el desierto del Sahara, esto debido al hallazgo de un esqueleto que -según él- correspondía a Tin Hinan, la legendaria matriarca de los berebé, una etnia musulmana que habría llegado a la península ibérica hacia el año 711 D.C. El descubrimiento no trascendió, ya que el esqueleto correspondía a un berebé, pero que había muerto hace poco tiempo.

En Tunicia, (Africa)un alemán llamado Albert Herrmann, encontró lo que a su parecer, eran pruebas irrefutables de la existencia de la Atlántida. Se trataba de antiguas obras de irrigación, las cuales daban las claves para aceptar que el continente perdido se desarrolló en el mediterráneo, aunque sus bases eran alemanas. Lo más curioso, es que las fechas de datación de su hallazgo no correspondían a las entregadas antes por Platón, quién – a su parecer - las había multiplicado por 30, de esta manera y reduciendo las fechas, lo encontrado por Herrmann encajaba muy bien en la historia de Tunicia.

También en Gabes, Tunicia, (Africa) el geólogo Paul Borchardt dijo haber encontrado la Atlántida, ya que descubrió una antigua fortaleza. Esta edificación en ruinas llamó la atención de muchos investigadores, los cuales -después de un tiempo- llegaron a la conclusión que se trataba de una fortaleza de origen romano.

Leo Fobrenius, aseguró en 1934 haber encontrado la Atlántida en Yoruba, Nigeria, prácticamente todo fue a partir de ubicar a los elefantes de los que hablaba Platón y que supuestamente se encontraban en la isla atlante, y que en otro lugar que no fuera Africa, era muy difícil encontrarlos.

Según Ignatus Donnelly un estudioso norteamericano, en su libro Atlantis: the Antediluvian World (1882), hace miles de años habría existido un continente en el océano Atlántico que tenía el nombre de la Atlántida, aquí se desarrolló una civilización que generó un proceso evolutivo muy importante, ya que el hombre pasó de un estado de salvajismo puro a otro en el que resaltaba su cultura.

Después de mucho tiempo este continente se habría transformado en la civilización más popular y poderosa del orbe, llegando a dominar sectores del mundo como es el caso de México, el Amazonas, las costas del Pacífico de América del sur, el Mediterráneo, la costa occidental de Europa, Africa, el Báltico, el mar Negro y el Caspio.

Según Donnelly, todas las deidades, tanto griegas, fenicias, hindúes y escandinavas, eran los reyes y reinas, además de los héroes de la Atlántida. Y que a través del paso del tiempo los recuerdos de estos seres, se vieron confundidos con relatos míticos, que al fin y al cabo eran reales.

Según él, el Jardín del Edén del génesis bíblico, no era otra cosa que la misma Atlántida, pero su narración se habría visto desvirtuada por aquellos que relataron las escrituras sagradas. Lo mismo pasaba con todos los paraísos terrenales como es el caso del jardín de las Hespérides, los Campos Eliseos de Homero, el Assgard de los Eddas, entre otras maravillas legendarias.

A su juicio, la destrucción de la Atlántida ocurrió por desastres naturales como un gran maremoto que inundó a toda la isla y a la mayor parte de sus habitantes, los que perecieron ahogados en el océano Atlántico. Sin embargo, él opinó que hubo supervivientes, los cuales habrían emigrado en naves y balsas, llevando a los países del este y del oeste la lamentable noticia de su destrucción, la que se conoce hasta nuestros días como el gran diluvio universal.

Según Charles Berlitz en su obra “El Triángulo de las Bermudas” (1974) la Atlántida estuvo ubicada en la zona que comprende el Océano Atlántico norte, incluso en las cercanías de la actual España.
A su juicio, es muy probable que la Atlántida haya sido destruida por la última gran glaciación que se estima hacia el 10.500 A.C. por lo que los vestigios del continente deberían estar aún bajo las aguas.

Para Berlitz, es muy probable que la última glaciación, además de destruir las islas, las haya empujado hacia un sector que comprendería el “Triángulo de las Bermudas”, un centro de poder que se habría tragado los restos de la Atlántida.

El plantea que en ese lugar es precisamente donde se hundió la Atlántida, y es allí donde aún viven los atlantes. Esa es una civilización súper desarrollada tendría miles de años de adelanto en relación con la nuestra. Habrían en ese lugar grandes complejos de láser cristalinos que yacerían en el fondo de mar de los Sargazos, y que aún estarían funcionando intermitentemente, causando perturbaciones electromagnéticas, que son a su vez las responsables de las averías o desintegración de naves aéreas y marítimas.

Cabe decir que una de las grandes pruebas que el investigador tiene para justificar sus teorías, tienen que ver directamente con la importante cantidad de casos de gente que se ha perdido en esas zonas del Atlántico, incluso hay narraciones que aseveran que muchos aviones tienen problemas en sus controles cuando sobrevuelan la zona.


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