sábado, 28 de abril de 2007

Meditación Vipassana: El largo viaje hacia el Yo interior

Vipassana es la técnica más antigua de meditación budista de la India, donde se enseña y practica hace más de 2.500 años. Descubierta, utilizada y difundida por Gautama Buda, enseña el difícil arte de vivir. Poco a poco, como muchas técnicas indias de autoayuda, se ha difundido por el mundo bajo la modalidad de un retiro espiritual profundo, de 10 días, en el cual la persona se mantiene alejada del entorno exterior y en completo silencio, volcada hacia sí misma y conectada con la escencia más profunda de su ser. Aunque la técnica es exigente, se la considera un viaje de autoconocimiento y autosanación de cuerpo, mente y espíritu, mediante la observación y asimilación del propio “yo”. De la misma manera que los ejercicios físicos mejoran la salud del cuerpo, Vipassana es un ejercicio para desarrollar una mente saludable, equilibrada, llena de amor y compasión.

Por: Alejandra Bluth Solari

Vipassana significa literalmente “ver las cosas tal como son en realidad”, y es una de las técnicas más antiguas de meditación de la India. Fue descubierta por Gautama el Buda hace mas de 2.500 años, y enseñada por él como un remedio universal para males universales, es decir, para aprender el arte de vivir.

De los cientos de métodos de meditación que existen, Vipassana tiene un status único porque es la meditación a través de la cual Gautama el Buda se Iluminó. La misma palabra, Vipassana, en pali, la lengua en la cual Gautama el Buda habló, significa “mirar”, y en sentido metafórico, “ver”, “observar”.
La meditación Vipassana trabaja directamente con la mente. Mediante un proceso disciplinado y dinámico, cultiva cualidades como la amistad, la amabilidad, la compasión, la alegría, la ecuanimidad, teniendo con ello la oportunidad de erradicar lo opuesto, las cualidades insanas, tales como el odio, la avaricia, la ofuscación, etc...

La meditación dura 10 días, y durante este tiempo el estudiante vive la vida de un monje, acatando las normas del curso practicando diversas abstinencias y por otro, subsistiendo de la caridad y siendo alojado, servido y alimentado gracias a la buena voluntad de otros estudiantes antiguos, que deseosos de compartir los beneficios de esta técnica con otros, han donado dinero, tiempo y esfuerzo para que nuevos cursos sean posibles.

Temporalmente convertido en monje o monja, el estudiante de Vipassana observa rigurosamente sila (conducta ética), la práctica samadhi (concentración de la mente), y adquiere paña (sabiduría).
Como todas las técnicas de meditación, Vipassana utiliza como herramienta la atención o conciencia pura, y requiere concentración y esfuerzo, perseverancia y determinación, todo ello dirigido a alcanzar una transformación ideal de la consciencia con perspectivas de libertad en el pensar y en el actuar, para adentrarse en el sendero del Nirvana, que según Buda, es el cese total del sufrimiento.

Con la meta de lograr una verdadera reestructuración interna de la mente y del cuerpo, los efectos más tangibles de esta práctica son una mejora en la calidad de vida y las relaciones personales, una armonía que solamente se consigue cuando se es capaz de reconocer los estados de angustia, de enojo, soledad, depresión, o tristeza. Vipassana permite canalizar estos estados adecuadamente, y transformarlos en la medida en que se desarrolla la percepción la consciencia. El meditador aprende a ver lo que está haciendo, cuándo y cómo lo hace, y se esfuerza hasta el final de este camino para lograr una salud mental perfecta y un amor puro hacia todo lo que vive.

En su forma más pura, esta técnica tiene por objetivos la total erradicación de las impurezas mentales, como odios, dudas y temores, y la resultante felicidad suprema de la completa liberación del ser, así como la curación de las enfermedades y, sobre todo, del sufrimiento humano.

El fin último de Vipassana es ser un sendero de autotransformación mediante de la autobservación. Se concentra en la profunda interconexión entre mente y cuerpo en cada persona, la cual puede ser experimentada de manera directa por medio la atención disciplinada dirigida a las sensaciones físicas que forman la vida del cuerpo, y que continuamente se interconectan con la vida de la mente y la condicionan. Es este viaje de autoexploración a las raíces comunes de cuerpo y mente, basado en la observación, lo que disuelve la impureza mental, produciendo una mente equilibrada, llena de amor y compasión . mediante la experiencia directa de nuestras sensaciones, sentimientos, pensamientos y juicios, que demuestran cómo uno crece o decrece, cómo uno produce sufrimiento o se libera de él. La vida se va caracterizando por una intensificación de la conciencia, por la ausencia de engaño, por el autocontrol y la paz.

Desde los tiempos de Buda, Vipassana ha sido trasmitida por una cadena ininterrumpida de maestros. Aunque es de ascendencia hindú, el maestro actual en esta cadena es S.N. Goenka, un millonario industrial birmano que aprendió la técnica de su maestro, Sayagyi U Ba Khin, un alto funcionario del gobierno de Birmania, (oficialmente conocida como Unión de Myanmar) ya fallecido. Aquejado de una incurable migraña, después de acudir a las mejores clínicas de todo el mundo, a Goenka se le recomendó probar una técnica de meditación que enseñaban algunos maestros birmanos.

Catorce años después, convertido en Maestro de Vipassana, viajó a India para enseñar esta técnica a sus padres y a un reducido grupo de amigos suyos, quienes a su vez quisieron que sus propios familiares recibieran la misma instrucción de Goenka. En 1969 comenzó la larga cadena que ha llevado a diseminar el Vipassana como pólvora por todo el territorio hindú, y que ya ha comenzado a expandirse prácticamente a todo el globo terrestre. Goenka ha enseñado a decenas de miles de personas de todas las razas y religiones, en más de 300 cursos tanto en Oriente como en Occidente. En 1982, comenzó a designar profesores asistentes, para que le ayudasen a atender la creciente demanda de los cursos de Vipassana en todo el orbe.

Buda, el maestro

La técnica que enseña S.N. Goenka representa una tradición que se remonta a Buda, que nunca enseñó una religión sectaria, sino el Dhamma - el camino de la liberación - que es universal. Siguiendo esa tradición, la enseñanza de Goenka está libre de sectarismo y por esa razón tiene un profundo atractivo para gente de cualquier procedencia, con o sin creencias religiosas y de todas las partes del mundo.

Tal como recomienda la primera inscripción del templo de Delfos, “Conócete a Tal como recomienda la primera inscripción del templo de Delfos, "Conócete a ti mismo", todo lo que hizo Gotama Siddartha el Buda fue observar con atención y ecuanimidad total la conciencia humana a través de su propia conciencia. Es decir, se observó a sí mismo hasta llegar a conocerse, y desarrolló un modelo del funcionamiento de la mente y enseñó un camino hacia el Nirvana, la liberación final conocida también como estado búdico, estado crísitico de conciencia o simplemente iluminación.

Dicho modelo de la mente la ve como un proceso que se basa en la sucesión ininterrumpida de cuatro funciones principales:

1) consciencia (viñana): la parte receptora de la mente que se limita a registrar la ocurrencia de las cosas.

2) percepción (saña): la parte evaluadora que juzga el hecho ocurrido, clasificándolo y juzgándolo como positivo o negativo.

3) sensación (vedana): la parte que genera una sensación corporal agradable o desagradable de acuerdo al resultado de la evaluación del hecho.

4) reacción (sankhara): la parte que reacciona con aversión o apego en función de la sensación.
De acuerdo a la observación de Gautama, estas cuatro funciones mentales son todavía más breves que las efímeras kalapas que componen la realidad material, de tal suerte que nunca tenemos conciencia de lo que ocurre cada vez que los sentidos corporales entran en contacto con alguna cosa. Por ejemplo, si al oído llega el sonido producido por las palabras "¡Eres un inútil!", inmediatamente la conciencia registra el hecho, la percepción clasifica las palabras como algo negativo y experimentamos una sensación corporal desagradable que nos hace reaccionar produciendo un sankhara de aversión contra lo que estamos escuchando, pues deseamos que se detenga eso que nos desagrada; por el contrario, si escuchamos un halago que la percepción evalúe como algo positivo, experimentamos una sensación corporal agradable y generamos un sankhara de agrado deseando más de eso que nos ha producido placer.

La memoria de todos los sankaras que ha producido una mente se encuentra acumulada en el cuerpo y esta acumulación va generando reacciones cada vez más marcadas y automáticas, ya que sañña, la percepción, aprovecha el acervo de experiencias pasadas para evaluar y clasificar cualquier fenómeno nuevo.

Las reacciones pasadas se convierten en puntos de referencia con los que tratamos de comprender una experiencia nueva que juzgamos y clasificamos de acuerdo a nuestros sankharas pasados. Así es como las reacciones antiguas de codicia y aversión condicionan nuestra percepción del presente y nos vemos envueltos en un círculo vicioso, en lo que se conoce como la rueda del Samsara. De tal suerte que el karma, la verdadera causa del sufrimiento, es producto de la reacción condicionada de la mente.
Gautama el Buda dijo: "Cualquier sufrimiento que surja, tiene una reacción por causa. Si todas las reacciones cesan, entonces no hay más sufrimiento". Entre las herramientas que enseñó a sus contemporáneos para detener la reacción y alcanzar la liberación, se encuentra una sencilla y poderosa técnica para desarrollar la capacidad de contemplar las cosas tal como son. Esta técnica es la que se conoce como meditación Vipassana, que significa "visión cabal" y consiste en trabajar erosionando poco a poco las respuestas condicionadas hasta liberar totalmente a la mente del sufrimiento. Un camino racional y paciente.

Un curso Vipassana

Aunque la Vipassana fue desarrollada como técnica por el Buda, su práctica no queda limitada a los budistas y bajo ningún concepto hay nada parecido a una conversión. La técnica funciona sobre la sencilla base de que todos los seres humanos comparten los mismos problemas; y que una técnica que pueda erradicar esos problemas tendrá una aplicación universal. Los beneficios producidos por la meditación Vipassana han sido experimentados por personas con muy diversas creencias religiosas sin que hayan tenido ningún conflicto con la fe que procesan.

Para recibir la instrucción del Vipassana con toda la fuerza de su pureza, es necesario tomar un curso intensivo de 10 días a cargo de Goenka o alguno de sus Maestros o Maestros Asistentes. Bajo la guía se S.N. Goenka Se han establecido centros de meditación Vipassana en la India, Estados Unidos, Australia, Nueva Zelandia, Francia, el Reino Unido, Sri Lanka, Tailandia, Birmania, Nepal y otros países.

Prácticamente por todo el mundo hay centros donde la Meditación Vipassana se practica abierta a todo el que quiera participar para ver por sí mismos cómo funciona la técnica y medir sus resultados, y que enfatizan en preservar la técnica en su forma auténtica, original. No se la enseña de manera comercial, sino que se la ofrece gratuitamente sin que ninguna persona involucrada en su enseñanza reciba remuneración material alguna. No se cobra por los cursos, ni siquiera para cubrir el costo de la comida y el alojamiento, ya que todos los gastos son sufragados por las donaciones de personas que, habiendo completado un curso han experimentado los beneficios de la Vipassana y desean también dar a otros la oportunidad de beneficiarse de ella. Cada centro uno tiene un programa diferente, pero todos consideran un retiro de 10 días durante los cuales los participantes aprenden los fundamentos del método y practican suficientemente como para experimentar sus resultados.

La meditación Vipassana es una meditación de observación que enseña a estar, vivir y concentrarse en el momento presente, consciente de todo lo que se presenta y ocurre.

Al practicar Vipassana, la persona elige un objeto en donde enfocar su mente, que será el objeto primario de meditación. Tradicionalmente, la respiración se utiliza como objeto; se mantiene la mente enfocada en la respiración y se realizan anotaciones mentales "adentro-afuera-adentro-afuera" junto con la respiración. Durante las anotaciones de la respiración, cada vez que la mente se pierde o se distrae, se realizan anotaciones de esto también, como "pensando" u "oyendo" distracciones o emociones, y también anotaciones de las sensaciones en el cuerpo. De esta forma, la persona observa todo lo que le está ocurriendo o lo que se le presenta a través de las seis puertas de los sentidos.
Sólo el momento presente es importante, y todo lo que ocurre en el momento presente a través de las seis puertas de los sentidos -ojos, oídos, nariz, lengua, cuerpo y mente- debe ser notado, atendido, observado como objeto de meditación.

Al mantener la mente en el objeto de meditación se desarrolla la concentración o unificación de la mente, lo cual es necesario para que ocurra el conocimiento de penetración de la real naturaleza de la mente y del cuerpo. Lo que primero necesita es concentración., y para tener concentración primero debe mantenerse la mente enfocada en un objeto por algún tiempo. Al comienzo esto es muy difícil, aún por un periodo corto, porque la mente es muy difícil de manejar y difícil de controlar. Por lo tanto, se ata la mente al objeto con observación o con atención completa; al comienzo la atención no es suficientemente intensa para ligar la mente a un objeto y tendrá muchas distracciones que interferirán su meditación, pero cuando las distracciones se presentan a través de los ojos, oídos, nariz sólo hay que hacer de ellas objetos de meditación, realizando también anotaciones.

En la meditación Vipassana radica en el hecho que todas las cosas son objetos de esta meditación; la contemplación del cuerpo, de las sensaciones, de la mente y los objetos mentales. Todo es objeto de observación en esta practica.. La respiración es solamente el objeto "primario." Si no hay otro objeto para notar, simplemente continúe notando su respiración; y si hay otros objetos, simplemente nótelos. Ya sea que mantenga su mente en la respiración o en otras distracciones, está meditando bien si es consciente de los objetos.

Para practicar Vipassana sólo hay que observar con atención y ecuanimidad las sensaciones en todo el cuerpo. Estas sensaciones se experimentan debido a la infinita variedad de combinaciones de las cualidades básicas de la materia -masa, cohesión, temperatura y movimiento- que presentan las partículas subatómicas llamadas kalapas.

Cuando se adquiere la capacidad de observar cualquier sensación sin reaccionar ante ella, la mente empieza automáticamente a penetrar más allá de la realidad aparente del dolor hasta alcanzar su naturaleza sutil que no consiste más que en vibraciones que surgen y desaparecen a cada instante. Así es como se adquiere la conciencia de que todo tiene un tiempo de duración determinado pasado el cual se termina y surge algo nuevo. A esta única constante que es el cambio, se le llama anicha, impermanencia. Cuando finalmente se experimenta la realidad sutil, la conciencia del anicha permite vivenciar la inutilidad del apego y se alcanza la liberación del sufrimiento.

Entre las consecuencias secundarias de practicar esta técnica de meditación se encuentran la relajación mental y la eliminación de viejos sankharas acumulados. Al observar objetiva y desapasionadamente cualquier sensación corporal, mientras no haya ninguna reacción, no se crea ningún sankhara nuevo y cualquier sankhara viejo que se experimente en forma de sensación, desaparece. Al momento siguiente otro sankhara del pasado surge en forma de sensación y si no hay reacción, éste también desaparece. De esta forma, mientras se observa con atención todo lo que ocurre manteniendo la ecuanimidad, se permite que las reacciones acumuladas alcancen una tras otra la superficie de la mente manifestándose como sensaciones que van siendo gradualmente erradicadas.
Como consecuencia secundaria de aprender a observar las sensaciones sin reaccionar ante ellas, la mente se reprograma a sí misma permitiéndose actuar con plena conciencia en lugar de reaccionar automáticamente frente a los acontecimientos.

Es por ello que todo el esfuerzo se basa en aprender a no reaccionar, a no producir un nuevo sankhara cuando aparece la sensación y comienza la sensación de agrado o desagrado. Si hay conciencia en ese momento efímero y se detiene la reacción, uno se limita a observar la sensación, ésta no se intensifica hasta transformarse en deseo o aversión y no se convierte en una emoción intensa que termina por dominar a la mente conciente, sino que simplemente desaparece.

Aunque al principio esta conciencia se logra sólo por unos breves instantes, esos momentos son muy poderosos porque ponen en marcha un proceso inverso, el de la purificación. Y así poco a poco, con la práctica, los segundos se convierten en minutos y los minutos en horas hasta que finalmente queda erradicado el viejo hábito de reaccionar y la mente permanece siempre en paz. Ésta es una forma efectiva en que puede detenerse el sufrimiento, según lo comprobó Gautama el Buda.

Se comienza observando la respiración natural para concentrar la mente y luego con la conciencia agudizada, se procede a observar la naturaleza mutable del cuerpo y de la mente; y se experimenta las verdades universales de la impermanencia, el sufrimiento y la carencia de un ego permanente. Éste es el proceso de la purificación: el conocimiento de la verdad a través de la experiencia directa. Todo el camino (Dhamma) es un remedio universal para problemas universales y no tiene nada que ver con ninguna religión organizada ni con ninguna secta y por ésta razón puede ser practicada por todo el mundo, en cualquier momento y lugar, sin que se produzca ningún conflicto por motivo de raza, religión o comunidad a la que se pertenezca y será igualmente beneficioso para todos y cada uno.

Mediante la práctica continuada, la meditación elimina las tensiones que se van desarrollando en la vida cotidiana deshaciendo los nudos que ha ido atando nuestra vieja costumbre de reaccionar de forma desmedida a las situaciones agradables o desagradables.

Como todas las técnicas de meditación, Vipassana exige paciencia y perseverancia para alcanzar altos niveles de concentración, lo cual se consigue sólo con el entrenamiento práctica continuada. Es importante realizar anotaciones mentales o simplemente observando las distintas cosas que se le presentan, se consigue alto nivel de atención, que permite ver las cosas como realmente son, percibir la real naturaleza de la mente y del cuerpo, de los fenómenos mentales y físicos. "Real naturaleza" significa la naturaleza de transitoriedad, la naturaleza de sufrimiento y la naturaleza de insubstancialidad o la ausencia de un ser o alma incambiable. Es importante percibir estas tres características de los fenómenos, de tal forma que se pueda adquirir una concepción correcta de las cosas, tener menos apego a la mente y el cuerpo, y gradualmente debilitar las impurezas mentales que previenen la iluminación.

Durante los diez días de retiro, los participantes se adhieren a un Código de Disciplina prescrito -que establece cinco preceptos: abstenerse de matar a cualquier criatura, abstenerse de robar, abstenerse de toda actividad sexual, abstenerse de mentir y abstenerse de todo tipo de intoxicantes- aprenden los fundamentos del método y los practican en medida suficiente para experimentar sus resultados.
Asimismo, hay que acatar la disciplina, la guía y las instrucciones del profesor, observar silencio absoluto durante los 10 días (excepto durante las entrevistas con los profesores o en casos de emergencia), abstenerse de cualquier contacto físico o visual con los compañeros, conformarse con la comida vegetariana, privarse de cualquier distracción o contacto con el exterior, respetar el horario que comienza a las 4 y media de la mañana y termina a las 9 de la noche, y suspender durante el curso entero todo tipo de ejercicio y práctica religiosa que normalmente lleve a cabo.

El curso requiere trabajo duro y serio. Luego del primer paso, que es adherir a los preceptos ya indicados, el siguiente paso es desarrollar algún dominio sobre la mente, aprendiendo a mantener la atención enfocada en la realidad natural del siempre cambiante flujo de la respiración, tal como entra y sale de las fosas nasales. En el cuarto día, la mente está más calmada y concentrada, más capaz de emprender la práctica de Vipassana misma, entendida como la observación de las sensaciones en todo el cuerpo, comprendiendo su naturaleza y desarrollando la ecuanimidad, al aprender a no reaccionar ante ellas.

Finalmente, en el último día del curso, los participantes aprenden la meditación de amor benevolente o buena voluntad hacia todos, en la cual, la pureza desarrollada durante el curso es compartida con todos los seres.

La practica entera del curso es en verdad un entrenamiento mental. De la misma manera que empleamos los ejercicios físicos para mejorar la salud del cuerpo, la Vipassana puede ser utilizada para desarrollar una mente saludable.

Por supuesto, no es realista esperar que todos los problemas queden resueltos en diez días; los resultados llegan gradualmente a través de la practica continuada,. En este periodo, sin embargo, lo esencial de la Vipassana puede ser aprendido para ser aplicado en la vida diaria. Mientras más se practique la técnica, se estará más libre de la desdicha y más cercana la llegada a la meta final de la liberación total. Incluso diez días pueden proporcionar resultados que son vívidos y obviamente beneficiosos para la vida diaria.

Como consecuencia secundaria de aprender a observar las sensaciones sin reaccionar ante ellas, la mente se reprograma a sí misma permitiéndose actuar con plena conciencia en lugar de reaccionar automáticamente frente a los acontecimientos. Es por ello que todo el esfuerzo se basa en aprender a no reaccionar, a no producir un nuevo sankhara cuando aparece la sensación y comienza el desagrado o el agrado. Si hay conciencia en ese momento efímero y se detiene la reacción, uno se limita a observar la sensación, ésta no se intensifica hasta transformarse en deseo o aversión y no se convierte en una emoción intensa que termina por dominar a la mente conciente, sino que simplemente desaparece.

La meditación Vipassana apunta hacía los más altos objetivos espirituales: la liberación total y el despertar. Su meta no es sólo curar las enfermedades físicas. No obstante, la purificación mental conlleva la eliminación de varias enfermedades psicosomáticas. De hecho, elimina las tres causas de nuestro sufrimiento, según el Budismo: la codicia, la aversión y la ignorancia. Por la práctica continua, la meditación libera las tensiones desarrolladas en la vida cotidiana, suelta los nudos creados por la vieja costumbre de reaccionar de una manera excesiva en situaciones agradables o desagradables.

19 preguntas y respuestas acerca de la meditación Vipassana

1. ¿De dónde proviene la meditación Vipassana?

La meditación Vipassana proviene principalmente de la tradición del Budismo Theravada. Hay dos principales divisiones del budismo en el mundo hoy en día-Mahayana y Therevada. La tradición Mahayana se desarrolló cuando el budismo se propagó a los países del norte de Asia de Tibet, China, Japón, etc. La tradición Therevada se encuentra en el sur de Asia y se propago en Sri Lanka, Birmania (Myanmar), Tailandia, Camboya y Laos.

2. ¿Qué significa Vipassana?

El término Vipassana esta compuesto de dos partes ‘vi’ que significa “en varias formas” y ‘passana’ que significa “ver”. Entonces, Vipassana significa ‘ver en varias formas’.

3. ¿De qué me puede servir la meditación Vipassana?

El objetivo final de Vipassana es erradicar completamente las impurezas de su mente. Antes de esto, existen los beneficios de tranquilidad, paz mental y la habilidad de aceptar cosas como vienen. Vipassana le ayuda a ver las cosas como realmente son y no como parecen ser. Las cosas parecen ser permanentes, deseables y substanciales, pero en realidad no lo son. Cuando practique meditación Vipassana, experimentara el surgir y el cesar de los fenómenos mentales y físicos. Y tendrá una comprensión más clara de lo que esta ocurriendo en su mente y cuerpo. Usted podrá aceptar las cosas como se le presentan con menos agitación y podrá relacionarse con las situaciones de una manera mas positiva.

4. ¿Quién necesita la meditación Vipassana?

La meditación Vipassana es para curar las enfermedades de la mente, las impurezas mentales como el apego, el enojo y la ignorancia. Todos nosotros tenemos estas enfermedades mentales casi todo el tiempo. Para al menos tener control de ellas necesitamos la meditación Vipassana. Por lo tanto, Vipassana es para todo el mundo.

5. ¿Cuándo es necesaria la meditación Vipassana?

Debido a que las impurezas mentales están casi siempre con nosotros, necesitamos la meditación Vipassana casi todo el tiempo. No hay un tiempo fijo para la práctica de Vipassana. La mañana, durante el día, antes de acostarse-cualquier momento es tiempo para Vipassana. Y Vipassana puede ser practicada a cualquier edad.

6. ¿Tengo que ser budista para practicar Vipassana?

No hay nada que puede ser particularmente llamado budista en la meditación Vipassana. No hay ningún elemento de religión. Es una investigación científica y una auto-examinación. Usted simplemente observa atentamente todo lo que se le presenta, lo que está ocurriendo en su mente y en su cuerpo en el momento presente.

7. ¿Es la meditación Vipassana difícil de practicar?

Si y no. La meditación significa control mental y la mente es muy difícil de controlar. Usted experimentará esto personalmente cuando practique meditación. Entonces, no es fácil practicar meditación Vipassana porque no es fácil controlar la mente-mantener la mente en un mismo objeto. Por otra parte, la meditación Vipassana es fácil de practicar. No hay complejos rituales que uno debe seguir o mucho que aprender antes de poder comenzar la practica. Simplemente se sienta, se observa a usted mismo y enfoca la mente en el objeto. Simplemente esto.

8. ¿Hay requisitos previos para poder practicar la meditación?

Usted necesita un deseo genuino de practicar y la disposición de seguir las instrucciones de cerca, porque si no practica correctamente no obtendrá todos los beneficios de la meditación. También necesita tener confianza en la practica y en el maestro y una mente abierta para intentar la practica y ver de que le puede servir. La paciencia es también muy importante. Cuando medita, debe tener paciencia con muchas cosas. Habrá distracciones, sensaciones en su cuerpo y tendrá que observar su mente. Usted debe preservar cuando estas distracciones se le presenten y no puedo concentrarse en el objeto. También en el Budismo Theravada, se hace énfasis en la purificación de la moral porque sin una conducta moral pura no puede haber buena concentración o paz mental. Los pensamientos de algo malo que hizo vendrán una y otra vez, especialmente cuando está meditando, y será más difícil obtener buena concentración.

9. ¿Que implementos necesito para la meditación Vipassana?

En realidad no necesita nada. Todo lo que necesita es un lugar en donde pueda sentarse, cierre sus ojos y enfoque la mente en el objeto. No soy contrario al uso de cojines, bancos o incluso sillas y otras cosas, porque para poder practicar meditación usted necesita un cierto dolor innecesariamente, debería tener cuidado de no tener mucho apego al confort, porque experimentará somnolencia y se dormirá.

10. ¿En qué postura se debe practicar Vipassana?

La meditación Vipassana puede y debería practicarse en todas las posturas-sentado, parado, caminando y acostado. Usted debería observar todo lo que hace.

11. ¿Es la postura de las piernas cruzadas esencial para la meditación sentado?

Si bien la costumbre y tradición es de sentarse en el suelo para practicar meditación, no es esencial en la práctica de Vipassana. Si no se puede sentar con las piernas cruzadas, puede sentarse como desee siempre que la postura sea confortable. Lo importante en Vipassana es simplemente la observación y no la postura.

12. ¿Deben mis ojos estar cerrados durante la meditación?

Es mejor mantener los ojos cerrados, pero los puede dejar abiertos si así lo desea, elija lo que lo distraiga menos. Pero si mira algo, debe estar consciente de “mirando” y hacer anotaciones mentales. Lo importante es tener buena concentración.

13. ¿Qué debo hacer con mis manos durante la meditación?

No hay reglas estrictas con respecto a cómo colocar las manos en la meditación Vipassana. Las puede colocar de la manera que desee. La posición más usual es colocar en sus rodillas.

14. ¿Cuándo tiempo debo practicar cada vez?

Eso depende de cuanto tiempo puede dedicar a la meditación. No hay regla fija. Seria bueno si pudiera meditar sentado por una hora. Pero si no se puede sentar por una hora al comienzo, entonces puede sentarse por media hora o quince minutos, y poco a poco aumentar el tiempo hasta que se pueda sentar por más tiempo. Si usted se puede sentar por más de una hora sin demasiada incomodidad, puede meditar sentado por dos o tres horas si así lo desea.

15. ¿Debo practicar todos los días?

Nosotros comemos todos los días y cuidamos nuestros cuerpos todos los días. Debido a que casi siempre tenemos impurezas mentales necesitamos limpiar nuestras mentes todos los días. Yo recomiendo las horas de la mañana porque el cuerpo y la mente están descansados y usted ha dejado atrás las preocupaciones del día anterior. También seria bueno que medite a la noche antes de acostarse. Pero puede practicar en cualquier momento. Y si se habitúa a practicar todos los días, será bueno y beneficioso para usted.

16. ¿Necesito un maestro para practicar Vipassana?

Esto es importante. Cada vez que aprende algo nuevo usted necesita un maestro. Con la ayuda de un maestro, puede aprender más rápido y sin equivocaciones. Usted necesita un maestro que es competente para darle las instrucciones, corregir sus errores y servirle de guía cuando encuentre dificultados durante el curso de la meditación. Hay algunos meditadores que piensan que están progresando cuando en realidad no están progresando de ninguna manera. Y a veces, ellos están progresando pero piensan que no están meditando bien. Solamente el maestro puede determinar esto y en este momento el maestro es indispensable. Si no puede encontrar un maestro, puede usar libros, aunque ningún libro puede totalmente tomar el lugar del maestro. Usted podrá leer y seguir las instrucciones correctamente, no obstante podría tener necesidad de discutir con un maestro ocasionalmente.

Usted puede tener conciencia de cualquier actividad que realiza cuando esta trabajando o caminando o sentado, etc... No tan intensamente como durante la meditación o durante un retiro, sino una observación mas general. Y cuando aplica esta meditación a los problemas en su vida, podrá enfrentarlos de una manera más efectiva.

17. ¿Qué es un retiro de meditación?

Un retiro de meditación provee una oportunidad para profundizar la práctica de meditación en un ambiente adecuado bajo la dirección de un maestro experimentado. Todo lo que hace durante el retiro es objeto de meditación.

18. ¿Qué ocurre durante un retiro?

El día en el retiro consiste de periodos alternos de meditación sentado y meditación caminando, una clase nocturna y entrevistas individuales con el maestro. La continuidad en la práctica también se desarrolla practicando la atención completa en todas las otras actividades durante día. Durante el retiro se observa noble silencio. Un retiro puede durar un día, un fin de semana, una semana o mas.

19. ¿Por qué debo ir a un retiro de meditación?

La práctica intensiva de un retiro es muy beneficiosa para desarrollar buena concentración y calmar la mente. Debido a que la concentración es esencial para hacer surgir el conocimiento de penetración, el retiro de meditación brinda la mejor oportunidad posible para poder experimentar por uno mismo la verdadera naturaleza de la realidad.

www.andesenios.net