miércoles, 25 de abril de 2007

Michel de Nostradamus


¿HAY QUE TEMERLE AL PROFETA?

Genio, vidente, charlatán y aliado de Satanás. La memoria de Nostradamus ha soportado los elogios más sinceros y los más crueles vituperios. Pero nadie ha quedado indiferente ante las confusas profecías de guerras, cataclismos, pestes y lluvias rojas que el astrólogo y vidente más famoso de todos los tiempos escribió hace 4 siglos. Hasta ahora se han cumplido casi al pie de la letra. Un augurio bueno y malo, porque mientras para el comienzo de este siglo vaticinan una destructiva Tercera Guerra Mundial, un devastador cataclismo y las fechorías del Anticristo, también anuncian la segunda venida de Cristo antes de 20 años, y varios siglos más de vida a este vapuleado planeta.

por: Alejandra Bluth Solari

En julio de 1999, supersticiosos e incrédulos formaron un solo bando que esperaba ansioso el cumplimiento de una de las más temidas profecías de Nostradamus, el célebre astrólogo y vidente francés del siglo XVI. Sus palabras vaticinaban un cataclismo natural o un holocausto que sería el punto de partida de la Tercera Guerra Mundial, que duraría 26 años y cambiaría para siempre la existencia que hoy conocemos: “En el séptimo mes de 1999 el rey del terror bajará del cielo, él traerá de regreso a la vida al gran rey de los Mongoles, antes y después, Marte, el rey de la guerra, reinará".

Pasó julio y nada ocurrió. Hasta ahora. Salvo el eclipse total de Sol de agosto, que muchos relacionaron con el rey destructivo venido del cielo, no hubo cataclismos ni se declaró una guerra catastrófica. Pero la posibilidad aún sigue latente, porque la época de Nostradamus se regía por un calendario que sólo tenía 10 meses en lugar de 12. Por trágico que sea el suceso por venir, sería un punto más a favor del prestigio que este médico francés se ha ganado a través del tiempo como el vidente y astrólogo más famoso del mundo, por sus repetidos aciertos en vaticinar hechos de toda índole a lo largo de la historia.

Durante siglos, Nostradamus ha confundido al mundo con sus escritos y el mundo ha estado pendiente de sus más de mil profecías sobre el futuro de la humanidad, que predicen lluvias rojas, cataclismos, guerras, pestes, hambrunas, anticristos y explosiones nucleares, sucesos que abarcan un periodo de 2.240 años, desde 1557 hasta el año 3.797. Las escribió en forma de 3.764 cuartetas (combinación métrica de cuatro versos de 10 sílabas cada uno) y las publicó divididas en cien cuartetas o Centurias, en un libro de diez volúmenes que en su época despertó las más dispares reacciones; asombro por la dificultad de interpretar los versos, rechazo a lo que muchos consideraron mentiras de un embaucador o blasfemias de un engendro de Satanás y, la admiración ciega de la corte de Catalina de Médicis. Hoy, las Centurias de Nostradamus siguen siendo consideradas tanto supersticiones ignorantes como poderosas revelaciones dignas de una fe a toda prueba.

Nadie puede negar son los increíbles aciertos de sus predicciones, que anticiparon con total exactitud hechos tan relevantes como la Revolución Francesa, la llegada al poder de Napoleón, Hitler, Mussolinni y Franco, las dos guerras mundiales, la bomba atómica en Japón, la llegada del hombre a la Luna, las repentinas muertes de John F Kennedy y del Papa Juan Pablo I, la larga guerra en Yugoslavia y en el Medio Oriente, y un larguísimo etcétera.

La Voz de Dios

Michel de Notredame (latinizado como Nostradamus) nació el 14 de diciembre de 1503 en Saint Remy, Provenza francesa. Hijo natural de Rene y Jacques de Notredame, su educación corrió por cuenta de su abuelo materno, médico personal del rey Renato de Francia y del hijo de éste, el duque de Calabria y Lorena. Este hombre fue quien le inculcó el amor por la lectura, los idiomas y el estudio de la matemática y la astrología. Mientras en el día Nostradamus se consolidaba como próspero médico, herbario y empresario creador de cosméticos y de sustancias para conservar la fruta, durante la noche se encerraba en una pequeña habitación a estudiar las estrellas y a descifrar los mensajes del futuro que éstas le transmitían. Rodeado de astrolabios, espejos mágicos e incienso, practicaba sus dotes adivinatorias en un tazón de lata lleno con un líquido misterioso, que muchos dicen que era agua hirviendo. Fue allí donde tuvo sus impresionantes visiones del porvenir.

Al morir su esposa y sus hijos -víctimas de la peste bubónica que azotó a Francia entre 1525 y 1529- Nostradamus salvó cientos de vidas con sus hierbas medicinales, y el éxito que tuvo extendió su fama de herbario por todo el país, al descubrir la forma en que se transmitía la peste e inventar un método ascéptico, casi cuatro siglos antes de que Pasteur descubirera la penicilina. Se transformó en médico de la Corte Francesa, pero más que su fama profesional creció su prestigio como vidente y experto en conocimientos de astrología, cuando en 1555 publicó su famoso libro de Centurias, con las profecías hechas durante sus noches en vela. Estas le granjearon el temor y el odio de las clases sociales más pobres, y la admiración, el respeto y el crédito sin límites de la Corte francesa y de las clases adineradas, que lo consideran “la voz de Dios”, y no dudaban en pedirle sus servicios astrológicos.

Se instaló en una lujosa casa en la ciudad de Salon-en -Creus, y por la misma época contrajo de nuevo matrimonio con una viuda millonaria. Instaló una fabrica de cosméticos, y mientras en el día seguía recabando admiración de sus conciudadanos por su comportamiento de cristiano ejemplar, por la noche no abandonaba sus prácticas proféticas en el ático de su casa.

Su fama se consolidó definitivamente cuando predijo la muerte del rey Enrique II de Francia. Escribió: “el joven león sobrepasará al viejo en campo de batalla por duelo singular, en jaula de oro los ojos le sacará, dos clases una después de morir con muerte cruel”. En 1559, con motivo de la fiesta de matrimonio de su hermana, el rey invitó al conde de Mongomery a medirse en un combate a caballo con lanzas, con la única meta de derribar al contrincante. Durante la pelea, la punta de la lanza del conde penetró por la rejilla del casco de oro con que el rey se protegía la cara, y le perforó un ojo. Tras dos días de agonía, el monarca falleció.

La visera tenía unas rejillas a modo de jaula, y el escudo de armas del conde lucía un león, tal como describió Nostradamus.

Su fama alcanzó niveles de idolatría, y a tal punto llegó su exactitud en predecir las cosas, que describió con precisión la forma y lugar de su propia muerte, el 2 de julio de 1566 a los 63 años, a consecuencia de una hidropesia: “A su retorno de la embajada, el obsequio del rey puesto en su sitio. Nada más hará. Irá a reunirse con Dios. Parientes cercanos, amigos, hermanos de sangre, le encontrarán completamente muerto cerca de la cama y del banco”.

Exactamente así lo encontraron.

Y eso no fue todo. Las dotes de vidente de Nostradamus traspasaron su propia muerte. Dejó establecido que lo sepultaran con un medallón al cuello donde estaba grabado el año 1700, ya que aseguraba que durante el siglo XVIII su cuerpo sería profanado, y gracias al medallón lo reconocerían. En 1791, en plena revolución francesa, un grupo de guardias nacionales franceses, completamente ebrios, intentaron saquear la Iglesia donde descansaban los restos de Nostradamus, y profanaron el esqueleto esparciendo sus huesos. Uno de ellos bebió licor usando el cráneo como copa, sin escuchar a sus compañeros que le recordaban la maldición que pesaba sobre aquél que profanara el cuerpo del vidente; al día siguiente murió de un disparo en una emboscada, y el esqueleto deshonrado fue sepultado de nuevo luego de que lo identificaran gracias al medallón que Nostradamus se llevó a la tumba.

Palabras que Confunden

Nadie sabe a ciencia cierta las artes o técnicas astrológicas que Nostradamus dominaba; algunos dicen que entraba en éxtasis contemplando la llama de una vela, y que consultaba el latón con agua hirviendo para obtener respuestas y visiones.

De sus más de mil profecías sólo se conservan 965. Y casi la misma cantidad de interpretaciones de ellas. Traducidas a todas las lenguas con diversas palabras pero con el mismo sentido, sus intrincados vaticinios han sido interpretados de diferentes maneras. Ni los sabios ni filósofos de su época, ni de años posteriores, lograron entender sus versos, y el mayor desafío que aún hoy representan es descifrar el mensaje exacto de cada uno, debido al lenguaje simbólico y lleno de claves con que están escritos. La idea del autor era que su significado permaneciera oculto para la gente común y, que sólo se revelara ante los ojos del sabio, preparado para tan increíbles predicciones.

En una carta que escribió a su hijo César en 1555, donde le expone en detalle sus dones y su trabajo de astrólogo, reveló en parte cuáles eran sus poderes y las técnicas simples que usó para escribir sus profecías: “Tu llegada tardía a este mundo César Nostradamus, hijo mío, me induce a poner por escrito dejarte este recuerdo después de mi extinción corporal, aquello que, del Porvenir, la Divina Esencia ha permitido conocer por medio de Revoluciones Astronómicas. Es provecho común de los hechos que te dedico esta obra, fruto de una serie nunca interrumpida de vigilias nocturnas en el curso de mi vida ya larga...los acontecimientos futuros quedan siempre definitivamente inciertos, estando regidos y gobernados por el poder inestimable de Dios; el cual ha de querer inspirarnos, y esto, no a través de transportes dionosíacos ni de movimientos delirantes, sino por las figuras Astronómicas que El nos propone...refiriéndome en fin a la verdad de esta palabra del Salvador: “no darás a los perros lo que pertenece a la santidad, ni arrojarás las perlas a los cerdos por temor a que las pisoteen y volviéndose contra vosotros os despedacen”, me había resuelto a privar de mi lengua y de mi pluma al pueblo, pero luego yo cambié de opinión, y tomé un partido diferente; extender el empleo de mis luces a un conjunto de acontecimientos futuros, tan lejanos como me fuera posible percibirlos, comprendiendo aquellos cuya comunicación me parecía lo más urgente, y dirigirme no a algunos, sino al pueblo de los hombres...me he valido de un lenguaje oscuro y complicado, ininteligible para el pueblo. Pero de todas formas he querido desvelar algunos hechos que se refieren a toda la humanidad, si bien he utilizado frases y locuciones obtusas e imprecisas sobre las condiciones de estos futuros acontecimientos, cuyo sentido quedaría oculto tras de severos obstáculos, incluso lo que he captado con mayor claridad y que considero de extraordinaria importancia. De modo que cualesquiera que sean los cambios que se produzcan en la mentalidad de los hombres, mis escritos no escandalizarán a nadie, pues los he anunciado mediante imágenes nebulosas”.

Pero aún hoy escandalizan a muchos, que temen lo que vendrá porque ya han comprobado la veracidad de sus vaticinios. Por ejemplo, no cabe duda de que la plaga de sangre y semen que según Nostradamus infectaría a la mitad de la población mundial hacia 1990, es el Sida. Y que los terremotos que han sacudido al mundo en el último tiempo – el de Chile y México en 1985, el de San Francisco en Estados Unidos en 1989, los temblores en las costas de California y Oregon en 1991, el terremoto de Nueva Guinea en 1993 , el de la India, y recientemente los de Turquía y Grecia- son los que él predijo que ocurrirían desde la costa de India hasta la de Estados Unidos a mediados de esta década.

Mil Años de Paz

La misma carta a su hijo arroja luces sobre su misterioso sistema de trabajo, y revela que Nostradamus predijo el futuro basándose en las posiciones y movimientos de los astros en el cielo, y en la inspiración divina que recibía. Luego, sometía las revelaciones a complejos cálculos: “...pero por lo mismo que esta Eternidad Total es indivisible, los impulsos contínuos que de ella emanan no pueden sino inscribirse, con todo rigor aunque de manera simbólica, en el movimiento de los astros. De aquí la posibilidad de llegar a la causa para quien posee el conocimiento de estos movimientos ...es gracias a la Astrología y a la inspiración y revelación divina que he redactado las presentes profecías...las cosas del porvenir se pueden profetizar por las nocturnas y celestes luces ...”

Jamás se consideró profeta, y menos infalible: “...no es que me quiera atribuir nombre y poder profético cuando digo haber recibido inspiraciones y revelaciones. No, yo no soy sino un hombre mortal, he fallado y sido infiel pecador, sujeto a todas las humanas aflicciones, pero a pesar de esto, como varias veces en la semana me he sorprendido interrogando un líquido y de él recibiendo alucinantes imágenes, he querido dar esas visiones dignas de la benevolencia divina sometiéndolas durante largas noches a la prueba del estudio y del cálculo... Así he escrito el presente Libro de Profecías...”.

Según estas profecías, queda mundo por lo menos para los próximos mil años, pese a la anunciada Tercera Guerra Mundial: “Tras gran discordia humana, otra mayor se acerca, el gran motor los siglos renueva: lluvia, sangre, leche, hambre, hierro y peste, fuego en el cielo, corriendo larga centella”. Algunos estudiosos dicen que la gran discordia humana se refiere a la Primera Guerra Mundial, y que luego vendría otra mayor (la Segunda), y posteriormente la peor de todas: la tercera. Si el motor de los siglos que se renueva se refiere al fin del siglo XX y al cambio de milenio, la conflagración mundial estaría por empezar.

Según otros expertos, Nostradamus erró con sus vaticinios, porque la Tercera Guerra Mundial ya debería haberse producido según los signos de los planetas. Pero es posible que el vidente se refiriera a los ciclos de los cometas y no de los planetas, ya que en su último verso habla de una estela luminosa en el cielo, que podría ser la pasada del cometa Halley en 1986, fecha cercana a fin de siglo, o la aparición del cometa Hale Boop, que se anuncia para luego, y marcaría el inicio del conflicto bélico.

Desde el año 2012 al 3000, Nostradamus vaticina mil años de paz, una época en que una comunidad galáctica se instalará en la tierra para traer luz al mundo, y el hombre entrará en un periodo marcado por una conciencia más elevada fruto de la unión entre ciencia y religión. Para muchos estudiosos, la comunidad galáctica se refiere a la segunda venida de Cristo. No deja de impresionar el que esta predicción coincida con el calendario azteca y maya, que resaltan el año 2012 como la fecha en que llegará a la tierra un Quinto Elemento, que describen como el dios volador con plumas de oro que vino y prometió regresar.

En el año 3755 se acabará la paz; una lluvia de meteoritos marcará el fin de la vida terrestre, que acabará definitivamente el año 3797, año en que acaban también los vaticinios del profeta. Asegura que después de eso el hombre será destruido, o trascenderá el plano material entre los años 4000 y 6000. Entre el 6000 y el 8000, la raza humana que sobreviva a la hecatombe colonizará el espacio y vivirá en distintos puntos el universo. Dice: “Algunos vivirán en Acuario, otros en Cáncer durante más tiempo”.

La lapidaria cuarteta que profetiza el fin del mundo sentencia: "Las tinieblas descienden. Grandes eclipses. El norte y el sur cambian. La guerra y la naturaleza se unen contra la paz . Unos holocaustos en el cielo hacen llover sangre sobre los peñascos y nustra faz es mutuilada". Aunque Nostradamus anuncia este episodio devastador para el año 3.797, muchos expertos lo relacionaban con la cuarteta referida al "el rey de terror" que vendría del cielo en julio de este año, y con la Tercera Guerra Mundial, que estallaría al mismo tiempo y duraría 26 años. El resto del vaticinio podría ocurrir en mil 700 años más, tal como Nostradamus lo profetiza; la tierra se oscurecerá con eclipses, el Polo Norte y el Polo Sur se invertirán causando catastróficos cambios climáticos, la guerra causará espanto mientras la tierra se agita con temblores devastadores, y los holocaustos en el cielo producto de las explosiones nucleares hará que la sangre de millones de personas se derrame, y que la faz de la tierra sea mutilada.

Las Profecías Cumplidas

El fracaso del Apolo 13 en su misión lunar: “Desde el rincón de la luna devolverá donde será colocado y puesto en tierra extraña , los frutos inmaduros producirán un gran escándalo, gran vituperio, a uno gran alabanza”. La luna sería "esa tierra extraña", donde el Apolo 13 no llegó a posarse, y la misión serían "los frutos inmaduros", pues el sistema no se había ensayado bien, y el lanzamiento se realizó demasiado pronto. El fracaso de la misión provocó gran escándalo. Las alabanzas fueron para el primer hombre que pisó la luna .

Napoleón Bonaparte (Centuria I, 60): “El gran imperio será pronto trasladado en lugar pequeño que bien pronto crecerá, lugar bien ínfimo de exiguo condado, donde en el centro colocará su cetro”. Al ser derrotado Napoleón en 1814, el Congreso de Viena lo desterró a la isla mediterránea de Elba y le concedió un reino de 220 kms cuadrados a modo de consuelo. Un año después escapó por mar a Francia para reconquistarla y se transformó de nuevo en jefe de estado. Su reino creció, pero duró 100 días, hasta que fue derrotado en la batalla de Waterloo.

Derrocamiento del Sha de Persia (Centuria I, 70): “Lluvia, hambre, guerra en Persia no termina, la fe demasiado grande traicionará al monarca, por el fin en la Galia iniciada, secreto augurio para una corta existencia”. La fe que los chiitas tenían en un Jomeini, un exiliado iraní en Francia (Galia), se transformó en un fanatismo religioso que impulsó la guerra y traicionó al rey persa, que abandonó Irán en 1979 y murió exiliado en Egipto en 1980. Pero la guerra no acabó; ese mismo año empezó el conflicto entre Irán e Irak, que duró hasta 1988.

La Bomba Atómica (Centuria II. 6): “Cerca de las puertas y dentro de dos ciudades, habrá dos azotes como nunca vio nada igual. Hambre, dentro la peste, por el hierro fuera arrojados, pedir socorro al gran Dios inmortal”. En 1947 Estados Unidos arrojó la bomba atómica en las ciudades de Hiroshima y Nagasaki. Murieron más de 200 mil personas y hubo más de 500 mil heridos.

La Guerra en Yugoslavia (Centuria II, 32): "Leche, sangre, ranas escurrirá en Dalmacia, dado el conflicto, peste cerca de Balennes, el grito será grande en toda Esclavonia, nacerá monstruo cerca y dentro de Ravena". Dalmacia es una región que abarca la zona costera de Croacia y parte de Bosnia, y "ranas" significa la resistencia ante una invasión. La peste cerca de Balennes se referiría a la localidad de Francisation de Ballensted, en Alemania, que en 1993 sufrió una fuga de gas que cubrió todo el país.

Adolfo Hitler (Centuria III, 35): "De lo más profundo del Occidente de Europa de gente pobre un joven niño nacerá, que por su lengua seducirá a las masas, su fama al reino de Oriente más crecerá". Hitler nació en Austria en 1889 en medio de una familia pobre, y con sus discursos conquistó al pueblo alemán. Su plan era conquistar Europa y Asia, y tuvo momentáneas alianzas con Rusia (Oriente), pero su verdadera intención era también dominarla.

La Creación del Estado de Israel (Centuria III, 97): "Nueva ley tierra nueva ocupará, hacia Siria, Judea y Palestina, el gran imperio bárbaro caerá, anes que Febos su siglo determine". En 1948 la ONU creó el Estado de Israel con partes de Judea, Siria y Palestina. El año anterior, Palestina se había dividido en una parte hebrea y una árabe.

La Guerra de los Seis Días (Centuria III, 22): "Seis días al asalto ante la ciudad dada, librada será fuerte y áspera la batalla, tres la rendirán y a ellos perdonada, el resto a fuego y sangre pasados". En 1967, Israel, con el apoyo de 5 países, declaró la guerra a Egipto, Jordania y Siria que , según la profecía, podrían ser los "tres" que rendirán la batalla. Esta duró 6 días, e Israel se apoderó de la ciudad de Jerusalén y conquistó un territorio cuatro veces mayor que el suyo propio.

Conflicto en el Medio Oriente (Centuria III, 31): "En los campos de Media, de Arabia y de Armenia, dos grandes ejércitos tres veces se enfrentarán, cerca del río Araxes la mesnada, del gran Solimán en tierra caerán". La primera guerra se libró entre Irán e Irak de 1980 a 1988 en Media, una región al noroeste de Irán, cerca de la frontera con Irak. La segunda, en los campos de Arabia, podría ser la guerra del Golfo Pérsico en 1991, y la tercera, en los campos de Armenia, la guerra entre Armenia y Azerbayán en 1992. Araxes es el nombre antiguo del río Aras, en la frontera entre Armenia y Turquía; la "mesnada del gran Solimán" se referiría al ejército turco, en nombre del sultán turco otomano Solimán el Magnífico. Cerca del río Aras empieza el territorio de Kurdistán, donde el ejército turco libra permanentes batallas contra los kurdos y sufre contínuas bajas en sus filas; a eso haría referencia la frase "en tierra caerán".

La Independencia de Estados Unidos (Centuria IV, 96): "La hermana de las islas Británicas quince años antes que su hermano nacerá, por su promesa demuestra ser cierta, sucederá al reino de la balanza". Estados Unidos se independizó de Inglaterra en 1776, quince años antes que su hermana república francesa en 1791. La "promesa cierta" sería la ayuda que Francia prometió y dio a los independentistas americanos. No cabe duda que Estados Unidos reemplazó a Gran Bretaña en la balanza del poder mundial.

La Guerra Civil Española (Centuria IX, 41): "De Castillo Franco saldrá a la asamblea, el embajador no grato será cisma, los de Ribiere estarán en la pelea, y en el gran abismo negarán la entrada". Castillo puede referirse a la provincia española de Castilla, que representaría a toda España. La frase" Los de Ribiere" podría aludir a José Antonio Primo de Rivera, que fundó el partido político Falange Española; los falangistas de Rivera lucharon junto a Francisco Franco en la Guerra Civil. La frase "y en el gran abismo negarán la entrada" podría referirse a la Segunda Guerra Mundial (el abismo), en la cual Franco se negó a participar.

Juan Pablo I (Centuria X, 12): "Elegido Papa del elector será burlado, súbitamente con frecuencia emocionado, dispuesto y tímido. Por demasiado bueno y dulce a morir provocado, temor oprime la noche de su muerte guía". El Papa Juan Pablo I, conocido por su bondad y timidez, murió una noche de 1978 a los 33 días de asumir el Pontificado. Se presume que fue asesinado.

Odisea Anunciada : La Centuria II, 75, se refiere, para muchos, a la caída en 1972 del avión de los rugbystas uruguayos en la cordillera de Los Andes, que sobrevivieron alimentándose de carne humana . Siglos antes de que hubiera aviones, Nostradamus escribió: “La voz oída del insólito pájaro, sobre el cañón del respiral suelo. Tan alto se elevará del grano la tarifa, que el hombre del hombre será antropófago”.

Caída Profética: Nostradamus predijo la caída del muro de Berlín muchos siglos antes de que éste se construyera: “El ave real sobre la ciudad del Sol hará una advertencia nocturna durante 7 meses; el muro al este caerá, truenos y relámpagos, en 7 días el enemigo en las puertas”. El ave real sobre París, conocida como la ciudad luz, y la advertencia nocturna no tienen asidero en hechos ocurridos, y algunos intérpretes de las profecías relacionan la caída del con el hundimiento de la línea Maginot en 1940, durante el bombardeo de la armada nazi que duró 7 días.

Profecía de un Asesinato: La Centuria I, 26 predijo la muerte del Presidente John Kennedy y la de su hermano Robert: “ El gran rayo cae en hora diurna, el mal predicho por portador postulario; el siguiente presagio cae en hora nocturna, conflictos Reims, Londres; Etruria apestada”. El Presidente Kennedy fue muerto al mediodía, y su hermano a la una de la madrugada, luego de ser electo en las Primarias de California en 1968. Nostradamus se refirió a la profetisa Jean Dixon, que vaticinó la muerte de John y Robert Kennedy en 1956. La muerte de Robert Kennedy se produjo en medio de disturbios estudiantiles en Reims (Francia) y en Londres, y coincidió con la salida de cauce del río Arno en Florencia y Pisa (Etruria), con la posibilidad de que surgieran pestes y epidemias

Las Profecías que Vienen

Algunas de las profecías anunciadas de Nostradamus que podrían ocurrir en cualquier fecha, sembrando la desolación, son las que siguen. Algunos las relacionan con el Apocalipsis:

- "Saturno se une con escorpión transitando hacia Sagitario, siendo el mayor ascendente, peste, hambruna, muerte a través de mano militar, el Centuria así como la era se aproxima a su renovación"(Centuria I6).

"Brotará fuego desde el centro de la tierra, causará que las torres en la ciudad nueva (Nueva York) se sacudan; dos grandes rocas mantendrán una pelea por un largo periodo, y después Alethusa colorará un nuevo rio...un río Rojo" (Centuria 1, 87).

"En el año en que Saturno y Marte ardan de igual manera, el aire es muy seco, un cometa largo; desde fuegos escondidos un gran lugar arderá con calor, poca lluvia, aire caliente, guerras y ataques" (Centuria 4, 67)

"Muy cerca de Auch, Lectoure y Mirande (suroeste de Francia), caerá durante tres noches un fuego del cielo: un evento maravilloso y estupendo pasará, inmediatamente después la tierra se estremcerá". (Centuria 1, 46)

"Las corrientes del lago Leman (Genova) se colerizarán en ira, los días durarán semanas ; luego meses, después años, después todos fallecerán. Las autoridades maldecirán sus inútiles poderes". (Centuria 1, 47)

"Pronto el Anticristo destruirá a los tres, veintisiete años su guerra durará, los incrédulos estarán muertos, cautivos, exiliados, con sangre de los cuerpos humanos, el agua y la lluvia roja cubren la tierra". Esta cuarteta provoca gran controversia porque se referiría a hechos distantes en el tiempo; la guerra de 27 años podría ser la Tercera Guerra Mundial , los tres que destruirá el Anticristo, los Hermanos Kennedy, y la lluvia roja los efectos de la bomba atómica sobre Japón.

(Artículo extraído del especial Profecías de Fin de Siglo de la revista Conozca Más Chile, editado en octubre de 1999).