jueves, 11 de diciembre de 2008

12:12 Portal de la Luna Llena





Las Transmisiones de la Rejilla Planetaria
Viernes 12 de Diciembre del 2008

Las 12 armónicas sintonizan a la frecuencia de la Consciencia Crística o, la Consciencia del Uno. Esta armónica co-crea a partir de un campo de resonancia que es la unión pristina con lo Divino. La próxima luna llena, este Viernes 12 de Diciembre, nos suministra un gran potencial para experimentar un salto cuántico colectivo hacia una nueva realidad sostenida a través de este campo de resonancia.

El portal 12:12 de la luna llena también nos brinda una grandiosa posibilidad de elección. De qué realidad y de cuál rejilla van ustedes a sostenerse mientras el mundo del viejo paradigma pasa rápidamente a disolverse? No existe por más tiempo un período de espera y un período para ver. La aceleración de la actividad planetaria se apresurará y será más intensa. Como seres que mostramos el sendero, estamos cambiando hacia la nueva realidad AHORA. Sólamente entonces podemos verdaderamente prestar servicio desde nuestro potencial más elevado y poder; como instrumentos de lo Divino.

Hijos del Sol (Children of the Sun), iluminado de gran forma y apoyado por los Maestros Ascendidos, está estableciendo la intención de la rejilla esta luna llena para todas las personas que son parte de esta misión, esta plataforma global y esta familia de almas para que ahora experimenten un salto aún mayor en la realidad cuántica, de acuerdo a su bien más elevado y a la Voluntad de Dios.

Como un campo de fuerza planetaria del fuego sagrado, Hijos del Sol (Children of the Sun) escoge ahora prestar servicio a Gaia por completo desde la armónica cristalina de la Nueva Tierra y desde la nueva matriz divina de consciencia de unidad.


Nuestro Enfoque en la Rejilla Cambia al Servicio Mundial
Grupos de Transformación en Acción!

El caldero de purificación continúa calentándose en cada aspecto de la transformación mundial. A un nivel de consciencia de masa, casi todos los países están experimentando inquietud, conflicto, terror, caos y colapso económico. Toda vida sobre el planeta está ahora siendo afectada por un inmenso mandato para el cambio. La mayoría de las transmisiones de los mensajes elevados indica que estamos todavía en las etapas preliminares con un cambio de la tierra y transición, aún mayor y que debe ser aún experimentado.

Tanto la Rejilla Cristalina planetaria como nuestra actividad en la rejilla se han tornado sumamente fuertes e influyentes para ayudar a establecer y estabilizar la matriz del nuevo Campo Unificado de Gaia. Más aún, la rejilla y nuestra unificación en la rejilla están apoyando a nuestras capacidades en desarrollo en comunicación telepática, otra comunicación dimensional, el viaje de consciencia y y habilidades en la transferencia y transmisión de energía. Estos son ciertamente los conjuntos de habilidades esenciales para nuestro trabajo en la rejilla mientras transmitimos al mundo y ayudamos; trayendo la transformación a muchas áreas de separación, conflicto y sufrimiento.

Debido a la necesidad en aumento de las transmisiones de luz planetarias y nuestros vehículos humanos utilizados como canales divinos, nuestro enfoque ahora cambia solamente al servicio mundial. Ahora hacemos una transición completa hacia la Fase II del Proyecto de la Rejilla Planetaria. Esto implica un cambio del "enfoque planetario unificado" a la plataforma de nuestros Grupos de Transformación. Cada uno de los Grupos de Transformación porta un enfoque específico de transformación mundial y ustedes pueden unirse a uno o a varios. Como parte de la Fase II , nosotros continuaremos compartiendo información sobre los conjuntos de habilidades de consciencia más elevada y cómo ésta se relaciona a nuestro enfoque de la transmisión de la rejilla en el mundo exterior.

Vínculo al artículo completo: Proyecto Rejilla ~ Fase II.


Cómo Crear y Dirigir un Grupo de Transformación

Los Grupos de Transformación en este momento se están formando como parte de la plataforma de los Hijos del Sol.

Ustedes pueden visualizar los detalles en cómo unirse a cualquiera de estos grupos en:

Vínculo a a la Comunidad Principal y al Sitio de Coordinación

Por favor pónganse en contacto con los Coordinadores del Grupo de Hijos del Sol:
Maria Wacka




12:12
Portal de la Luna Llena

Únanse a nosotros en esta Luna Llena en el Campo Unificado de Amor.

Corazón a Corazón,

Hijos del Sol

lunes, 8 de diciembre de 2008

¿DÓNDE BUSCAR LA PROSPERIDAD?




El universo es absolutamente próspero. Hay abundancia de todo. Nada se manifiesta en poca cantidad, sino que la vida en todas sus manifestaciones lo hace de manera generosa y numerosa.

Nuestra sociedad de consumo exige para su supervivencia que las personas consuman constantemente. Supongamos que todos nos pusiéramos de acuerdo y decidiéramos no consumir nada por una semana, salvo lo esencial para alimentarnos: provocaríamos el colapso de la economía. Este ejercicio mental nos ayuda a comprender que toda la publicidad, todos los artículos de los medios de comunicación, todas las imágenes que vemos en televisión, están orientados a que nos fijemos en todo lo que carecemos o en lo que no tenemos para impulsarnos a adquirirlo.

No importa si hiciste un gran esfuerzo para comprar un aparato de última tecnología. Mañana te encontrarás publicidad donde se anuncia un modelo más avanzado y desde ya te irá incorporando en tu mente profunda la idea de renovarlo.

Así pues, las personas están tan orientadas a focalizar su atención en lo que no tienen, que desarrollan muchas veces un sentimiento inconsciente de carencia. Esto no les permite observar y disfrutar plenamente de la prosperidad del universo y de la naturaleza. Muchas veces no son felices con lo mucho que tienen porque centran su atención en lo que no tienen. Se crea una sensación de frustración que es creada intencionalmente para que consumas.

Puedes ser mucho más feliz si todos los días cuentas tus bendiciones, es decir, si te fijas en lo mucho que tienes espiritual, afectiva y materialmente. Puedes aumentar tu felicidad si eres agradecido de lo que te comparte la naturaleza y las personas. Agradece oportunamente si alguien te da algo, —material, afectivo o espiritual. Y serás más feliz aún si compartes lo que tienes con los demás pudiendo ser parte de tu tiempo, de tu amor, de tu servicio, etc.

Observa todos los días la abundancia y prosperidad del universo: sus miles de millones de estrellas, su aire, su agua, sus árboles, sus flores, sus criaturas… Toda esta abundancia está para que tú la disfrutes y te rodea constantemente. Piensa en prosperidad y tu vida será más próspera.

Está bien que tengas aspiraciones a progresar y adquirir nuevos bienes. Lo que debes evitar es la trampa social de hacer depender tu felicidad de ello.


Por: Sergio Valdivia

sábado, 6 de diciembre de 2008

INSTRUCCION AL INTERIOR




Habiendo transitado por diversas experiencias, he llegado a ciertas conclusiones, una de ellas es que todo cambio, toda transformación, todo despertar viene acompañado de un nuevo conocimiento, de una nueva forma de pensar; manifestar ello implica la necesidad de tomar contacto con el único pensamiento real y viviente: La Unidad con el Cosmos. En esta actual etapa de misión, etapa de aprendizaje dentro de un nuevo grupo Rahma algunos empiezan a percibirlo más conscientemente, otros a aprenderlo y también hay aquellos que inician el recuerdo, ya sea con ayuda de los guías u otras experiencias o fuentes a las cuales tenemos acceso.
El hombre, solo por sí mismo no puede ir muy lejos si quiere despertar y evolucionar. Los esfuerzos personales, los esfuerzos individuales no son suficientes. El ser humano necesita de otros que también deseen despertar, necesita unirse a aquellos que de igual forma han comprendido que a fin de conseguir algún resultado, tienen que decidirse a luchar juntos, a ayudarse mutuamente, se abre entonces la posibilidad de alternar con otros seres que No están ya dispuestos a seguir comulgando con el usual sistema de este mundo.
Formar un grupo de trabajo Rahma no es cosa fácil. No es juntarnos rodeados de cuatro paredes y bajo un techo o salir al campo para imaginar o creer que ya funcionamos como grupo de trabajo. Un grupo de trabajo para Misión Rahma es la cosa más hermosa que nos pueda ocurrir.
El Instructor es el organizador del trabajo dentro del grupo, pues es el trabajo el que organiza al grupo, ya que si no hay trabajo organizado, tampoco hay grupo.
El instructor esta a un paso más adelante que los miembros del grupo (solo un paso); pues es él quien entiende y conoce el propósito y el plan mayor; es quien está enterado de todo el trabajo en general y en particular, y por lo tanto debe cultivar una cualidad: ser aquel quien conoce los problemas del grupo y de cada miembro del grupo.
El instructor tiene que haber transitado a su vez por alguna experiencia que hoy debe enseñar. Recordemos que un trabajo de grupo con un instructor inadecuado, solo dará resultados deficientes.
En un verdadero grupo de trabajo Rahma es importante la relación de plena confianza que debe existir entre los integrantes del grupo y de estos con el instructor. Esta última condición es pieza clave para la continuidad del grupo.
Si un miembro del grupo empieza a desconfiar del instructor, entonces el instructor se convierte en algo que le es completamente inútil, y él a su vez, se constituye en algo completamente inútil para el instructor. En este caso es mejor que el miembro del grupo se retire o que busque otro instructor, esta acción por cierto no le hará ningún bien, pero le será menos perjudicial, que mentir u ofrecer resistencia y sentir desconfianza hacia el instructor y contagiar esto a los demás miembros participantes. Recordemos similares hechos ocurridos en Rahma que convirtieron al grupo en un foco de intrigas que rechazaban cualquier trabajo.
La exigencia mínima que el instructor debe pedir a los miembros del grupo de trabajo, es recordar siempre porque ingresaron al grupo. Llegaron al grupo para aprender y para trabajar, no como ellos se lo imaginan o lo entienden por sí mismos, sino de la forma en que lo indique el instructor, que es quien conoce y tiene anotado si es posible, hasta el mínimo detalle de la forma como se ha de realizar el trabajo previamente discutido y aprobado de acuerdo a la Guía de Practicas. Por lo tanto si una vez que se ha ingresado al grupo un hermano se resiste, o critica las acciones del instructor; si empieza a considerar que entiende mejor como debería conducirse el trabajo en general; y especialmente, si muestra falta de consideraron externa hacia el instructor y algún otro miembro, falta de respeto, aspereza, impaciencia, tendencia a discutirlo todo, intromisiones que no dejan llevar la reunión en un ambiente armonizado, todas estas cosas ponen fin a toda posibilidad de trabajar en el grupo. Y es que al grupo se llega a trabajar, a aprender, a ser discípulo, antes que a ser maestro.
Es cierto que a un miembro nuevo le resulta difícil y hasta inaceptable llegar a un lugar, querer dar lo mejor de sí y que no nos digan todo de antemano. Pero recordemos que Rahma también conoce de estos caso ocurridos en su interior, de hermanos que han llegado con una tremenda sed de saberlo todo, y beben hasta hincharse de conocimiento, luego dicen que Rahma ya no colma sus expectativas, que no le dice nada nuevo y se van. Y así muchos se han ido, se han despedido a sí mismos. Tal es el significado de la parábola de Adán y Eva, que por quererlo saber todo y desobedecer a los principios que se les dio vivieron con el auto castigo de no conocer los propósitos mayores que se tenía para ellos.
El instructor podría definir que hay dos tipos de reglas básicas para mantener el equilibrio dentro del grupo, una regla general o para todo el grupo, y una regla individual para cada miembro del grupo. Un ejemplo de una regla general seria: suponiendo que el objetivo principal del grupo es el estudio y conocimiento de Misión Rahma; entonces el instructor debe explicar a todos los miembros que tienen que mantener discreción por un tiempo sobre todo lo que oigan y aprendan en el grupo. La idea básica de esta restricción es que aun no somos capaces de transmitir correctamente lo que vamos aprendiendo, y corremos el riesgo de que interpreten mal todo lo que digamos sobre la Misión, dando como resultado tres cosas: quedamos mal, hacemos daño a la Misión, y alejamos quizá para siempre a un posible hermano de la Luz.
Como ejemplo de regla individual podríamos decir: Si el objetivo del grupo es el estudio y conocimiento sobre sí mismo, entonces el instructor debe explicar minuciosamente a cada miembro del grupo qué es lo que deben guardar para sí mismos, por ser experiencias personales, de interés exclusivo personal. Cada miembro deberá respetar y hacerse respetar, así como cuidar y mantener la integridad de cada uno de los miembros, y de la vida del grupo, de las malas opiniones que por desgracia abundan en la sociedad.
El instructor no debe olvidar que otro punto importante que debe cultivarse dentro del grupo es la sinceridad. La sinceridad es un hábito de alta responsabilidad, y deberá ser una exigencia que se haga a todos los miembros del grupo. Ser sinceros y veraces todo el tiempo es una cosa muy difícil, pues no solo se miente con la palabra, sino también con nuestras actitudes, con nuestros sentimientos y deseos; y hasta con el silencio cuando tantas veces suprimimos nuestro deber de decir la verdad. Esto hay que tenerlo presente, sobre todo en relación con el instructor.
Finalmente, podría decirse que la responsabilidad es la última regla básica para el buen desarrollo de un grupo Rahma. La responsabilidad común, es una regla que nos aproxima a la posibilidad de aprender a crear y vivir en comunidad. Quiere decir esto que los miembros de un grupo no son solo responsables de los errores que cometen, sino que también de los errores que cometen los otros miembros. El éxito de uno es el éxito de todos. El fracaso de uno es el fracaso de todos. Un error o una falta grave de un hermano del grupo deberán conllevar a una autocrítica de todos. La responsabilidad común hay que entenderla y practicarla con la fuerza de nuestro ser interior para interpretarla correctamente.
La práctica de los puntos mencionado nos servirá de indicador que nos hará ver si somos capaces de trabajar por un propósito mayor o si solo servimos para permanecer dando vueltas en el mismo sitio, víctima de la ley de recurrencia.
Si instructores y miembros del grupo trabajamos juntos al unísono, entonces haremos lo que los guías no pueden hacer por nosotros y es: La observación critica (positiva), al interior de Rahma.
Esta dinámica de trabajar juntos seria en realidad: UN COMPARTIR DE ENSEÑANZA MUTUA; evitando así los errores cometidos en el pasado en que los grupos se convirtieron en una reunión de abrazos, sonrisas y apretones de manos semanales dentro de una exposición (y no enseñanza) del instructor.
No olvidemos que el trabajo debe ser en conjunto, pues si el instructor realizase su trabajo más no el grupo y viceversa si el grupo realizase su trabajo más no el instructor, lo que obtendremos será un grupo Rahma totalmente desfasado de un correcto trabajo grupal, dando como resultado grupos que no llegan a terminar la Guía de Prácticas porque sus miembros se van, o grupos que habiendo terminado la guía de prácticas no permanecen unidos para su integración a posteriores comisiones de trabajo Rahma y lo peor aun que van creando una generación de Rahmas de titulo mas no de evolución, conocimiento, ni convicción (corazón).
Esto definitivamente de continuar así nos llevará a la disolución de los ideales del Hombre Rahma (Sol en la Tierra). Trabajemos porque no sea así.
Saludos hermanos Rahma: Julio Anaya

“RAHMA ES AMAR, DIOS ES AMOR, CRISTO ES EL SEÑOR
Y LA MISIÓN ES POR LA HUMANIDAD”

LA DINAMICA DEL LABERINTO (Chilca Peru)




EL LABERINTO DE CHILCA (PERU)
Podemos trabajar con los números como símbolos realizando una dinámica muy interesante de integración para lo cual podemos construir la figura de un “Laberinto” que simboliza la aventura del alma. Una figura espiral basada en una cruz o esvástica. Esto se puede hacer entre varias personas movilizando piedras, ramas de árboles o cualquier otro objeto con el que se pueda construir senderos.
El primer laberinto conocido fue construido en Egipto en la época faraónica, en el oasis del Fayum, y el arquitecto griego Dédalo lo copió para que sirviera de modelo para el palacio del rey Minos en Cnosos (Creta).
La leyenda del Laberinto de Teseo y el Minotauro la podemos relacionar con la aventura del hombre por conocerse y vencerse a sí mismo, controlando su parte animal que es la parte incompleta de su naturaleza, y que está en lo más profundo de su ser, aunque la mayor parte de las veces se manifiesta en su superficie. El Símbolo del Laberinto representaría el camino del alma por llegar hasta el fondo, hasta el conocimiento pleno de sí mismo; a la vez que sería como un mándala, que nos sumerge en el subconsciente donde la persona tiene que llegar a definir si lo que busca es entrar o salir, vivir o morir, la supervivencia de su ser superior o el predominio de su ser inferior. Aunque deberíamos terminar de entrar para poder saber salir llenos de una nueva sabiduría, ya que al final el camino siempre es el mismo.
El Laberinto es un camino hacia el centro, hacia lo más profundo de nuestra identidad, donde el recorrido en apariencia es complejo y nos expone al riesgo de perdernos enfrentando al temor, cuando más bien deberíamos vivirlo como un juego y acertijo, con alegría y espíritu de aventura, que inexorablemente nos llevará tarde o temprano de afuera hacia adentro, y luego de adentro hacia los demás...
Hay quienes piensan que los laberintos eran mapas del Mas Allá por haber sido encontrados en innumerables tumbas en los pueblos alrededor del Mediterráneo, Inglaterra, iglesias en Francia e incluso entre los indios Hopi. Pero también se encuentran en Finlandia y en Suecia donde se relacionaban con ritos primaverales de fertilidad. En ciertas fiestas se hacían laberintos de piedras o ramas en cuyo centro se ubicaba a una muchacha que tenía que ser rescatada. A estos rituales se les llamaba “La Danza de la Virgen”. Vida y muerte siempre unidas, sin la garantía de que la vida vuelva a manifestarse luego de la muerte; muerte simbólica como en el caso del invierno en los rituales de Eleusis (Grecia).
En algunos lugares el símbolo del Laberinto pasó a ser un talismán de protección, de buena suerte o también como un talismán de poder con el cual se podía controlar el tiempo. En el mundo cristiano al Laberinto que comenzó a ser representado en el suelo de las iglesias, se le llegó a llamar Chemin de Jerusalén, o camino de Jerusalén, porque al recorrerlo el peregrino debía meditar sobre los valores de la fe, llegando hacia el verdadero centro de todo: Jesús el arquetipo del amor perfecto.
El laberinto es una cruz de cuatro lados iguales que es el símbolo de la Tierra, de los cuatro elementos, de los cuatro puntos cardinales, y del principio de la evolución. Simboliza el patrón de nuestro proceso de evolución. Y se hace siempre de izquierda a derecha. Es la cruz gamada a la vez que la Esvástica que termina convirtiéndose en un espiral. Para construirlo debían hacerlo en un día, juntando piedras y colocándolas una a una, interviniendo para ello todo el grupo de gente reunida.
Se inicia construyendo la forma central que es una cruz. Todo esto en una actitud reverente y en un ceremonial que exige en lo posible, silencio e introspección. Para el primer paso se empieza colocando ocho piedras a la derecha, cada una con un pensamiento positivo por el planeta, porque hay que recordar que es la construcción de algo vivo, que utiliza el patrón geométrico de nuestra conciencia. Luego cada uno del grupo va ingresando al centro y se van colocando las piedras siguiendo el orden preestablecido. Se puede recurrir a la presencia de una mujer anciana o simplemente la mayor de las presentes, o de una niña o joven quienes llevan sobre sus manos una vela como símbolo de la luz y de la sabiduría. Recordemos la presencia de la joven Ariadna, hija de Minos en el mito de Teseo facilitando el hilo que le permitirá al héroe salir del Laberinto. La niña ofrece la luz al planeta, y espera a la anciana o mujer mayor que trae la sabiduría, intercambiando en el centro sus ofrendas. Y el centro es el número 8 que es Dios pero también es la Madre Tierra. El siguiente sendero (más exterior) esta simbolizado por el número 7 que es la espiritualidad, luego le sigue el 6 que es el equilibrio y la visión interna, luego le sigue el 5 que es el sonido, el poder del verbo y la comunicación; más hacia el exterior es el 4 o corazón, la intuición y la preparación; después viene el 3 que sería el ego, luego viene el 2 que es el sexo y las pasiones. Y finalmente el más exterior de todos el 1 que se traduce como supervivencia.
Siempre hay un guardián que cuida de todos aquellos que entran y salen; y en éste caso por los tiempos que corren, representando al espíritu de la Tierra sería aconsejable la mujer, quien actuará de vigilante. El ingreso se recomienda espaciando a las personas lo suficiente, nunca juntos. La consigna para los participantes es que una vez que lleguen al centro, deben decretar con voz alta, qué fue lo que les llevó hasta allí. Porque el laberinto simboliza nuestra propia vida.
Al ingresar en el interior de ese conjunto tan peculiar de senderos en espiral, caminamos siempre por la derecha de las paredes del laberinto, que en algunos casos no llegan a ser paredes sino piedras. Así los que estén de regreso pueden hacerlo por el lado izquierdo. Es aconsejable ingresar llevando dos piedras en las manos que simbolizan las dificultades, errores o piedras de tropiezo en la vida, para colocarlas en alguna parte de las paredes del Laberinto, lo cual significaría que los errores o problemas dejarían de ser piedras en el camino para pasar a ser lo que nos marcara el camino.
Al ir varias personas en el laberinto en distintos niveles o senderos, algunos parecen estar más cerca del centro y sin embargo están lejos. Las apariencias engañan. Nunca sabes realmente quien va adelante y quien va atrás. No puedes saltar a alguien porque es como obviar una etapa del aprendizaje, porque por algo esa persona está allí contigo en el mismo camino (la familia), ya sea adelante o atrás. Salirse es una suerte de suicidio simbólico. Y hay que llegar y pasar al centro de uno en uno. El encuentro con Dios es una experiencia solitaria, aunque te desesperes aguardando tu oportunidad.
Conforme uno camina en el laberinto va cambiando de nivel, y curiosamente uno no entra por el sendero que corresponde a los números en orden correlativo sino que estos se van salteando o desordenando. Por ejemplo, al empezar uno no ingresa por el que sería el exterior, que es el 1 sino por el del número 3 que es el ego, haciendo giros de 90°, luego pasas al 2 que es el sexo, de allí sigues por el más externo que es el 1 que simboliza la supervivencia. Ósea has ingresado en la vida lidiando con tu ego, siendo afectado y probado por las pasiones, y pasando por etapas de supervivencia y superficialidad donde fácilmente uno puede perderse o quedarse; y del 1 pasamos al 4 que es el corazón, la preparación e intuición, porque sólo cuando extraemos de nuestro interior los sentimientos más elevados, y pensamos y hablamos con el lenguaje del corazón que es el “amor”, logramos dar nuestros primeros pasos en la trascendencia. Del 4 pasamos al 7 que es la espiritualidad; del 7 el camino nos lleva al 6 que es la geometría sagrada o la visión interior. Ahora sí empezamos a ver claro, por cuanto vemos sintiendo que todo tiene sentido y que todo obedece a leyes universales y a un orden superior, aunque muchas veces no lo entendamos. Del 6 pasamos al 5, el sonido que es el que finalmente nos llevara hacia el 8 donde nos encontramos con Dios. Y es que por el sonido o la palabra todas las cosas fueron hechas, y ahora se debe producir en nosotros una creación, un nacimiento. Debemos decretar el cambio para que el cambio sea posible...
Al final de la dinámica de integración de la construcción del Laberinto y su posterior utilización, la guardiana que se ha mantenido en todo momento en la puerta o entrada, le pregunta a los que van saliendo, qué fue lo que encontraron en el interior y después de cada uno y en orden va saliendo y revelando lo que hay en su interior, lo abraza y lo deja salir.

“RAHMA ES AMAR, DIOS ES AMOR, CRISTO ES EL SEÑOR
Y LA MISIÓN ES POR LA HUMANIDAD

EL HOMBRE DEL NUEVO TIEMPO




El hombre del nuevo tiempo ama la luz como a su vida misma, pues sabe que no es nada sin ella y que sólo en ella es posible vivir la plena realización, la real armonía, la total conciencia, así como el infinito amor por la creación.
El hombre del nuevo tiempo ama a su prójimo, pues ha aprendido que no está solo en la creación y que sólo en el amor, expresado en acciones de entrega a los demás, se vive la belleza del espíritu del Gran Promotor. Sabe en su corazón que la maravillosa energía de la voluntad se manifiesta en entrega, encontrando en la humanidad el terreno fértil para la realización del infinito servicio al que ha brindado su vida.
El hombre del nuevo tiempo ha reconocido sus capacidades ilimitadas y se ha entregado a la fuerza iluminadora del espíritu con humildad: da sin pedir nada a cambio, pero asimismo recibe del amor, lo que por su esencia en el mismo corazón comparte en silencio, pues ha aprendido que la mejor palabra es aquella que no se dice, sino sólo a través de la verdadera acción, en silencio.
Mas así como humilde es el hombre del nuevo tiempo un niño, pues cada acto, cada sonrisa, cada manifestación de él es poesía del espíritu que, libre, conecta con la música celestial del Divino Creador, inspirando sublimemente a la humanidad de este amado planeta, en el que el gran cambio ya ha comenzado a ser una realidad.
Mas así como niño el hombre del nuevo tiempo es anciano, pues lleva en él la experiencia de miles de años, la cual le ha servido para dejar atrás toda apariencia y, así, cristalino y con los pies descalzos, y tan sólo acompañado del profundo y verdadero amor, así como de la experiencia de este tiempo, se dispone a vivir aquello que ha sido destinado para él: la luz, la cual ha aprendido a manejar en sus múltiples manifestaciones, procurando en cada momento un efecto multiplicador de armonía, de equilibrio, así como de profundo y verdadero amor.
El hombre del nuevo tiempo ha aprendido que su mente es la gran herramienta que le permite focalizar la energía superior. Por tanto es él conciencia permanente de la luz que lleva dentro y de cómo ésta puede ser manifestada, regocijándose, así como en él, en el corazón de todos los hombres.
La luz del nuevo tiempo será, en su paz reinante, el símbolo de que el nuevo hombre ha comulgado con su Yo Superior, permitiendo que el sabio anciano manifieste con sublime perfección lo encontrado en su corazón. La luz del nuevo tiempo habrá apaciguado la furia de los elementos que, entregados al regazo de paz y armonía universal, habrán dado la lección de vida al hombre actual, quien forjado en la experiencia de miles de años, habrá aquietado su espíritu, permitiendo que lo que en él yace, exprese su perfección.
Así pues, esta luz habrá finalmente restablecido el equilibrio de Dubarín y Ená, así como de Atalot e Inimón. La luz habrá tomado una nueva forma en el hombre, pues su materia física ya no será la de antes, su ciclo vibracional habrá encontrado un nuevo centro motor en el corazón y ya no en la materia, haciendo del sentimiento puro su más grande ideal que, materializado en el amor, se manifestará en un mundo de armonía, donde hasta el silencioso correr del aire será cántico de alabanza a Dios.
La luz del nuevo tiempo será ciencia para el estudioso, guía del aprendiz, camino del buscador y puerto seguro del navegante. Finalmente, el hombre del nuevo tiempo habrá comprendido que así como él, todo yace en el regazo de la Eterna y Viviente Luz Interior. Así, la luz del nuevo tiempo será el medio y la meta en el hombre, pues como medio manifestará las opciones de cambio y como meta se realizará en ella.
Sólo la luz prevalecerá en pensamiento, en sentimiento y en acción, y así será, pues está escrito y dicho que el Reino de los Cielos regirá en el Nuevo Tiempo, donde los límites habrán desaparecido y las barreras serán recuerdo del pasado, pues las posibilidades habrán abierto fronteras ilimitadas que le permitirán alcanzar su verdadera esencia y procedencia Solar.
El hombre del nuevo tiempo, renacido en la luz de su corazón, habrá aprendido a saciar su apetito en conocimiento de causa y efecto, lo que le conducirá a reconocer al Cristo que en él mora y que, fundido como uno solo, habrá despertado en su verdadera procedencia cósmica, brillando como una nueva estrella en el firmamento.
El hombre del nuevo tiempo aprenderá a ver con ojos de ver y a sentir y escuchar al Profundo Amor en su corazón, pues es ahí que encontrará las verdades más grandes, los logros más maravillosos y donde los límites habrán desaparecido, las facultades despertado y el niño encontrado, el niño luz Cristo que mora en el corazón de cada hombre, esperando ser descubierto para crecer y llegar a la madurez del anciano ser, que con la luz de su propio ejemplo abre camino, siembra luz y cosecha virtudes.
Éste es el símbolo del hombre del nuevo tiempo, ésta es la base del principio del Bredam: lo limitado es ilimitado en los medios del amor. Lo subjetivo es objetivo en la luz del conocimiento, que en práctica de vida se convierte en sabiduría. El principio es el fin, nada comienza ni nada termina sin que obre de por medio el amor, y lo más cercano al amor que encontráis sois vosotros mismos.

“RAHMA ES AMAR, DIOS ES AMOR, CRISTO ES EL SEÑOR
Y LA MISIÓN ES POR LA HUMANIDAD”

martes, 2 de diciembre de 2008

Física Cuántica y Puertas dimensionales parte 4


¿La ciencia moderna y el mundo espiritual se pueden conciliar? En los anteriores artículos hablamos de la conexión que habría existido entre las investigaciones de Nikola Tesla y ciertos experimentos militares norteamericanos, sobre la Mecánica Cuántica y su relación con Puertas Dimensionales y el acceso a otras realidades. Y echamos un vistazo, también, a esos umbrales en el tiempo desde la perspectiva de los contactados, un panorama que se torna más amplio -y extraño- cuando aceptamos la posibilidad de un intercambio de información con seres extraterrestres. En esta última entrega, nos centraremos en las puertas internas del ser humano, sin duda las más importantes, y una serie de técnicas y ejercicios que fueron inspirados por aquellos seres del cosmos para el manejo conciente de las energías y su correcta alineación. ¿Es esto posible? ¿El verdadero mundo cuántico y la verdadera “puerta” por cruzar empiezan y terminan en nosotros mismos?



Qué es Energía

Es complicado encontrar una definición “universal” a un término que es empleado frecuentemente tanto en el mundo científico como en el espiritual. No obstante, la mayoría de los estudiosos está de acuerdo en que “energía” es sinónimo de “fuerza”, o la “capacidad para hacer algo”. Por ejemplo, para que el Gran Acelerador de Hadrones dispare a velocidades cercanas a las de la luz los protones para su colisión, los físicos requerirán de una gran cantidad de “energía”. Para alumbrar una ciudad, como sabemos, hará falta un gran generador de energía, que en este caso denominaríamos energía eléctrica. Es decir, la energía es una fuente de poder, el “alma del Universo”. Y en nuestro plano, hay muchas formas de entenderla y manipularla, sea ésta eléctrica, magnética, o atómica. ¿Pero, qué ocurre en nosotros mismos? Nuestro cuerpo, al igual que la materia, está compuesto por átomos, y más allá de ello, hallamos un gran espacio “vacío” que está inundado de energía. Una fuerza que incluso se emana fuera de nosotros mismos como un campo de fuerza, vivo, concreto y medible. Este campo es conocido por muchos investigadores como el Aura, un cuerpo bio-plasmático que rodea a los seres vivos y que incluso puede ser fotografiado gracias a la famosa cámara Kirlian. Existen, pues, diversos indicios que señalan al hombre como un ser más complejo, no sólo de carne y hueso, y aparentemente “construido por líneas de fuerza”. Esta visión del hombre afirma que un desequilibrio en nuestra energía podría llevarnos a la materialización de una enfermedad. Supuestamente, ello no sólo ocurre por cómo vivimos, o cómo y qué comemos, sino también por cómo pensamos, o con qué energías o fuerzas, por decirlo de algún modo, nos relacionamos. La responsable de casi todas estas cosas sería la polarización y equilibrio de esa fuente de poder que llamamos energía, sea ésta emanada de nuestros cuerpos o la que empleamos en la Tierra para estudios científicos.


Como era de esperarse, esta visión “espiritual” u “holística” de la energía en el ser humano fue discutida por la medicina occidental, al menos hasta que las enseñanzas orientales cruzaron el océano y aportaron una visión más completa sobre nuestro organismo. Y aunque aún existe cierta resistencia por parte de la comunidad médica, muchos doctores comprendieron que la clave para entender nuestro maravilloso cuerpo biológico, se halla en la energía y su correcta alineación.

Hoy en día se dispone de muchas técnicas espirituales y terapias alternativas para equilibrar y fortalecer nuestro campo energético y relacionarnos mejor con ese mundo mágico que se muestra invisible para el “no iniciado”.

La mecánica cuántica parece aproximarse a ese misterio y no pocos médicos la han asociado a sus terapias. Y es que el universo de las partículas subatómicas parece llevarnos a una comprensión diferente de nosotros mismos. Un ser humano más complejo y quizá más simple de lo que nos imaginábamos.

Pero, si somos fundamentalmente energía, ¿cómo fortalecerla? ¿Es posible proyectarla a otras personas? ¿Es posible canalizar o recibir energía de otras fuentes?

Interactuando con los hilos de poder

Partiendo del principio de que todo en el Universo es en esencia energía, desde las estrellas, los planetas, y desde luego, las criaturas, debería existir un nexo que agrupara a todo el Universo desde dentro, una suerte de enlace invisible, pero poderoso, que atesorara el misterio de la vida y su proyección en este plano. Un campo unificado que no distinguiera a una hormiga de una montaña, a una persona de una galaxia.

De acuerdo a la visión extraterrestre, uno de los mayores problemas del ser humano es vivir “sintiéndose” desconectado del Universo. Esa sensación, o miedo, o certeza personal por criterios errados, termina separando al individuo de un flujo poderoso que si bien es cierto se halla intrínseco en él, “desaparece” por el simple hecho de ser ignorado. Lo que dicen los seres de las estrellas es que el tomar conciencia de nuestra integración con el “todo” reestablece, o mejor dicho, “activa”, una relación viva con el Cosmos, transformándonos en seres más completos y conscientes. Parece fácil, pero no lo es. Ese primer paso, el de tomar conocimiento de quiénes realmente somos y cómo nos hallamos relacionados con el Universo -que somos parte de él- requiere no sólo de una decisión, sino de disciplina para vivir acorde a tan importante revelación.


Internamente, sostiene esta enseñanza, ya nos hallamos conectados con el Cosmos. Pero podemos reestablecer esa comunicación canalizando fuentes de poder que encierran el secreto mismo de la Creación. Una de ellas, por ejemplo, es la Tierra. Su energía se puede absorber y sentir abrazando un árbol o caminando con los pies descalzos a orillas de una playa. El Sol, nuestra estrella, nos puede enlazar con el Universo si nos predisponemos a canalizar su energía más allá de lo que significan sus rayos convencionalmente hablando. Una meditación contemplativa, observando al Sol como hacían los pueblos antiguos, en el amanecer o el atardecer (en esos momentos no lastima la vista) puede activar esa conexión con lo sagrado, con los orígenes, y por ende con nuestras capacidades ocultas.

En nuestro plano, el ser humano interactúa con redes de poder o de energía que afectan su desarrollo en el planeta y con las criaturas. Todo a nuestro alrededor ejerce una influencia y nos afecta. Esa fuente de energía nos podría permitir fluir para la realización de grandes tareas, o ser tan sólo pequeños barcos de papel arrastrados por la corriente de ese río de ignoradas posibilidades.

Para dar una idea, he aquí las tres redes principales de poder:

1. Red Terrestre. Involucra la energía telúrica, la fuerza del planeta y su poderoso campo energético. Allí, donde se unen sus líneas de fuerza, formando nodos o vórtex, los antiguos erigieron altares, obeliscos, templos y pirámides. Conocían de su poder. Muchos de estos lugares aún se encuentran ocultos de la mirada del hombre.

2. Red Cósmica. Señala la fuerza que emanan las estrellas, más allá de su radiación de luz. Hablamos de un tipo de energía sutil, “invisible”, pero poderosa, que puede ser recibida y canalizada en estados de meditación, hallándonos en la frecuencia correcta. Al parecer, ciertos grupos estelares transmiten una energía o influencia particular, un secreto que conocían las antiguas civilizaciones, y quizá la razón de por qué señalaron sus principales construcciones a determinadas constelaciones.

3. Red Humana. También llamada “morfogenética”, sintetiza el aporte psíquico de los seres humanos. Todos nosotros emitimos una vibración, una longitud de onda que al sumarse con otros aportes constituyen una red de influencia que en el mundo esotérico se conoce con el nombre de “egregor” o “cuerpo místico”, aunque la definición de Red Humana va más allá, estando más cerca del concepto de “masa crítica” o de “consciencia global humana”, como lo estudia actualmente la Universidad de Princeton en New Jersey.

Adicionalmente a estas tres redes principales, en nuestro planeta existen “espejos de energía”, que son herramientas de poder que pueden amplificar o conducir el flujo de estas redes hacia determinados propósitos. Por ejemplo, la existencia de los Discos Solares de Poder (que describimos en el artículo La Red del Tiempo), que protegen y custodian los Maestros de la Hermandad Blanca entran en este tipo de “red alterna”.

Al tomar conciencia de estas redes de energía, y comprender la forma de conectarse e interactuar con ellas, podríamos hacer cosas increíbles como afectar el entorno social, alterar el clima, e incluso generar fenómenos como la apertura de puertas dimensionales. Como mencionamos en anteriores artículos, algunas grandes potencias han procurado hacerlo a través de tecnología, como el caso del Experimento Filadelfia y el no menos controvertido Proyecto Haarp. Pero todo ello se puede hacer con un solo instrumento, con una sola gran máquina que debe estar a servicio y disposición del planeta: la mente humana.


Puedes Crear lo que Crees

Un antiguo principio hermético afirma que “todo es mental”. En otras palabras, que la mente humana puede influir de manera consciente en el plano físico. Esa máxima esotérica es la base de los documentales que han sacudido el cine y la televisión en los últimos años, entre ellos “What the bleep Do We Know” y “The Secret”. Y me atrevería a decir que aquellas leyes cósmicas se entrelazan con los recientes descubrimientos y teorías de la Mecánica Cuántica, al margen de que no se haya tratado de la mejor forma estos conocimientos. Pero, como fuere, ¿cómo encajar todo esto? ¿De qué “Principios” o “Leyes” estamos hablando? ¿Por qué son tan importantes para comprender nuestra relación con la energía?

Lo explicaré en un breve pincelazo:

De acuerdo a las antiguas enseñanzas, tanto el Cosmos como el ser humano, poseen tres importantes aspectos. Un plano físico, un plano mental, y un plano espiritual. Todos están integrados por lo que llamamos habitualmente “energía”. Sintetizando un poco estos conocimientos, el ser humano se desarrolla actualmente en un plano material, que de acuerdo a los seres de las estrellas contiene siete dimensiones. Para fluir correctamente en ese plano, el hombre dispone de siete vehículos; es decir, no sólo posee un cuerpo material y denso, sino otros cuerpos sutiles o vehículos de luz para interactuar -aunque muchos no sean concientes de ello- con los diferentes niveles o membranas del plano material donde se desenvuelve. Muchas escuelas de sabiduría en la antigüedad lo sabían, y así lo enseñaban. Por ello también educaban en la comprensión de siete centros de energía en el cuerpo humano y que permitían “regular” aquellos siete cuerpos y su relación con las siete dimensiones fundamentales. Aquellos centros de energía son llamados chakras -o “ruedas”, en sánscrito- que se ubican desde la base de la columna vertebral hasta la coronilla. Hay mucha información disponible que el lector podrá investigar. La idea es dar una visión global para comprender que todo obedece a un orden preestablecido. Que todo tiene un propósito y una armonía perfecta. Y cuando se descubre este conocimiento -y se alcanza su comprensión- el buscador de la verdad habrá hallado una puerta que le conducirá a un mundo de insospechadas posibilidades.

Y como no podía ser de otra forma, existen siete leyes universales para fluir en esta existencia física. Esos son los “Principios” que mencionamos. A pesar que hoy en día no constituyen un secreto, lo cierto es que muchos aún las ignoran y, quienes creen conocerlas, en realidad no las comprenden en toda su dimensión y les cuesta aplicar su sabiduría. Veamos en qué consiste.

Los Siete Principios Universales

“Los labios de la sabiduría permanecen cerrados, excepto para el oído capaz de comprender. Cuando el oído es capaz de oír, entonces vienen los labios que han de llenarlos con sabiduría”.

Con estas frases tan intrigantes se inicia el Kybalion, los siete principios universales que, desde tiempos antiguos -que se remontan a episodios desconocidos de la cultura egipcia- han viajado de escuela en escuela, de iniciado en iniciado, para llegar a nuestra época y ser de conocimiento público.

Su sabiduría se atribuye a Hermes Trismegisto, el “Tres Veces Grande”. Es bien sabido que sus libros, como el Poymandrés, gozaron de gran autoridad durante los primeros siglos de la Iglesia, y que los Doctores Cristianos invocaban a menudo su testimonio junto con el de las Sibilas, que habían anunciado la venida de Cristo a los paganos. El prestigio de Hermes como un ser de gran sabiduría perduró a través de las épocas. No en vano, Lactancio sostuvo que: “Hermes ha descubierto, no sé cómo, casi toda la verdad”. Aunque se le asocia con el Egipto antiguo, el nombre de Hermes Trismegisto es de origen griego. Desde luego “Hermes” es un dios griego, conocido también por su denominación romana “Mercurio”. Sin embargo la identidad de aquel misterioso personaje se pierde en la historia, remontándose al Egipto pre-dinástico. Por consecuencia, nadie se pone de acuerdo en aclarar su origen. Por ejemplo, no pocas tradiciones hebreas lo consideran contemporáneo de Abraham. Otros lo identifican con el dios egipcio Thot, intermediario entre Dios y los hombres. Y ciertas fuentes lo señalan, inclusive, como maestro superviviente de la mítica Atlántida.


Como fuere, algunos eruditos opinan que Hermes fue deificado, y otros piensan que no es sino el aspecto humano de ese mismo dios. Quizá, el nombre de Hermes Trismegisto no designa a una personalidad individual, sino que constituye un conjunto de enseñanzas elaboradas en Egipto y enriquecidas a lo largo del tiempo. Y entre ellas se encontraría el Kybalion, aunque nada concreto pueda ayudarnos a demostrar que Thot -o Hermes- haya sido su real autor. Personalmente no me sorprendería, pues Hermes es considerado el padre de la Alquimia, de La Cábala -por cuanto se la habría enseñado en Egipto al mismísimo Moisés-, las investigaciones numéricas y físicas de los pitagóricos, entre otros conocimientos.

Haya sido o no Hermes el autor del Kybalion, lo cierto es que los siete principios están aquí, y encierran una profunda revelación. Un conocimiento que otrora sólo era privilegio de secretas escuelas esotéricas.

“Los principios de la verdad son siete: el que comprende esto perfectamente, posee la clave mágica ante la cual todas las puertas del Templo se abrirán de par en par” El Kybalion.

He aquí los Siete Principios Universales del Kybalion:

1. El Principio del Mentalismo.
Su lema es “El TODO es Mente; el universo es mental”. Determina que la mente tiene una capacidad asombrosa para transformar nuestro entorno material a voluntad. El ser humano puede crear lo que cree, y al igual que el Universo puede ser co-creador de nuevas realidades y circunstancias a través de una adecuada concentración, voluntad y sabiduría.

2. El Principio de Correspondencia
Sostiene que “Como es arriba, es abajo; como es abajo, es arriba”. Las leyes de la naturaleza afectan sin distinción: desde una molécula a un individuo, desde una estrella a una galaxia. Este principio enseña que los más grandes secretos del Universo se encuentran codificados en nosotros mismos e, incluso, en la más pequeña partícula. Todo es un reflejo de todo.

3. El Principio de Vibración.
Este principio encierra la verdad de que “Nada está inmóvil; todo se mueve; todo vibra”. La vibración indica el estado de las cosas. Nunca está detenida, y puede ser afectada por nuestra influencia mental. Por ello la importancia de controlar nuestros pensamientos y el poder creador de la palabra, que es vibración en sí misma y por consecuencia transformadora.

4. El Principio de Polaridad.
Indica que “Todo es doble, todo tiene dos polos; todo, su par de opuestos: los semejantes y los antagónicos son lo mismo; los opuestos son idénticos en naturaleza, pero diferentes en grado; los extremos se tocan; todas las verdades son medias verdades, todas las paradojas pueden reconciliarse”. Este principio encierra la enseñanza de que todo en el Universo es dual, y forma parte de un equilibrio.

5. El Principio del Ritmo.
Afirma que “Todo fluye y refluye; todo tiene sus períodos de avance y retroceso, todo asciende y desciende; todo se mueve como un péndulo; la medida de su movimiento hacia la derecha, es la misma que la de su movimiento hacia la izquierda; el ritmo es la compensación”. Este principio explica que en nuestro proceso de crecimiento pasaremos por diferentes etapas, algunas duras y otras luminosas, y que pueden ser sobrellevadas con equilibrio en la medida que vayamos adquiriendo mayor conciencia, fe y calma. Esto afecta a las personas y a los planetas, es una ley natural.

6. El Principio de Causa y Efecto.
Conocido por muchos como la Ley del Karma -“acción”, en sánscrito”- sostiene que “Toda causa tiene su efecto; todo efecto tiene su causa; todo sucede de acuerdo a la ley; la suerte no es más que el nombre que se le da a la ley no reconocida; hay muchos planos de casualidad, pero nada escapa a la Ley”. Nuestros pensamientos y acciones son los responsables directos de las cosas que vivimos. Si sembramos nuevas causas -pensamientos luminosos y un accionar positivo- podemos modificar el futuro.

7. El Principio de Generación.
Como los demás principios, encierra una lógica natural: “La generación existe por doquier; todo tiene su principio masculino y femenino; la generación se manifiesta en todos los planos”. Esta ley nos enseña que todo en el Universo busca su complementación. Y de hecho, cada ser posee en sí mismo los dos elementos de este principio creador.

Hay que decir que la combinación de estos siete principios genera otras “Leyes” o “Fuerzas” que pueden aplicarse en este plano material. Es la base y cimiento de cualquier trabajo místico. Las meditaciones, visualizaciones, técnicas de programación celular, la vibración de los colores y su campo de influencia, la dinámica de las puertas dimensionales, todo, se basa en estas leyes que gobiernan silenciosamente la Creación.

Física Hiperdimensional y la Activación de la Estrella

Ahora que ya hicimos un repaso de los principios cósmicos que rigen el Universo, podemos adentrarnos en otros conocimientos que en gran medida se basan o se amparan en ellos.

En la experiencia de contacto aprendimos una serie de técnicas y ejercicios sugeridos por los seres de las estrellas. Estos conocimientos nos hicieron tomar conciencia de nuestras capacidades psíquicas y de nuestra naturaleza energética. Y debo añadir que a la luz de ciertas teorías en el mundo científico estas revelaciones fueron cobrando mayor consistencia para nosotros. La Geometría y la proyección fractal, así como la mecánica cuántica y la física hiperdimensional que propone Richard Hoagland (Ex asesor científico de la Cadena Norteamericana CBS y actual Director de la Enterprise Mission) nos permitieron comprender desde otro punto de vista ciertas técnicas que utilizábamos para el manejo conciente de energías.

Por ejemplo, entre los conocimientos que recibimos de los seres de las estrellas, hay uno en especial que me ha tenido ocupado este último tiempo. Se refiere al misterio de la estrella tetraédrica.


Los Guías sostienen que el ser humano, como los planetas, está “envuelto” por una estructura de luz, una “radiación geométrica inteligente” que sigue el patrón de una estrella tetraédrica; es decir, dos tetraedros entrelazados. Un tetraedro es una pirámide de base triangular, uno de los famosos “sólidos platónicos”.

Al unirse estas dos pirámides se forma una estrella de seis puntas en tres dimensiones, perfecta, simétrica y armónica, algo que no ocurre con las pirámides de base cuadrangular si se entrelazan. Para algunos estudiosos, la estrella tetraédrica es la figura geométrica más estable en experimentos con aceleradores de partículas, según se dice, al proyectarla como un holograma. Es, también, la forma de los Cristales de Cesio que se integran en el pecho dentro de una importante experiencia de contacto.

Desde luego, no era ninguna casualidad que estos cristales estuviesen conectados a las energías del centro de la galaxia –donde hoy se sabe existe un agujero negro súper masivo que emite poderosos rayos gamma a la Tierra- y que se entierren en una zona concreta del cuerpo humano. Lo veremos en unos momentos.

Pero lo más importante, es que la Estrella Tetraédrica es el “emblema” y “símbolo” de la denominada Confederación de Mundos de la Galaxia.

De acuerdo a los extraterrestres, la figura de la estrella de seis puntas (tetraédrica, pues en su real naturaleza se halla en tres dimensiones, y desde luego, en movimiento, pues el pensamiento de los seres cósmicos es cuadri-dimensional) representa el equilibrio de fuerzas, el balance y alude al Principio de Correspondencia que vimos anteriormente: “Como es Arriba es Abajo”. Esto indica que la estructura de la estrella tetraédrica se halla tanto energéticamente en el Universo como en el mundo microscópico, en la naturaleza y en los fluidos, y sin duda en el ser humano, como si se tratase de un “patrón maestro” para que la vida se manifieste, se ordene y crezca. Por ello no debería sorprender que la Confederación tenga como símbolo cósmico esta figura.

En estos últimos años, el conocimiento de la estrella como “vehículo divino” en torno al cuerpo humano ha adquirido gran relevancia. Muchos le llaman la “activación de la carroza de luz” o del “Merkaba”, y se apoyan en los secretos de la geometría divina para desarrollar los ejercicios de visualización y meditación con miras a fortalecer, despertar o reconectar esta estructura de energía con el Cosmos. Y sin duda, hay diversas técnicas e interpretaciones de cómo “activar” el cuerpo de luz humano, que para muchos está compuesto de tres estrellas, y no pocos asocian el misterio de esta activación con el Árbol Sefirótico de la Cábala, los Genios Solares y los meridianos energéticos del ser humano. Hablar de todo esto aquí, sería extenso y confuso.

Como fuere, dentro de lo que me ha tocado conocer en la experiencia de contacto, no hay duda alguna que existe una estructura de luz “invisible” en torno al cuerpo, y se trata efectivamente de una estrella tetraédrica que en la mayoría de las personas está “detenida”, cuando debería hallarse girando, activa, pues al igual que los agujeros negros –como el del centro de nuestra galaxia- aumenta su poder al girar. Y al igual que los agujeros negros, vale decirlo, anula el concepto de espacio y tiempo. En experiencias personales se me indicó que la clave para la “reactivación” de la estrella no sólo se debería basar en ejercicios de respiración, concentración y visualización creativa, con miras a “encenderla”, sino apuntar también al punto de conexión nuclear que la controla y que, siempre de acuerdo a los seres que nos contactan, se halla en el centro del pecho, en el mismo lugar donde se integran los Cristales de Cesio.


Supuestamente, en el centro de nuestro pecho mora un punto de luz que armoniza toda la estructura atómica del cuerpo humano. Antiguas tradiciones esotéricas le llaman la “célula madre” o el “átomo nous”. Y no pocos lo interpretan como un link físico al alma. Su ubicación estaría en los 19.5 grados norte en la figura humana. Esto coincide con el paso de las puntas de la estrella tetraédrica sobre esa latitud al girar (cuando se encuentra activa). Y he aquí que nos tropezamos con las investigaciones de Richard Hoagland, quien afirma que precisamente en los 19.5 grados se dan importantes anomalías en los planetas del sistema solar, el propio Sol y, desde luego, en la Tierra.


Los anillos de Saturno, las manchas o tormentas de Júpiter, las explosiones solares, los más importantes volcanes de la Tierra y la generación de huracanes y tormentas parecen ubicarse caprichosamente en esta latitud. Amén de construcciones antiguas que han seguido este patrón, y no sólo en nuestro mundo, pues Hoagland afirma que, incluso, las controvertidas edificaciones en Marte y las supuestas ruinas en la Luna, esconden el secreto de los 19.5 grados y las constantes tetraédricas. Como fuere, la explicación a este enigma sugiere que se producen “singularidades” en la región donde pasan las puntas de la estrella tetraédrica, que envuelve energéticamente a soles, mundos, y a las criaturas.

Si esto es verdad… ¿Al trabajar con nuestro punto de “singularidad” en el pecho, que estaría conectado a la estrella de luz que nos envuelve, que pasaría?

De acuerdo a nuestras informaciones, se fortalecería nuestro campo inmunológico de energía, se balancearían las fuerzas que fluyen en nosotros, y nos reconectaría de forma consciente con las energías de la Tierra y el Universo. Ya habrá oportunidad de hablar de ello en profundidad más adelante.

Reflexión

El mensaje de estos artículos sobre “Mecánica Cuántica y Puertas Dimensionales” sólo apunta a una cosa: tomar conciencia de que el ser humano es una criatura cósmica. Y que tenemos la capacidad de desarrollar nuestras habilidades psíquicas cuando adquirimos el conocimiento de nuestra real naturaleza y el papel que jugamos dentro de la Creación. Hay que comprender que nuestra mente, cual herramienta cuántica poderosa, es la que controla nuestro fluir en el plano físico, pues así fue estructurado el Universo en el cual nos movemos. Por ello, somos “co-creadores”.

Esto afirma que no sólo podemos activar energías y armonizarlas en nosotros, si no que tenemos la facultad de alterar el entorno a voluntad, desde lo humano a lo planetario, una situación que inconcientemente hacemos a diario y con resultados preocupantes. Si tomáramos conciencia de quiénes somos, y cómo afectamos energéticamente nuestro universo inmediato, podríamos cambiar muchas cosas y ser servidores y obreros de un Plan Mayor.

Los grandes Maestros lo eran. Y conocían las Leyes Superiores y este “secreto” que ha inquietado a místicos y científicos. Un secreto que a los grandes orientadores espirituales de la humanidad les permitió sanar enfermos, controlar el clima, alterar la materia, desafiar las leyes de gravedad, desaparecer inclusive, pero por encima de todo, lograr ser verdaderos vehículos de amor y sabiduría.

La activación de la Estrella Tetraédrica -bajo la información que hemos recibido de estos seres- es uno de tantos conocimientos que hablan sobre ese “Humano Secreto” y de todas las potencialidades que atesora. He dejado algunas claves aquí para que el lector atento investigue. En otra oportunidad, hablaré con mayor detalle de estas últimas informaciones que hemos estado viviendo con resultados realmente extraordinarios. Porque la verdadera puerta dimensional es la que podemos abrir en nuestro interior.


Y porque el verdadero mundo cuántico empieza y termina en nosotros mismos. Ese es el mensaje. Somos luz.

Física Cuántica y Puertas dimensionales Parte 3


Los avances actuales de la física parecen corroborar lo que diversos grupos de contacto han venido afirmando por décadas: la existencia de puertas dimensionales que conectan con otra “realidad”.
En 1974, un grupo de jóvenes peruanos afirmaron haber cruzado uno de esos extraños umbrales,
un portal generado por inteligencias extraterrestres que se mueve más allá del tiempo y el espacio.
Los seres del cosmos le llaman “Xendras”, un puente de luz que podría llevarnos a diversos lugares,
incluso, a sus mismísimos mundos de origen.

Los Xendras

Desde luego, suena descabellado. Hablar de “puertas” generadas por seres de otros mundos parece una locura. Pero no lo fue para un grupo de testigos peruanos que enfrentaron ese fenómeno en enero de 1974.

Cuando empezamos este artículo (que hemos dividido en cuatro entregas) hicimos alusión a aquellos portales y la explicación que daban los extraterrestres sobre su naturaleza: una alta concentración de energía que podía anular el tiempo y el espacio.


Oxalc, la entidad que contactó con los primeros testigos, y que dio el primer pincelazo de cómo funciona un Xendra, se presentó inclusive al interior de estos umbrales luego de una cita “programada” en el desierto de Chilca, un paraje desolado a 60 Km. al sur de la ciudad de Lima. Era el inicio del Grupo Rama, movimiento de contacto que se hizo popular a escala internacional gracias a los primeros libros del periodista español J.J. Benítez, y posteriormente debido a la importante difusión que ha venido llevando a cabo uno de los principales protagonistas de esa aventura, Sixto Paz Wells.



Xendra fotografiado por Ricardo González en Alto Bandera, República Dominicana

Desde entonces, muchas personas han podido vivir las mismas experiencias, aunque la naturaleza de las mismas no siempre fue igual. Es como si las puertas fueran “distintas”, o se comportaran, como si tuviesen inteligencia propia, de acuerdo al plan de contacto de estos seres; amén de las personas que, de acuerdo a su preparación, enfrentan el paso a través del umbral con diferentes resultados. Pero, ¿qué es realmente un Xendra? ¿Cómo funciona? ¿Por qué eligieron esta forma de contacto en un principio?

Más allá de la discusión que pueda generar la realidad de estos fenómenos -que personalmente no pongo en duda por experiencia propia-, entraremos de lleno en el enigma de esas puertas y por qué razón los extraterrestres la habrían elegido como “adiestramiento” para conocerlos.

Inicialmente, los extraterrestres, o “Guías”, como les llamamos, hablaban de cuatro tipos de Xendras. Estos eran:

Xendra I
XendraII
Xendra Gimbra I
Xendra Gimbra II

Los dos primeros son de naturaleza más intensa en lo que involucra el “traslado” o “proyección” del testigo a otro lugar, pudiendo incluso desarrollarse tele-transportaciones físicas. En el caso del Xendra I, la experiencia se concentra para un testigo. En el caso del Xendra II, la experiencia puede ser vivida en grupo, hasta siete personas.

Los Xendras Gimbra guardan una correspondencia similar, pero casi siempre son colectivos, grupales, y el tipo de energía es más sutil. En estos portales no se llegan a vivir experiencias materiales, físicas y concretas, pero sí se produce un gran movimiento de energías que afecta al testigo de forma importante, además del intercambio de información que pueda darse al interior del portal. Estos Xendras son más difíciles de percibir por su naturaleza sutil, pero cumplen su función como despertadores de la conciencia y, principalmente, como “centros de preparación”. En las salidas de contacto son los más comunes de experimentar.

Es tremendamente complicado intentar explicar la mecánica de los “traslados” en un Xendra, tanto los que son de naturaleza “física” como los que se dan “en proyección”. Lo cierto es que ambos apuntan a distintas cosas. Generan reacciones diferentes en el testigo. Por ejemplo, el Xendra I involucra casi siempre un contacto concreto, con interacción con aquellos seres y más de una vez en un escenario vinculado a la procedencia de los Guías, como el interior de sus naves, bases submarinas o subterráneas e, inclusive, sus instalaciones fuera de la Tierra.

Por otra parte, el Xendra Gimbra tiene una consecuencia más “espiritual” en el testigo, pues generalmente involucra intensas visiones, diálogos, ideas e imágenes que se dan en un contexto en que no necesariamente se concreta un “traslado”. He visto, por ejemplo, a grupos ingresar dentro de un Xendra Gimbra y permanecer en el unos minutos sólo para sentir su energía y meditar en medio de ese campo de fuerza. En muchos casos en ello consistía la experiencia. Y puedo asegurar que no era poca cosa. Además, en otras experiencias algunos testigos experimentaban proyecciones “astrales” (desdoblamiento en cuerpo sutil o de luz) o el fenómeno de la bislocación (estar en dos lugares al mismo tiempo). Como fuere, parece claro que los Xendras I y II están destinados más que todo al contacto e intercambio, y los Gimbra a otro tipo de acercamiento que, si bien es cierto, no es tan “físico”, genera muchas cosas a escala espiritual y de conciencia. La pregunta es por qué los diseñaron así.


Puertas para los tiempos que vienen

De acuerdo a la visión extraterrestre, nuestro planeta se halla en tránsito a una dimensión superior de conciencia. Este “paso” no sólo involucra un estado “cualitativo” en los futuros seres humanos, sino el acceso concreto a otra realidad por la cual toda la Tierra será involucrada. Ellos hablan de la unión de nuestro tiempo con el del Universo en su naturaleza original. Es decir, que la Tierra se hallaría viviendo en una suerte de realidad paralela como parte de un Plan Superior, designio que hace de nuestro mundo una especie de “escenario escuela” que hoy entra en su etapa de madurez para reintegrase a la dinámica real del Cosmos, con todo lo que ello significa. Diversas escuelas esotéricas hablan del salto a la Cuarta Dimensión, que en Física corresponde precisamente al tiempo. Quizá he allí una explicación para ese “salto”, aunque aún no concluyente para el mundo científico. Es sólo, de momento, una teoría alucinante. Al margen de ello, hay que decir que no pocos investigadores que siguen el legado de las profecías mayas, lo que enfrentaríamos sería un “Giro del Tiempo”, algo así como la unión de nuestro “tiempo” con el que rige armónicamente a toda la creación. Un acontecimiento gravitante que va más allá de los calendarios y sistemas de medición de las antiguas culturas.


Hablamos de evento cósmico que estaría precedido por varios ajustes en el planeta que podrían involucrar transiciones intensas para la humanidad, desde los recientes cambios climáticos, crisis políticas y económicas, a enfrentamientos de naciones enteras con la sombra de la guerra planeando en cada escenario como hoy ocurre en Oriente Medio. Supuestamente, son los “síntomas” de que algo viene, de que un cambio importante está por ocurrir.

Ese cambio involucra el paso de la Tierra –siempre según el contacto extraterrestre, y de acuerdo a algunas interpretaciones, a las profecías mayas- hacia otra realidad que actualmente se halla “paralela” a la nuestra. Una realidad de la cual proceden estos seres, que también son físicos y concretos y que se mueven en el espacio en naves cósmicas, pero vibrando en otra frecuencia, fluyendo en otro estado.

Aparentemente, hacia allí nos dirigimos. Pero, ¿cuándo ocurrirá? Nadie lo sabe con certeza, pero muchos coinciden en que el año 2012 podría ser un punto de inflexión para comprender la siguiente etapa que enfrentaría la humanidad. Sea como sea, falta poco para verlo.

Los Xendras, más allá de tratarse de un mecanismo de contacto, podrían atesorar propósitos más profundos de adiestramiento para ir “conociendo” esa otra realidad que nos aguarda. E independientemente de que esos portales no hayan sido cruzados y vividos por todos, el testimonio de quienes lo hicieron, la información recibida, las sensaciones y todo lo que involucra tremendas experiencias, podrían ser importantes para aquellos que han de recibir su mensaje. Desde luego, no es nada concluyente y quedan aún varias preguntas abiertas, pero es una fuerte sensación que tengo luego de haber vivido aquellos pasos dimensionales.

Y no sólo ocurre con los Xendras

Es importante mencionar la existencia de puertas que, naturalmente, se hallan en la Tierra. Sin duda, muchas culturas las conocieron, y sobre ellas edificaron templos, pirámides y obeliscos. En ellas se producían importantes iniciaciones. Eran un puente al Cielo. Un oráculo sobrenatural, y también un secreto… Pero lo cierto es que aún hoy en día se puede sentir la magia de esos lugares, si los sabemos reconocer, o activar. Incluso en bosques, montañas o desiertos, se pueden hallar aquellas puertas, que aguardan silentes como si tuviesen vida propia el arribo de un peregrino que ve más allá de los ojos físicos.


Los Exones

Los Xendras son generalmente visibles, particularmente los de tipo I y II. Suelen ser como medias lunas brillantes, a veces blanquecinas y otras ocasiones doradas. Eventualmente arrojan “chispas” alrededor, y la sensación que producen en la persona al entrar en su campo de energía es bien marcada, como una fuerte presión en la cabeza, mareos y nauseas. No sólo ocurre por la intensidad de la energía allí concentrada, también juega en ello la preparación del testigo. No en vano muchas veces los extraterrestres recomendaron ayuno y prácticas de meditación para estar más afines y conectados a esa experiencia.

Los Gimbra también se pueden observar físicamente, aunque suelen ser más borrosos y, muchas veces, sólo se sienten. Pero ello no quiere decir que no sean intensos e importantes. Depende mucho de la sensibilidad del testigo y, obviamente, de su objetividad para discernir exactamente qué está viviendo. Este último punto no se debe dejar de lado. Y aquí debo decir -con el mayor espíritu de análisis y responsabilidad- que personalmente he visto a grupos de personas viviendo pseudos Xendras por una marcada ausencia de comprensión de la situación en terreno, quizá por el deseo vehemente de vivir una experiencia o fenómeno. Como fuere, para no caer en estas cosas hay que tener en cuenta que casi siempre los Xendras son anunciados en comunicaciones por los extraterrestres, y usualmente las puertas son precedidas por avistamientos u otras aproximaciones que no dejan duda de que estos seres están tras la generación de la experiencia. Ante estos fenómenos, más allá de su naturaleza “mágica” que cuestiona todo lo que sabemos, se debe procurar una postura equilibrada.

Y los Xendras, como decía, no son las únicas “puertas”.

Donde las líneas de fuerza de la Tierra se juntan, formando una especie de intersección o “nudo”, si queremos expresarlo así, se generan puertas de energía naturales, que pueden ser controladas para transformarlas en pasos u umbrales. La denominada Hermandad Blanca, conocida también como los Guardianes del Mundo Subterráneo –descendientes de civilizaciones perdidas como la legendaria Atlántida- son los vigilantes de estos puntos de acceso interdimensional, llamados por ellos “Exones”.


Al igual que los Xendras, los Exones se balancean entre experiencias físicas y espirituales, pero todas ellas con un poderoso ingrediente esotérico e iniciático, propio del modus operandi de la Jerarquía intraterrena.

Los Exones pueden hallarse en estado de “sueño”, y sólo se activan cuando el caminante predestinado llega a ellos, como si la puerta lo “escogiera”; o, en todo caso, en una experiencia programada y guiada por la mística Hermandad Blanca.

Por ejemplo, la experiencia que describimos en el Informe “Los Ojos de Shambhala” (ver artículo en la sección ECIS), corresponde a una de estas “Puertas de la Tierra” que son controladas por los Maestros.

Y debo decir que la variedad de accesos, umbrales y experiencias, van más allá de los Xendras y los Exones. Grupos de contacto de Chile estuvieron trabajando con centros de poder que denominan “Puertas Fractales”, que aunque recuerdan el concepto general de un Exon, posee su propio mecanismo de acción y enseñanza. Tampoco puedo olvidar las puertas más importantes de todo lo que podamos abarcar: las que abre el propio ser humano. En cualquier lugar. Bajo cualquier circunstancia. Y no me refiero a puertas generadas por tecnología, como vimos anteriormente con el caso del polémico experimento Filadelfia o recientemente con la posible intención oculta de abrir pliegues en el espacio tiempo con el Gran Acelerador de Hadrones. Hablo de “abrir” puertas gracias a las potencialidades del ser humano, una capacidad inherente que puede ser desarrollada y que escondería una importante misión y destino.






Este punto importantísimo lo veremos en la última entrega de este artículo…

Continuará…

Puertas dimensionales y Mecánica Cuántica Parte 2



"Cualquiera que no esté impactado con la teoría cuántica no la ha entendido."

Niels Bohr
Físico Danés

Experimentos secretos

Se le considera a Max Karl Ernst Ludwig Planck como padre de la Mecánica Cuántica, la “física de las posibilidades” como hoy muchos le denominan. No obstante, el estudio de fenómenos a escala microscópica mediante las hipótesis de la cuantización de la energía y la dualidad onda-partícula fue desarrollado posteriormente al Premio Nobel de Planck por Erwin Schrödinger, Werner Heisenberg, Paul Dirac, entre otros. Corrían los años 20 y desde entonces mucha agua ha corrido bajo el puente. Hablamos de un conocimiento que sin duda alguna despertó gran interés en las más poderosas naciones que, sin mayor demora, lo aplicaron a todos los proyectos posibles, incluidos, desde luego, los militares.


Como vimos en la primera parte de este artículo, los descubrimientos de Nikola Tesla (que no pocos estudiosos relacionan al mundo cuántico) habrían impulsado el controvertido Proyecto Filadelfia. Incluso, más de un estudioso sostiene que el sistema de antenas del programa HAARP en Alaska, es una consecuencia de las investigaciones del científico Yugoslavo. En el pensamiento de la gente planea la idea de que todo avance tecnológico o científico está desarrollado al progreso de la humanidad y su avance hacia el futuro, pero la triste realidad, como lo demuestra la historia, es que no siempre ese conocimiento está orientado hacia un bienestar responsable. Hoy por hoy el primer laboratorio de experimentación de los nuevos descubrimientos son lo hangares militares. Probablemente, HAARP, sea un ejemplo de cómo un conocimiento científico se puede orientar hacia otros intereses.

HAARP son las siglas de High Frequency Active Auroral Research Program (Programa de Investigación de Aurora Activa de Alta Frecuencia), cuyas instalaciones están ubicadas en Gakona, Alaska. Supuestamente, se trata de un programa de investigación científica y académica, aunque paradójicamente está gestionado por la Fuerza Aérea y la Marina de los EE.UU. El funcionamiento de HAARP se basa en la emisión de ondas electromagnéticas hacia nuestra atmósfera para su estudio, concretamente hacia la ionosfera, capa que se extiende a unos 80 kilómetros de la superficie terrestre hasta los 800 km, conteniendo principalmente partículas ionizadas. Este medio ionizado, tal como investigara Tesla en su tiempo, provoca que las ondas electromagnéticas sean reflejadas o absorbidas. Estos “reflejos” o rebotes ionosféricos han sido utilizados para las comunicaciones a gran distancia, como las emisoras de onda corta, y algunos estudiosos piensan que a través de esta guía de ondas se pueden “transmitir” otras cosas, y alterar a través de ello el clima. Y de eso se trata la teoría de conspiración de HAARP: el programa en realidad es un experimento para provocar “artificialmente” tormentas, huracanes, tsunamis y cualquier otra calamidad.

Y HAARP, hay que decirlo, no es el primer emprendimiento militar para “estudiar” la ionosfera.

Entre los proyectos que lo precedieron se halla el Project Starfish (1962) que procuraba alterar las formas y la intensidad de los cinturones de Van Allen. Más tarde le siguió el SPS: Solar Power Satellite Project (1968), proyecto por el cual se quería generar una constelación de satélites geostacionarios capaz de interceptar la radiación solar y transmitirla en rayos concentrados de microondas a la Tierra para su uso posterior. Luego aparecería el SPS Military Implications (1978). En este caso los satélites se podrían usar para concentrar la radiación solar y ser usada como un rayo capaz de destruir misiles u objetos enemigos, alterar las comunicaciones que utilizarán la ionosfera como pantalla reflectora, etc.

En nuestra experiencia de contacto extraterrestre los Guías o Hermanos Mayores nos advertían del peligro de usar el conocimiento de forma destructiva. De acuerdo a ellos, en el Universo existen leyes superiores que rigen la vida de las criaturas, donde cada acción atrae, como un imán, una situación similar a nuestros pasos, una especie de correspondencia energética donde lo semejante atrae la semejante. Afirman que desde nuestros experimentos atómicos, a las actuales iniciativas en los grandes aceleradores de partículas, no siempre se está orientando el estudio científico al progreso de la humanidad.


Ellos lo saben ya que en su proceso de evolución enfrentaron crisis de todo tipo, incluyendo el uso bélico de poderosas tecnologías. Afortunadamente, también sabemos que dentro de sus limitaciones de intervención en el aprendizaje humano, han logrado “infiltrarse” entre nosotros para procurar evitar cualquier desenlace nefasto por el mal uso de ese conocimiento. Obviamente, ello no nos libera de todas las situaciones, pues finalmente debe ser el ser humano quien tome conciencia de todo esto.


Hablar de contacto extraterrestre, HAARP y conocimientos científicos aplicados a nivel militar, evoca algún episodio de la serie “X Files”, o nos trae a la memoria la existencia de la mítica Área 51 o el polémico incidente Roswell (1947). En el imaginario colectivo todo esto es parte de una película de Ciencia Ficción. No es real. A lo mucho, una ingeniosa tomadura de pelo. Y de hecho así han querido que lo tomemos. La mejor forma de ocultar información no es tapándola, sino mezclando información genuina con otra fraudulenta para generar confusión y posteriormente descrédito. Sin ir muy lejos, en internet vemos un sinfín de páginas que hablan de estos temas desde todas las perspectivas. Y mientras el navegante se entretiene leyendo en su computadora estas supuestas historias de conspiraciones y tecnología secreta, de si será verdad, si será mentira, los verdaderos acontecimientos ocurren tras las bambalinas mientras se lee estas líneas…

De la Ciencia a la Iluminación

Para los extraterrestres, el conocimiento científico es una forma de iluminarse. Tan válida como la experiencia espiritual de una madre al tener un hijo, o cuando una persona sobrevive a un accidente y cambia radicalmente su visión de la vida. Un descubrimiento científico puede producir también una expansión de consciencia, afectando profundamente a la criatura en su comprensión de sí misma y, por consecuencia, del Universo. O si queremos, también al revés: comprensión del Universo, y por ende de nuestra propia existencia. Y ese parece ser el mensaje de la Mecánica Cuántica.

En al año 2004 apareció un documental de gran éxito, llamado “What the bleep Do We Know…”. En él se combinaba una serie de conocimientos vinculados a la Física Subatómica y el mundo espiritual. Y aunque más de un científico criticó el film por su clara tendencia mística, acomodando ciertas revelaciones del universo de las partículas para sustentar fenómenos espirituales, también hay que decir que el esfuerzo por “reunir” ambos mundos, el científico y el espiritual desde una Visión Unificada, es más que valido y esperanzador.

El documental procuró ello, y acercó (y quizá no de la mejor forma, en eso estamos de acuerdo) la Mecánica Cuántica a las masas, despertando una curiosidad ante un tema que desde hace más de 80 años ya se venía discutiendo en los círculos científicos. De lo que no hay duda, es que los “conceptos” que esgrime la Mecánica Cuántica parecen hallarse “esotéricamente explicados” en culturas antiguas, desde la India a Egipto, e inclusive, algunas enseñanzas de Jesús en la Biblia. Esto, como es de suponer, desquicia a más de un físico. Pero también maravilla a otros.




La idea es que estos temas, en un pasado remoto en la historia de la Humanidad, se trataban desde otra perspectiva, sin “separarlos”, complementando sus aportes y desarrollando así un conocimiento unificado, una poderosa herramienta que de acuerdo a los extraterrestres disparará al ser humano hacia otros horizontes de comprensión. Pero para dar ese salto hay que prepararse.


Mencioné la existencia de los Xendras en la primera parte de este artículo. Hoy más que nunca estoy convencido que las experiencias de puertas dimensionales no son sólo hechos anecdóticos o fenoménicos para acceder a “otro lugar” o recibir información. Aquellos umbrales en el espacio tiempo serían entonces más que un puente. Esconderían una importante preparación para la activación de un conocimiento oculto en nosotros mismos que puede ser revelado. Ello no sólo ocurriría a través de las puertas dimensionales generadas a través del estímulo extraterrestre. También sucede con las “Puertas de la Tierra”, y otras “singularidades” que atesora nuestro planeta y que más de una cultura conoció como verdaderos centros iniciáticos, como si los antiguos Maestros hubiesen sido una suerte de experimentadores cuánticos espirituales.

Todo ello esta conectado al gran salto evolutivo que dará nuestro mundo en un futuro próximo. Por su importancia, es momento de adentrarnos en el misterio y mensaje de aquellos “pasos en el tiempo”…

Continuara…

Puertas dimensionales y Mecánica Cuántica Parte 1


Hace 30 años se inicio una importante experiencia de contacto extraterrestre en Perú. Además de los mensajes que hablaban de un inminente cambio en el mundo en un futuro próximo, aquellas inteligencias cósmicas brindaron una serie de datos e informaciones que hoy a la luz de ciertos estudios científicos cobran mayor sentido. Una de estas revelaciones son las “Puertas Xendra”, un umbral en el espacio tiempo de acuerdo a Oxalc, la entidad que contacto inicialmente al grupo de Lima que luego adquirió fama internacional (Grupo Rama) gracias al testimonio del periodista español J.J. Benítez. Pero, vayamos a los Xenadras y las puertas que conducen a otras realidades.



Una singularidad creada artificialmente

De acuerdo a Oxalc, un Xendra es una “puerta” que logran abrir “artificialmente” al concentrar la luz, o energía, en grandes cantidades en un punto específico. Es como ver a cuatro personas estirando un mantel desde sus cuatro esquinas, y una quinta persona deposita en el medio del mantel una bola de hierro o cualquier otro elemento pesado: el mantel se hundirá en su centro por el peso del objeto. En termino físicos, la “realidad” del objeto distorsiona el espacio que lo contiene. Se le podría llamar, si queremos, “singularidad”.


Guardando las distancias con el concepto de los agujeros negros (cuya gravedad es tan intensa que ni la luz escapa a ellos), un Xendra es en suma una gran cantidad de energía que al ser concentrada puede “abrir” pliegues en el espacio tiempo. En los grupos de contacto se conocieron estas experiencias donde más de una persona pudo cruzar los umbrales, siendo “trasladadas” a otra realidad, física o interdimensional, como parte de una preparación. Aquel adiestramiento era más que importante para los extraterrestres, pues constituía un anticipo de lo que viviría el planeta en un futuro próximo al integrarse a otra esfera de conciencia, o como se le denomina actualmente, al Real Tiempo del Universo. Como fuese, aquella tecnología no humana, que parece sacada de un guión de ciencia ficción, ha inquietado a nuestros científicos desde todos los tiempos.

Uno de los ejemplos más emblemáticos lo hallamos en las investigaciones del fisico y matemático de origen yugoslavo Nikola Tesla, descubridor de la corriente eléctrica alterna (que superó los estudios del inglés Tomas Alva Edison) y de la hoy aceptada Resonancia Schumann. Tesla logró concentrar grandes cantidades de energía y formar inmensas bolas de luz y rayos lumínicos que se disparaban al cielo pudiendo ser vistos desde importantes distancias.

Afincado en los Estados Unidos, a su muerte en enero de 1943 el Gobierno ingresó a su despacho de Nueva York e incautaron todos los folios y material disponible sobre sus investigaciones. Se dice que fruto de todo ello, luego de siete meses de intensas pruebas previas, intentaron un primer experimento con puertas dimensionales utilizando grandes cantidades de energía para “abrir” un pliegue. Nos referimos al experimento Filadelfia (agosto de 1943).

Al parecer, la clave para abrir aquellas presuntas puertas era la concentración de energía, algo que en 1947, a pesar del conocimiento que brindó la Bomba Atómica, aun resultaba difícil de manejar.

Por esta razón en fechas tan recientes como el pasado agosto de 2003, se procuró emplear la energía que abastece a grande ciudades, sin éxito en el experimento, pero generando un gigantesco apagón que tuvo como centro la Central Eléctrica del Niagara (supuestamente el eje del incidente). No deja de ser curioso que fuera precisamente en las cataratas del Niágara donde se construyó la primera central hidroeléctrica gracias a los desarrollos de Tesla en 1893, consiguiendo en 1896 transmitir electricidad a la ciudad de Búfalo. Toda historia, aparentemente, nos lleva al gigantesco Acelerador de Hadrones en Suiza y un nuevo experimento que se llevará a cabo este mes de agosto, aunque, según la información oficial, con otros fines.

“Representación de uno de los experimentos de Nikola Tesla”. Fuente, Wikipedia.


Mecánica Cuántica y el Acelerador de Hadrones

Muchos piensan que los estudios sobre mecánica cuántica se han realizado estos últimos años. Y se equivocan. Ya en 1918 el científico alemán Max Planck recibía el Premio Nobel de Física por descubrir la física de los quantums. Desde entonces, mucha agua ha corrido bajo el puente y aún existen diversas incertidumbres sobre este particular.

Hoy por hoy, el laboratorio más importante de un físico de lo “infinitamente pequeño”, de aquellas unidades de energía, es un “Acelerador de Partículas”, un instrumento que utiliza campos electromagnéticos para acelerar a gigantescas velocidades las partículas cargadas eléctricamente.


Hay que subrayar que el estudio de la mecánica cuántica se concentra de manera especial en el comportamiento de los objetos microscópicos, sean estos percibidos como “partícula” o como “onda”. Por ejemplo, bajo ciertas condiciones experimentales, los átomos o los electrones exhiben un comportamiento ondulatorio, como en la interferencia. Y bajo otras condiciones, las mismas especies de objetos exhiben un comportamiento corpuscular, de partícula, (“partícula” quiere decir un objeto que puede ser localizado en una región especial del Espacio). Este fenómeno se conoce como dualidad onda-partícula. Los aceleradores son tecnologías capaces de contenerlas.


Max Planck y Albert Einstein en una imagen de la época.

El más grande e importante acaba de ser terminado cerca de Ginebra, Suiza. Se trata de un túnel de unos 27 km. de circunferencia que colisionará las partículas para estudiar aspectos de la composición del átomo, de qué está hecha la masa, y si existen otras dimensiones como postula la teoría de las Supercuerdas, entre otros puntos de interés para la ciencia. Como es de esperarse, la construcción del gigantesco acelerador ha traído más de una controversia, sobretodo luego de que en abril de 2007 se produjera una explosión que obligó a cambiar 24 imanes que rodean el Colisionador (supuestamente el incidente ocurrió por un error matemático en el diseño de los imanes por parte del fabricante, el Laboratorio Fermilab). Como fuere, algunos científicos denunciaron que existía el peligro de “crear” un agujero negro estable que podría, incluso, poner en jaque la propia existencia del planeta. Suena fantástico, sin duda. Pero, ¿y si fuera un peligro real? Lo cierto es que el experimento demandará una gran cantidad de energía que, de acuerdo a ciertas sospechas, está destinada a otra cosa.

Y aquí nos encontramos con el supuesto de comprender y manipular puertas entre las dimensiones. Si esto fuese así, ¿Para qué?

Supuestamente, desde hace décadas las más importantes potencias del mundo habrían revelado a través de sus científicos que un acontecimiento intenso sobrevendrá al planeta. Ese proceso ya estaría en marcha y está conectado con los recientes cambios climáticos que, obviamente, van más allá de la teoría oficial del “Calentamiento Global”. Algo estaría por suceder con la Tierra y ellos lo saben y de alguna forma están procurando entenderlo. Se piensa, inclusive, que el cambio podría involucrar un cataclismo de proporciones bíblicas, tal y como sostiene más de una civilización antigua. De acuerdo a esto, existen advertencias en diferentes culturas del mundo que miraron con exactitud los tiempos que vendrían, y que debíamos prepararnos para afrontar ese “salto a otra realidad”. Si todo es cierto, faltan pocos años para saberlo, pues ese “cambio” o “transformación” estaría conectado con la famosa profecía maya de 2012.




Ciencia y Espiritualidad

Cuando se mezclan temas como ciencia y misticismo, profecías antiguas y recientes descubrimientos científicos, pareciera que estamos uniendo cosas totalmente incompatibles. Para la ciencia, que se basa en evidencias, en hechos comprobables y repetibles incluso, hablar de profecías es casi un sacrilegio. No obstante, sí hay una línea que une los conocimientos de nuestros antepasados con la moderna física y descubrimientos científicos. Confieso que quedé impactado cuando leí hace mucho tiempo atrás el libro “El Tao de la Física” (1972) del físico austríaco Fritjob Capra, bestseller internacional en donde se demuestra que el hilo que separa los antiguos conocimientos espirituales humanos con el de los modernos estudios científicos es muy delgado. Hoy en día pasa igual con los mayas, quienes hablaban de Hunab Ku (el centro de nuestra galaxia) como eje de un gran cambio que afectaría a nuestro Sol y a la Tierra. La NASA ha podido confirmar que en el centro de nuestra Vía Láctea se halla un agujero negro supermasivo, que está emitiendo decenas de trillones de electrovoltios hacia nosotros, y que podría estar conectado con los intensos cambios en la corona solar.


Los mayas comprendieron que los seres humanos vivimos en una realidad “falsa” y que en algún momento se produciría el despertar de la humanidad al sincronizarnos con Hunab Ku. ¿Ese es el evento que los científicos del Acelerador de Hadrones conocen? ¿Es la razón por la cual los extraterrestres adiestraban a los grupos de contacto con el paso a través de umbrales dimensionales? ¿Es que el cambio que viene involucra acceder a otra realidad diferente a la que conocemos?

Nadie tiene las respuestas definitivas. Pero desde tiempos anteriores a Nikola Tesla se ha procurado comprender a la energía y lo que a través de ella se pueda lograr, aunque muchas veces manipulando el conocimiento para experimentos militares o inclusive climáticos.

Continuará…

El Titicaca y la Puerta de Aramu Muru


En el denominado “Bosque de Piedra” de Juli, en Puno, Perú, se halla una extraordinaria puerta tallada en la roca, depositaria de numerosas leyendas y responsable de los más enigmáticos fenómenos del altiplano ―como ruidos extraños o apariciones de potentes luces― que han alcanzado pronto la atención de diversos investigadores en el mundo. Se le conoce como “Hayumarca”, término aymará que significa la “Ciudad de los Espíritus”. Posiblemente, a José Luis Delgado Mamani ―investigador puneño del mensaje andino― le debemos la difusión de la existencia de este “portal”, que en el círculo esotérico y metafísico se atribuye a la leyenda de Aramu Muru. Quizá, ¿otro sacerdote salvado de las aguas? Revisemos los antecedentes.

El Secreto de los Andes y Brother Philip


En 1961 Brother Philip publicó en Inglaterra la hoy célebre obra “El Secreto de los Andes” (disponible en castellano en Editorial Kier), un extraño libro que se adentraba en los enigmas del lago Titicaca y la existencia de un sacerdote antiguo llamado Aramu Muru, como líder de la oculta Hermandad de los Siete Rayos. Aunque en el texto Philip no menciona la Puerta de Hayumarca, sí se detiene en explicar el supuesto origen de Aramu o el “Señor Meru”, afirmando que el legendario personaje fue un antiguo guardián del conocimiento en Lemuria. Supuestamente, luego de la destrucción de su civilización, aquel ser habría emigrado a Sudamérica, concretamente al lago más alto del planeta, trayendo consigo además de los sagrados textos de su cultura, un poderoso disco de oro, un objeto sobrenatural que recuerda el famoso “Disco Solar” de los incas, que se podía contemplar en las paredes del Qoricancha antes de la conquista española.

Como fuere, el libro de Philip introdujo en los años 60 la existencia de “Aramu Muru”, la “Hermandad de los Siete Rayos”, “El Disco Solar” como elemento importante, además de mencionar lugares de poder como Marcahuasi o Paititi dentro de una red de “templos” que posee aquella esquiva estirpe de Maestros.

La controversia frente a estas informaciones, como era de esperarse, no tardó en aparecer. Y provino curiosamente del mismo lado: La Asociación Sanat Kumara, escuela de conocimiento que fuera dirigida por la contactada norteamericana Dorothy Martin ―conocida también como Sister Thedra― se incomodó por las afirmaciones del libro de Philip, pues, de acuerdo a Thedra, confundían los reales mensajes de sus “Maestros Invisibles”. De hecho, lo acusaron de ser una “copia”. De acuerdo a nuestras investigaciones, “Thedra” había sido la original depositaria de esta información cuando emprendió viaje a Perú y Bolivia en los años 50, “guiada” mentalmente por sus “Maestros”. Finalmente, luego de permanecer por cinco años en los Andes, se afirma que su aventura concluyó en un acceso físico a los “Retiros Interiores” del altiplano y, por consecuencia, a sus misterios. Producto de esta insólita experiencia en 1955 publicó el “Registro Thedra”, libro que causó un gran revuelo en diversos grupos espirituales y de contacto extraterrestre.

En una de sus nuevas ediciones, la Asociación Sanat Kumara se tomó el trabajo de publicar el siguiente párrafo en relación al texto de Philip. Cito textual:

“En 1955 estas transcripciones fueron dadas al público por primera vez. Muchas manos, muchos trabajadores en la luz ayudaron en su preparación. Desafortunadamente, este material fue recientemente plagiado y publicado en un libro titulado EL SECRETO DE LOS ANDES. Fue hecho sin autorización, sin permiso de la Hermandad de los Siete Rayos”

Philip, desde luego, era el supuesto autor del plagio. Su nombre real es George Hunt Williamson, un entusiasta norteamericano por estos temas que fue, precisamente, estrecho colaborador y hasta testigo presencial de los encuentros cercanos del contactado George Adamski. Se cuenta además que en 1957 Hunt Williamson conoció en persona a Daniel Ruzo, viajando juntos a la meseta de Marcahuasi, donde, al lado del conocido explorador Gene Savoy ―el descubridor del emplazamiento Chachapoya “El Gran Pajatén”― observaron unos extraños OVNIs en la montaña. Ante el acontecimiento, se afirma, Hunt Williamson huyó aterrado meseta abajo. No obstante a esta experiencia, publicó en 1959 “Road in de Sky”, obra que procuraba develar el misterio de humanidades desaparecidas y visitantes de las estrellas. Parte de las informaciones de este libro fueron abordadas y complementadas posteriormente en “El Secreto de los Andes”, publicado dos años más tarde y citando como no podía ser de otra forma a Marcahuasi. Es importante entender estos vaivenes en la publicación del libro de Philip pues, ciertamente, se mezclaron muchas cosas en relación al origen real de “Aramu Muru” y las funciones de la hermandad espiritual a la que pertenece. Con el tiempo, todo esto se transformó en un sincretismo de ciudades perdidas, leyendas incas, metafísica y hasta ángeles.

Comos sea, Aramu Muru, Meru o “Azur-Mah”, es un personaje real que habría existido físicamente hace miles de años atrás. Una leyenda lo conecta con la Puerta de Hayumarca: Se afirma que el sacerdote de Lemuria “desapareció” en la Puerta para esconder de los españoles el disco de oro de su civilización. Pero esta historia involucra entredichos. Por una parte, la conquista fue hace 500 años, no en tiempos post Lemurianos. Y por otro lado, hay sólidas informaciones que señalan el Qoricancha del Cusco y la huida al Antisuyo en el Siglo XVI como la vía de escape del Disco Solar a Paititi. Además, varios escritores esotéricos confunden Mu y Lemuria. Hay que decir que ambos son dos mundos distintos. El primero, evoca un presunto continente desaparecido en el Pacífico, la Kasskara de los indios Hopi, cuyos posibles restos se amparan en la isla de Pascua, Tahití, Samoa, las islas Cook, las Tongas, las Marshall, las Kiribati, las Carolinas, las Marianas, Hawai y las islas Marquesas (entre otras). De allí provendría Aramu Muru. Y, por otro lado, “Lemuria” fueron vastas tierras que, en una época remota de nuestro mundo, se hallaban unidas a África y Madagascar, cuna del ser humano, en el actual océano Índico.

Separando todas estas cosas y estudiando detenidamente la información disponible en el lugar, es inevitable rendirse a los indicios de que en el altiplano peruano boliviano hay un misterio de grandes proporciones que hasta el día de hoy no ha sido desvelado. Es importante comprender en su contexto los misterios que encierran los Andes y el Titicaca para acceder a la real naturaleza de la Puerta de Hayumarca. Echemos un vistazo.


Señales mágicas en el Altiplano

Los Andes y el lago sagrado, los guardianes gigantes (Chullpas) y los bloques de piedra de una humanidad desaparecida, son los recuerdos que evoca el intenso cielo azul de Puno reflejado en el lago navegable más alto de la Tierra. En uno de nuestros viajes a este verdadero enclave mágico, haciendo uso de un mapa y una brújula en la mismísima Puerta de Hayumarca, descubrimos que el umbral de roca apunta en línea recta a la Isla del Sol, el “punto de partida” de Manco Cápac hacia el Cusco de acuerdo a la leyenda quechua. ¿Acaso esta impronta encierra un mensaje o coordenada? No me sorprendería. Ya en 1977, la arqueóloga María Scholten de d’Ebneth, sacudió los cimientos de la academia al publicar por primera vez sus investigaciones sobre “La Ruta de Viracocha”. En dicho estudio, la señora Scholten demostró que diversos puntos arqueológicos de Bolivia, Perú y Ecuador —lugares que las leyendas marcan como “zonas de paso” del dios instructor Tecsi Viracocha— estaban magistralmente alineados con el uso de la geometría, poniendo así sobre el tapete los verdaderos conocimientos científicos de las antiguas culturas andinas. Esto resulta particularmente inquietante porque lo primero que uno se pregunta es: ¿Entonces, quién fue realmente Viracocha? ¿Otro sacerdote salvado de las aguas como Aramu Muru? ¿Ambos no serán acaso el mismo personaje? ¿Por qué determinados lugares de poder están enlazados en figuras geométricas? ¿Forma parte de un plan?


En Bolivia es bien conocida la disposición de los nevados Illimani, Illampu y el grupo arqueológico de Tiahuanaco —todos importantes centros de poder— en un sospechoso y perfecto triángulo. Asimismo, para algunos es curiosa la ubicación en “línea” del Illimani, el Huayna Potosí y el Illampu, en la Cordillera Real de los Andes. Es importante mencionar, que los grupos de contacto de Bolivia han vivido contundentes experiencias en los nevados antes citados, que son además lugares de continua actividad OVNI. Y para coronar el misterio, viejas leyendas andinas afirman que el “Gran Tajo Rocoso” o “Desaguadero”, habría sido abierto por el enigmático dios Thunupa ¾asociado también a la figura de Viracocha¾, en la playa de Chacamarca. Se piensa que el origen del Tajo Rocoso es artificial… De lo que no hay duda, es que precisamente este “tajo” permite drenar controladamente el lago sagrado y formar otros lagos menores como el Aullagas o Poopó…

El escritor e investigador boliviano, Guillermo Lange Loma, aborda con valentía estos puntos extraños del altiplano en su libro “El Mensaje Secreto de los Símbolos de Tiahuanaco y del Lago Titikaka”, señalando además los sospechosos así como impresionantes plegamientos que se observan a ambos lados del tajo de Thunupa, lo cual sugiere ese posible origen artificial. El Tajo Rocoso puede ser visto desde el espacio, al igual que el lago sagrado, lo cual tampoco sorprende porque el Titicaca es —y de esto estamos absolutamente seguros— un importante señalizador planetario.

Debo decir que la conexión se percibe cuando se pisa estas tierras. Se siente en el aire, en la vegetación, en el azul del lago, y hasta en las piedras de las ruinosas paredes presuntamente incaicas en la misteriosa Isla del Sol. Según nuestras observaciones, en la isla se encuentran numerosos túneles, que lamentablemente han sido tapados y enterrados por la superstición de la época feudal boliviana, tal como ha ocurrido también en Perú y Ecuador. Pero a pesar de ello, encontramos luego de diversas indagaciones la posible entrada —obstruida también, por cierto— del túnel que se afirma conecta con la Isla de la Luna y, por si esto fuera poco, con Cusco en el Perú. Cualquiera que ve esto, no podría evitar pensar que Manco Capac ¾el primer Inca del Imperio del Tawantinsuyo¾ y sus hermanos, viajaron al Cusco bajo tierrapara salir por las cavernas de Pacaritambo...

¿Por qué la Puerta de Hayumarca parece señalar a la Isla del Sol? ¿Si la isla esconde una entrada física, aquel túnel de más de 400 Km. de largo que mencionara el cronista Gracilazo de la Vega, Hayumarca esconde cual antípoda esotérica un acceso interdimensional como sostienen los lugareños?

Un acceso a otra realidad


En mi segundo libro, “El Legado Cósmico”, detallo las extraordinarias experiencias vividas en la hoy denominada “Puerta de Aramu Muru”, que yace frente a las apacibles aguas del Titicaca, en el lado peruano. Los testimonios que recogimos de los pobladores encajaban perfectamente con nuestras vivencias e investigaciones de este presunto acceso interdimensional que conduce a esa “otra realidad”.

El lugar esta muy cerca del pueblo de Juli. Desde la ruta que bordea al lago sagrado (que une Puno con Desaguadero) se pueden advertir sus extrañas formaciones rocosas, que convierten al lugar en un verdadero laberinto. Visitar el bosque de piedra de Hayumarca es toda una experiencia. En su silencio casi sobrenatural, en medio de sus caminos, uno siente de pronto apartarse y mezclarse en su accidentada orografía.

Este escenario es sospechosamente similar al que uno puede hallar en Marcahuasi, en la Sierra Central del departamento de Lima. También irradia la misma atmósfera de misterio.

Para nuestra sorpresa, además, en medio de nuestra exploración hallamos sobre una gran roca (muy cerca de la Puerta de Hayumarca) un indiscutible Intihuatana, punta de piedra que se yergue sobre otra más o menos plana y que servía en el pasado para estudiar los movimientos del Sol y definir el calendario inca.

Lamentablemente, muchos de los intihuatanas fueron destruidos por los conquistadores por relacionarlos con un culto mágico. Pero afortunadamente no todos fueron despedazados. Realmente, la utilización de los intihuatanas era para definir puntos de marcada importancia energética…





El intiguata —nombre clásico quechua para definir esos misteriosos espigones de piedra— simbolizaba además la conexión con Inti, la estrella enana amarilla que mantiene en equilibrio nuestro Sistema Solar, “atrapando” su energía y depositándola en la roca madre para energizar los templos dedicados al Cosmos y la Pachamama, la “Madre Tierra”. Pensamos que estas señales indican que Hayumarca fue utilizada, en tiempos olvidados por el tiempo, como un Santuario con fines astronómicos y místicos…

Lo que más cuentan los lugareños sobre el portal, es que éste se “abre” ante las personas correctas, caminantes que fueron invitados a franquear sus misterios. El acceso, generalmente, es espiritual, aunque hay relatos de traspasos físicos.

Este fenómeno no ocurre siempre, pero cuando sucede, hasta el clima advierte con fuertes tormentas. Como si las fuerzas de la naturaleza se activaran cuando el traspaso fuera a ocurrir. Desde luego, no hay una fecha exacta en que esto sucede, pero los más ancianos dicen que los solsticios y equinoccios son “bueno momentos” para preguntarle a la Puerta, pues esta funciona también como un “oráculo”. Luego de varios viajes, investigaciones y experiencias en Hayumarca, estamos seguros que la Puerta no es sólo un umbral, sino un verdadero Templo. De hecho hallamos cosas muy curiosas.



Ricardo González en la Puerta de Hayumarca


Casi al centro de este pequeño pórtico ciego, se puede apreciar una honda marca circular, que coincide sospechosamente con la ubicación del llamado chakra coronario si una persona agacha la cabeza para arrodillarse. Este detalle lo comprobamos cuando unos niños de un pueblo adyacente nos contaron, más tarde, que en 1996, un grupo de personas vestidas con túnicas azules y blancas, se inclinaban ante la Puerta cantando unas palabras extrañas (Mantrams).


Nos contaban que tres de ellas hacían el trabajo: Un hombre vestido de blanco, al centro, como arrodillado ¾en un momento estuvo de pie y tenía en sus manos como un libro que lo leía en voz alta¾ y los otros dos acompañantes, vestidos de azul, en los extremos. Quien nos contó la versión detallada de esta historia era el niño que fue testigo presencial del hecho, al esconderse detrás de unas rocas y ver lo que sucedía.

El niño nos comentó, además, que vio cómo la puerta se abría y de su interior salía algo así como humo y una luz muy brillante, en donde el hombre vestido de blanco ingresó, y luego de algunos minutos, salió cargando dentro de un saco, unos objetos metálicos…


Al margen de que este relato sea cierto o no, lo curioso es que coincidía con nuestras apreciaciones: El pequeño marco que los visitantes denominan “puerta”, no es sino un altar donde el caminante debe arrodillarse ¾como en un templo¾. La “puerta”, es en verdad, el marco grande, de unos siete metros de altura, diseñada para un gigante... También sabíamos que la marca honda en la pared de roca era en el pasado la cuenca donde un cristal de color verde, brillante, y al parecer poseedor de extraordinarias cualidades mágicas, se hallaba cual llave de ingreso al Retiro Interior.

Esta piedra es conocida en la sabiduría incaica como la sagrada Umiña, la esmeralda de poder. Aparentemente estuvo en Hayumarca y habría sido quitada de la Puerta para ser escondida en las profundidades del lago Titicaca. Para “reemplazarla”, comprendimos que se requiere de la conexión psíquica de un ser humano, arrodillado en el pórtico. Si el peregrino desea penetrar en Hayumarca, apoyará su frente (chakra Ajna o tercer ojo) en la cuenca donde se hallaba el cristal, utilizando su glándula pituitaria o hipófisis como antena de acercamiento.

Si el caso es recibir información del Retiro Interior, agachará la cabeza para apoyar el chakra de la coronilla o Sahasrara, y en este caso será la glándula pineal o epífisis la que actuará de receptora.



Supimos también que en tiempos ancestrales, en ambos extremos de la puerta, se encontraban unas columnas de cristal que funcionaban como estabilizadores de energía. Hoy en día el visitante puede apreciar las hondas huellas que han quedado verticalmente en el frontis. Para sustituir las columnas, dos personas se colocan de pie en los extremos de la puerta, como si aquellas hendiduras que en el pasado protegían las enigmáticas columnas de cristal, imitasen un sarcófago egipcio de pie. Entonces se inician los mantrams o palabras de poder que elevarán la vibración y crearán las condiciones para la conexión interdimensional en la llamada Puerta de Aramu Muru.

La conexión, aunque generalmente se produce a niveles sutiles, como la que se puede afrontar en una proyección del Cuerpo Astral, permite en ciertas ocasiones abrir físicamente la puerta. Ante todo esto, el mensaje es claro: las puertas físicas no se abren antes de abrir aquellas que yacen “invisibles”. Y me refiero a las puertas de nuestro propio corazón…

Hoy por hoy muchos peregrinos acuden a Hayumarca. Lamentablemente la mayoría son “buscadores de experiencias”. Pero la Puerta sabe elegir. Y aquel que deba acudir a ella, llegará, y todas las condiciones se le darán y vivirá lo que tenga que vivir. Sólo hay que ser “invitado”. Y el peregrino sabe cuándo llega ese momento…


En este pequeño artículo, hemos dejado algunas claves que nos sirvieron a nosotros para comprender cómo opera el portal. Lo sabrán entender en el lugar si es que les toca ir. Lo más importante: antes de embarcarse en cualquier aventura, hay que comprender que Hayumarca, como otros centros de poder, no brinda respuestas, solo actúa como un espejo. Entonces aquel que se busca intensamente dentro, reconocerá las cosas en el mundo mágico que nos rodea…

Buen viaje…

Ricardo González