martes, 2 de diciembre de 2008

El destino de la humanidad


“Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que tú formaste, digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre para que lo visites? Le has hecho poco menor que los ángeles, y lo coronaste de gloria y de honra. Lo hiciste señorear sobre las obras de tus manos; todo lo pusiste debajo de sus pies”
(Salmos 8: 3-6)



Al estudiar detenidamente las informaciones que hemos recibido en nuestra experiencia de contacto, comprendemos que una de las principales razones por la cual diversas civilizaciones extraterrestres protagonizaron intensas conflagraciones, somos nosotros. Es decir, por alguna razón poderosa, la aparición del ser humano en la Tierra dividió las posturas en aquellos seres.

Un argumento que parece sacado de un guión de película. Empero, al echar una hojeada a las páginas más misteriosas de nuestra historia, como las “guerras de los dioses” que tratamos en el episodio anterior, es evidente de que “algo” ocurrió.


En anteriores artículos ―indispensables para comprender estas reflexiones― hablamos de la creación de un tiempo alternativo en la Tierra, el origen del denominado “Plan Cósmico”, y la proyección de los acontecimientos mundiales. Todo ello se conjuga en un escenario que tiene en medio de las luces al ser humano, semilla y simiente de un proceso que sería absurdo de catalogar como “extraterrestre”. Yo le llamaría “cósmico”.

Y he allí la clave de esta increíble historia, perdida en algún lugar de las estrellas: el ser humano está aquí para sellar un camino y abrir una puerta. En definitiva, alcanzar una respuesta. Quizá no sólo involucrada con la crisis de estancamiento evolutivo que nos ha descrito el contacto con estos seres ―quienes nos ven como una esperanza de cambio para el Universo― sino algo mucho más profundo y espiritual.

A continuación, quisiera compartir algunos extractos de mensajes recibidos. En ellos, los Guías extraterrestres expresan su visión sobre el destino humano y su rol en el Cosmos:

New York, 21 de agosto de 2001

“Aquella luz que custodiamos, es la misma que mora dentro vuestro. Al encontrarse consigo mismos sólo habrán hallado la llave y el camino que los conducirá a la entrega de la Alianza Universal, del equilibrio cósmico.

Siempre estamos cerca, observando vuestros pasos y asistiendo. Aprendiendo también en cada esfuerzo vuestro. Y es que el Plan es dinámico, sabio. Permite un crecimiento que llevará al planeta entero a esferas superiores reservadas al ser humano desde eones de tiempo, para restituir el orden perdido que conocen y por el cual están trabajando”. (Alcir)




California, 28 de noviembre de 2001

“Desde siempre nos hallamos muy cerca vuestro, asistiéndoles y formando parte del proceso de cambio y transformación que enfrenta el planeta. Saben que se encuentran viviendo un momento extraordinario, donde deberán aplicar todo cuanto han aprendido al interior de la experiencia de contacto. No están solos, y a pesar de la tensión mundial que parece cernirse sobre vuestro esfuerzo, el trabajo que están llevando a cabo, con tanto empeño y entrega, está dando sus resultados. No desmayen en el camino, porque ahora es el tiempo en que el tiempo es ahora. Para ello fueron preparados, y he allí el verdadero compromiso del caminante…” (Oxalc)

Lima, Perú, 13 de enero de 2002

“El camino del compromiso necesita diversas determinaciones que brinden claridad. Saben que aquel camino los conducirá finalmente a los objetivos ulteriores de la experiencia de contacto y a vuestra propia autorrealización como seres que forman parte del proceso. Las experiencias, aunque muchas veces sean intensas y conmovedoras, en verdad son sólo una herramienta de apoyo para seguir adelante. No olviden que aún se espera una conexión colectiva con el Real Tiempo del Universo. No se desanimen por el tiempo que les ha tomado comprender la importancia y preparación para esta experiencia, porque en ella, precisamente, verán que no hay tiempo, sino una conexión con la eternidad, el viento que emana el Profundo Amor de la Conciencia Cósmica.

Existen energías y manifestaciones del Universo que no conocen. Las deberán sentir. Sepan que muchas de estas fuerzas conviven en ustedes y los moviliza. Por tanto la preparación que están recibiendo orientará el recuerdo consciente de aquel conocimiento que alguna vez poseyeron”. (Oxalc)

Monte Sinái, Egipto, 17 de marzo de 2003

“No hay ascensión sin compromiso, y el compromiso se logra cuando el caminante descubre en él, en su propio corazón, el polvo del camino que transitaba, reconociéndose como parte de un todo y al mismo tiempo como otro grano de arena en un desierto inmenso de probabilidades.

El compromiso es recordar quiénes somos, y trabajar por ello, en su perfecto orden de evolución, en base a nuestra historia personal, colectiva, así como planetaria e inclusive cósmica”. (Oxalc, Anitac, Antarel y Sampiac).

Mount Shasta, 28 de agosto de 2004

“No olviden que el contacto físico es tan sólo un momento de vuestra preparación, una “forma” de hacerles recordar, y hacerles llegar un conocimiento que debe fluir en vuestro plano. Sin embargo, con el tiempo comprenderán que las experiencias interdimensionales y/o espirituales pueden ser muy significativas, e inclusive más intensas que los encuentros materiales. Ello debe ser así, ya que se encuentran en medio de un tránsito cósmico al Real Tiempo del Universo. Los Mayores han dispuesto que vayan familiarizándose con otros planos y dimensiones, con la esencia básica de la Creación, más allá de la materia y de la mente: el espíritu”. (Oxalc)


Punta Piedras, Buenos Aires, 9 de abril de 2004

“Integración es unir los eslabones de una cuenta larga, no necesariamente circular, sino más bien un espiral ascendente. Por ello cada uno es importante. Forman la geometría necesaria, la “forma” por donde ha de fluir vuestras iniciativas, transformadas en poderosas energías de ascensión para el planeta.

Integración significa desarrollar la capacidad de amar, tolerar, y reconocer con sabiduría y humildad el rol que a cada caminante corresponde.

Integración es dar un paso para unir lo que aparentemente se hallaba disgregado. Entonces los granos de arena serán un gran desierto, y las rocas una maciza montaña.

Integración no debe conducirles a subir precipitadamente por la senda de la montaña. Su cima es alta y hay que saber vencerla. Para grandes empresas existen procedimientos básicos de seguridad: empezar por lo pequeño e ir progresivamente por mayores metas. Así, en la experiencia adquirida encontrarán la clave. Y caerse de la cima de la montaña es una buena oportunidad para evaluar el ascenso, pero no para abandonarlo. Sentir el vértigo de la altura es positivo para medir el equilibrio y reflexionar en que mientras más alto se encuentre el peregrino, más preparado debe estar; y no lamentarse sentado sobre una roca.

Porque ustedes son como las gotas de agua que horadan la piedra. La piedra no horada el agua. Por lo tanto deben ser blandos y flexibles para afrontar exitosamente las pruebas más duras. Integración es saber mirar, desear aprender, intentar y compartir. Por ello están aquí”. (Oxalc).

Alto Bandera, República Dominicana

“Pongan en práctica vuestra intuición y el espíritu crítico para discernir. El conocimiento que procuramos compartirles es uno solo. Y aunque para algunos, en principio puede resultar difícil de interpretar, en realidad no hay misterios y su mensaje es simple y práctico. Nosotros entregamos piezas de un mismo “rompecabezas” a diferentes hermanos. Siempre hemos operado así para estimular el trabajo en equipo. Nadie de ustedes lo recibirá todo ni tiene el tablero donde poner las piezas. El tablero es el Universo, la experiencia colectiva y el trabajo en conjunto de todos ustedes”. (Antarel)



Mount Shasta, 23 de junio de 2007

“Sabemos, que muchos de ustedes se han venido comprometiendo en la preparación para el giro del tiempo, y todo el proceso que ello conlleva. Hemos percibido también vuestras conversaciones y pensamientos sobre el significado del año 2012, su importancia y mensaje. Y debemos decirles que vuestra misión no apunta sólo a ese momento de gran trascendencia para la humanidad y el Universo, sino más allá de esa coordenada.

A muchos les ha tocado activar conciencias y advertir a sus hermanos que pronto se cruzará aquella puerta. Pero luego de ello vendrá un momento especial en el mundo que requerirá de vuestra participación como nunca antes, vuestro servicio y entrega. En otras palabras, vuestra preparación puesta en práctica. Y así, algunos de ustedes deberán continuar con esta segunda fase, pues cruzar la puerta de 2012 es sólo una parte de vuestra misión planetaria. Importante. Trascendental. Decisiva. Pero no el final, sino el principio de vuestra realidad y la nuestra en convivencia.

Se reintegrarán gradualmente al Universo y su más íntima naturaleza, y ello tomará un tiempo de adaptación, de reaprender las cosas y proyectarse al eterno presente, con su magia de conocimientos y realización”. (Oxalc, Antarel, Sampiac, Alcir).

Es impresionante ver cómo más allá del fenómeno ovni y el estudio del contacto extraterrestre, estos mensajes contienen un alto contenido filosófico y espiritual, todos apuntando al crecimiento humano y hasta haciéndose eco de antiguas profecías, como la de los mayas, que habla del 2012 como el momento del gran “test” de la humanidad.

En síntesis, los seres de las estrellas sostienen que el mundo no se va a destruir, sino que se está transformando, y que todo ello forma parte de su tránsito a una dimensión superior de conciencia. Desde luego, los cambios climáticos, las crisis económicas globales y las tensiones bélicas, sumado todo ello a la cada vez más frecuente observación de ovnis sobre las principales ciudades del mundo, constituyen una señal que recuerda ese cambio inminente.

¿Cómo prepararnos ante ello? Los mensajes son claros: iniciando el contacto con nosotros mismos. He allí la respuesta.

Y en ese silencio comprenderemos porqué están aquí desde tiempos antiguos. Porqué van y vuelven. Y la razón de su comportamiento discreto ―sin mostrarse oficialmente― como si estuvieran esperando “algo”, aguardando un momento.

Ellos nos hablaron de este mes de agosto, año 2007, como un momento de importantes decisiones para la humanidad, y sobre difíciles acontecimientos que esperamos puedan ser evitados.


Por esta razón nos recordaron que el ser humano puede “crear lo que cree”, afectando el curso de los acontecimientos mundiales a través del ejercicio de una mentalidad positiva y alta vibración.

Si aplicamos todo ello con éxito, estoy seguro que enrumbaremos también los pasos de la humanidad hacia una etapa diferente, en armonía con otras formas de vida en el Universo. Así reza la profecía.

Espero que se haya entendido el espíritu de estas líneas.

Ricardo González