martes, 2 de diciembre de 2008

Reflexiones del Contacto Parte 2


Tal como lo prometimos, en esta nueva entrega publicamos algunas de las preguntas que nos han hecho llegar por e-mail. Consideramos que de esta forma seguimos profundizando la información y aclaramos diversos conceptos de todo lo recibido en nuestra experiencia de contacto. Una vez más, gracias mil por vuestro aporte y apoyo.

Que el Universo les bendiga,
Ricardo González

La misión de los Sunkies. Los Guías y las salidas de contacto. Origen de los Discos Solares.

¿Cómo se comunican los Sunkies? ¿Sólo se les puede hallar en el Ecuador? ¿Qué papel cumplieron con el hombre de Lemuria?
Los sunkies son una especie de criaturas intraterrenas que se remonta a los primeros tiempos de Lemuria. En aquella época tuvieron una relación más cercana con el hombre, proveyéndole de una variedad de minerales y elementos del mundo subterráneo para diversos fines. Debo decir que los sunkies siempre fueron seres bondadosos y pacíficos. Cuando el hombre se volvió violento e inestable en la superficie, entonces decidieron alejarse. Actualmente, como sabemos, se encuentran conviviendo en silencio con nosotros bajo el amparo de sus galerías subterráneas. Ellos cavaron y acondicionaron muchos de los laberintos de la corteza terrestre, los mismos que más tarde serían empleados por la Hermandad Blanca. No todos los túneles tienen origen extraterrestre.

Desde luego que pueden comunicarse con nosotros, pero bajo ciertas condiciones. Por ejemplo, la interacción con ellos funciona mejor cuando nos hallamos próximos a una de sus moradas subterráneas. Emplean habitualmente el mundo de los sueños para hacernos llegar sus mensajes, muchas veces codificados por nuestra mente como una “sucesión de imágenes y sensaciones”.


En el caso de un contacto físico, si entran en confianza, se podrían animar a acercarse, pues son muy tímidos. Tocando a una persona pueden transmitirle información. El detalle es que al no poseer párpados se encuentran muy expuestos a la luz del Sol; por esta razón es difícil que salgan de sus cavernas durante el día. Salvo raras excepciones, se les puede ver de noche. Si esto ocurre es un gran indicio de la armonía que alcanzó el grupo. Ellos tienen interés de volver a relacionarse con el hombre. Nos quieren hacer ver el daño que le estamos ocasionando al planeta ecológicamente y energéticamente, una situación que a puesto al borde de la extinción a su especie.

En diversas ocasiones hemos tenido la oportunidad de verles además de la experiencia en la Cueva de los Tayos, como por ejemplo, en el encuentro internacional de Ecuador (junio de 2004); allí varios de nosotros pudimos observarles caminar ágilmente alrededor del campamento. Por su comportamiento, parecen niños juguetones. Transmiten una paz impresionante.

No sólo se encuentran en Ecuador. Hemos constatado colonias de ellos en lugares como Monte Shasta, Cusco, Talampaya, entre otros puntos de poder.

El contacto con ellos es sumamente importante, pues son los Guardianes del Laberinto. No hay que olvidar que están relacionados directamente con las actividades de la Hermandad Blanca.




Descenso a la Cueva de los Tayos.

¿Cómo corroborar que estamos siendo apoyados por los Guías en un viaje o salida? ¿Cuál debe ser nuestra actitud frente a semejantes tareas?
El apoyo de los Guías extraterrestres se puede verificar de muchas formas. Desde las condiciones óptimas del viaje, en donde se nos abren las puertas, a la propia presencia de ellos durante el periplo. En el primer caso el peregrino tiene que discernir muy bien cuándo está ante una prueba de aprendizaje, o ante una señal de que se están planteando mal las cosas. Cuándo se abren las puertas por una ayuda “externa”, “mágica”, o debido a que el propio grupo generó esa situación gracias a su optimismo y trabajo por seguir adelante.

Todos estos detalles muchas veces se entremezclan y son difíciles de comprender y observar.

La presencia de las naves siempre ha sido un buen indicador del apoyo de los Guías, mejor aún si ello ocurre bajo el amparo de comunicaciones previamente recibidas, con detalles de fecha y hora. Cuando hemos ido a lugares como Paititi, la Cueva de los Tayos, la Sierra del Roncador, Licancabur, Tierra del Fuego, u otros Retiros Interiores en donde ellos nos convocaron, hemos tenido sus naves sobre nosotros, con contundencia y en repetidas ocasiones. Si ello no hubiese ocurrido, probablemente tendríamos que reflexionar porqué los Guías se hicieron ausentes. Quizá para llamar nuestra atención hacia algún punto... Probablemente —ensayo una explicación— la ausencia de los Guías nos podría estar indicando que estamos planteando mal el viaje, o que nuestra actitud en él no es la correcta. Esta suele ser una constante. Uno no puede acudir a una expedición espiritual lleno de tensión, protagonizando discusiones o con objetivos personales. Cuando los Guías observan que el grupo no logró vencer esa prueba de humildad, podrían retirarse para que meditemos qué estamos haciendo.

Por eso los Maestros siempre nos dijeron que no deberíamos preocuparnos en qué llevar en nuestra mochila, sino qué llevábamos en nuestro interior.

Los viajes de contacto con la Hermandad Blanca son una gran oportunidad de crecimiento espiritual si reconocemos nuestros errores.

Nuestra actitud, por consecuencia, deber ser sincera y humilde ante todo ello.


¿Cómo se recibió la información de los Discos Solares? ¿Qué son y cuándo fueron construidos?
Aunque anteriormente ya hemos respondido algunas inquietudes sobre los discos solares, procuraré resumir aquí cómo se fue recibiendo esta información, y en qué consiste la función de estas herramientas.

A raíz del encuentro físico con Alcir, en el viaje a Paititi de 1996, empecé a profundizar todo aquello que concerniera al Disco Solar de El Dorado y otros elementos de poder. El Maestro de Paititi me lo había mostrado y ello produjo una fuerte impresión en mí. Más tarde, al compartir mi testimonio, muchos me consultaban si el Disco Solar se hallaba en Paititi o en el Lago Titicaca, pues otros grupos de contacto habían vivido sólidas experiencias en Bolivia que lo acreditaban. Confieso que en un principio me mostré escéptico. Y hasta me permití, irresponsablemente, cuestionar la experiencia de los grupos de Bolivia. Sin embargo, al compartir con Luis Fernando Mostajo y los grupos de La Paz, encontré en ellos personas maravillosas y auténticos testigos de contacto. No había duda alguna del apoyo que estaban recibiendo de los Guías extraterrestres y las informaciones que canalizaron. Esta situación nos dejó muchas interrogantes, pues tanto en Paititi como en el Titicaca, los Guías habían dado muestras inequívocas de la existencia de un disco de poder. ¿Pero en dónde estaba realmente? ¿Cómo discernir? Sólo teníamos que ser humildes y analizar todo esto con calma, sin apresuramientos.

La respuesta llegaría en el encuentro físico que me permitió acompañar a los Guías fuera de la Tierra, en febrero de 2001. En este contacto (Informe Celea) el Maestro Joaquín me reveló que existían 12 discos más que se hallaban interconectados al de Paititi, formando así una “Red del Tiempo” que empezaría a funcionar a partir del año 2012, fecha en la deberíamos llevar a cabo un nuevo viaje a Paititi para la correcta alineación de todos esos discos.

De acuerdo a lo que me dijera Joaquín, y a posteriores mensajes que han ampliado esta información, la definitiva sincronicidad de los discos no puede ocurrir antes de ese año, pues se necesita la energía del centro galáctico en enlace con la Tierra, evento cósmico que profetizaron los mayas y que halla su punto de equilibrio en el 2012. Imagínense ustedes conectando un televisor a un tomacorriente de una casa donde aun no se ha instalado la energía eléctrica. Por más que conectes el aparato este no encenderá, pues necesita de esa fuente de poder. Igual ocurre con los discos: pueden ser activados individualmente, incluso más de una vez, pero sólo en la coordenada prevista la red completa estará trabajando en cadena.


Talampaya, en Argentina, es uno de los lugares donde se encuentran estas herramientas de poder.


Cuando compartí la existencia de los 13 discos solares en el 2001, muchos se sorprendieron; pero el tiempo, como siempre ha sucedido, ha venido confirmando la importancia de esta revelación. Ahora bien, el hecho que yo haya recibido la información de los discos solares no me da un “copyright” del asunto; mucha información ha sido recibida por numerosas personas posteriormente, y ello ha permitido comprender mejor todo esto y trabajarlo en equipo. Fue así que bajo la indicación de los Guías, fuimos visitando diversos lugares donde se hallarían estas herramientas, puntos de poder vinculados con la Hermandad Blanca. Además de Paititi y el Lago Titicaca, distintos hermanos conectaron con Monte Shasta, el Valle de las Siete Luminarias, Guatavita, la Cueva de los Tayos, Licancabur, la Sierra del Roncador, entre otros enclaves, contando siempre con el apoyo y asistencia de los Guías. De esta forma se pudo confirmar la ubicación de estos 13 discos. Fue un trabajo que involucró a muchas personas, no fue algo que recibió una o dos, sino en conjunto.

En el encuentro mundial de Monte Shasta, en agosto de 2003, presentamos ya la lista confirmada, que luego sería publicada en el Informe Licancabur a fines de ese mismo año, luego de la activación del disco solar que se halla bajo ese volcán del norte chileno y el encuentro cercano con Antarel.

La información que inicialmente nos transmitieron los Guías hablaba de un solo disco, gigante y poderoso, que fue construido hace decenas de miles de años por el hombre de Lemuria, como un intento para comprender e interactuar con un mundo paralelo, otras dimensiones y realidades que encuentran su punto más intenso en el retorno de la Tierra al Real Tiempo del Universo.

Cuando los observadores extraterrestres —que entraban y salían de nuestro tiempo—, detectaron todo esto, consideraron frenar el proyecto Lemuriano. Lo interpretaron como algo peligroso y prematuro. Entonces separaron el gran disco en 12 elementos menores, que serían escondidos en diversos lugares del planeta.

No obstante a todo esto, con el tiempo los extraterrestres comprendieron que los hombres de Lemuria habían encontrado la clave, la llave “física” que podría reorientarles a sus mundos de origen y, más importante aún, sostener energéticamente al planeta durante su camino de regreso al Tiempo Real. Entonces decidieron volver a unir los 12 elementos. Para conseguirlo, se construyó un nuevo disco, el número 13, en la arenas del desierto de Gobi —cuando se produjo el arribo de los 32 enviados celestes de la Confederación de Mundos—. El objetivo es que este disco pudiera “reunir” energéticamente a los otros 12. Y lo lograron. Se introdujo patrones de sonido y aleaciones de diferentes “ingredientes” a estas herramientas cósmicas, que serían luego colocadas en puntos estratégicos del mundo para la futura elevación planetaria. Lugares donde se encuentran los Retiros Interiores más activos de la Hermandad Blanca, o puertas dimensionales en conexión con los extraterrestres.

Los 12 discos, para dar un ejemplo más didáctico, funcionan como en la música, que posee 12 notas (las siete conocidas y sus respectivos semitonos). Esta escala musical completa se conoce como “Escala Cromática”. Es perfecta. El disco número 13, sería el resonador que permitiría armonizar y potenciar a sus 12 acompañantes. Este disco debería ser colocado en el medio de la “red”. Por esta razón, el Disco Solar de Paititi, que fue construido originalmente en el desierto de Gobi, tal como Alcir lo reveló en 1996, se encuentra en el centro de la red, con seis discos solares hacia su norte y seis discos solares hacia al sur. Cuando la energía del centro galáctico alcance la Tierra en su frecuencia correcta, activará al Disco Solar y este comprometerá a los otros 12.

Es como tocar las cuerdas de una guitarra. Por eso nos entregaron los sonidos o “nombres” de los discos, que armonizan en uno solo perfectamente. Volviendo al ejemplo, como todos sabemos, las cuerdas de una guitarra no suenan solas por si mismas, necesitan un resonador —la caja del instrumento— para ampliar y fortalecer su onda de sonido. Este es lo más cercano al funcionamiento del Disco de Paititi y toda la Red del Tiempo.

Muchos me han preguntado cómo explicar la información que recientemente se ha difundido sobre otros discos en el mundo. O porqué la red del tiempo se encuentra básicamente establecida en las Américas y Antártica. Pienso que los Guías, a través de diferentes antenas de distintos países, han dado una explicación sólida y coherente.







El Gran Disco Solar que se construyó en el Gobi llegó más tarde a manos de los incas. Actualmente se halla en Paititi




Dentro de los diversos mensajes que se recibieron, los Guías confirmaron:

“En las próximas expediciones que realicen, comprenderán con mayor claridad el rol que desempeñan los discos solares de poder. Como ya les hemos transmitido en anteriores mensajes, además de los 13 discos que se hallan ubicados en las Américas y Antártica, conformando así la “Red del Tiempo”, existen otros discos en diferentes áreas del mundo que funcionan como “espejos” de esta columna vertebral. También les hemos dicho que la Red del Tiempo fue ubicada de esta forma por cuanto en su disposición se hallan los Retiros Interiores más activos de la Tierra, además que la energía de activación planetaria está siendo encendida en este sector, como otrora ocurrió en oriente. Los discos que se encuentran ubicados fuera de esta disposición también son importantes, pues reflejarán la energía de la Red del Tiempo a todo el globo y al Cosmos cuando se produzca la sincronicidad de 2012. Sólo en ese momento los discos serán totalmente alineados.

A partir del 20 de mayo de 2012, los latidos energéticos del Sol Central se harán más perceptibles en vuestro mundo. Por ello se les ha pedido ir a Paititi en agosto de aquel año para sellar esa importante labor.

No olviden que cada viaje que lleven a cabo a estos lugares activa y anima a los discos. Este fenómeno puede ocurrir en más de una ocasión, pues más que herramientas de poder los discos solares son “seres vivientes” que tienen que permanecer despiertos hasta que llegue el día del Tiempo del no Tiempo. Entenderán”.

(12 noviembre 2005, Ecuador, Antarel y Sampiac)

Estas informaciones hay que tomarlas con mucha precaución y objetividad. No podemos estar buscando dónde hay otro disco para ir a activarlo. Los Guías ya dijeron que estas herramientas están donde deben estar. No hay que olvidar que por el hecho que uno vaya a un lugar determinado y visualice en meditación un disco, no quiere decir necesariamente que esté allí. Todo esto hay que confirmarlo. También debemos tomar con calma el proceso de activación de un disco solar. No se puede medir sólo porque se “sintió” que fue activado. Cada vez que se han hecho este tipo de trabajos, los Guías lo han ratificado en comunicación, y se hicieron presentes con sus naves para que no haya duda alguna de su respaldo. Pienso que deberíamos seguir esta dinámica, pues así caminaremos firmes ante los encargos pendientes.


El tsunami de Asia. La información de nuestra experiencia de contacto comparada con otras revelaciones. La difusión en EE.UU., Europa, y experiencias con la prensa

¿No es descabellada la información que están difundiendo del meteorito que generó el tsunami en Asia? ¿Acaso la ciencia no demostró que todo ello fue producto de un terremoto subacuático?
No sólo nosotros lo hemos recibido, sino también otros grupos de contacto e investigación. De hecho, Proyecto Orión de Venezuela fue el primero en sugerir esta posibilidad, que se apoya en una fotografía censurada de satélite que muestra al objeto, y en el inusual desplazamiento del eje terrestre luego del supuesto movimiento sísmico. Esto resulta mas coherente si un cuerpo golpeó la Tierra. Meses más tarde de que los Guías nos confirmaran que fue un meteoro el que generó el tsunami, un equipo de científicos canadienses halló en la zona donde se produjo el incidente un “área muerta”, en donde no encontraron ni peces, ni algas, ni siquiera microorganismos. Todo indicio de vida había desaparecido y ello les desconcertó. Esta ausencia de evidencia biológica no tiene precedente, pues no se ha registrado en las tomas de muestras marinas en este último cuarto de siglo. Aunque la tesis oficial sigue apuntando a un terremoto de magnitud 9,3 que “agrietó” el suelo del fondo del mar de la costa noreste de Sumatra, Indonesia, y que provocó un maremoto que afectó a otros países como Tailandia, Malasia, Las Maldivas, Sri Lanka y Somalia —ocasionando una pérdida de 225.000 almas—, no deja de resultar inquietante que un movimiento sísmico haya abierto semejante grieta y que haya alejado a toda forma de vida de allí. La grieta luce como si se hubiese generado desde arriba hacia abajo, y no desde dentro, como se sugiere oficialmente para apoyar la tesis del terremoto. Un evento sísmico submarino no tiene porque eliminar microorganismos del lugar. Es como si el probable impacto del meteoro, hubiese contaminado esa área del lecho marino alejando así sus formas de vida.

El tiempo podrá confirmar todo esto. Sin duda a ninguna autoridad le hubiese resultado sencillo revelar que fue realmente un meteoro el que ocasionó el Tsunami. Y peor aún, que esto estaba profetizado en la propia Biblia.

¿La información que he leído en vuestro Web Site sobre el Plan Cósmico y visitas extraterrestres me recuerdan otros textos que mencionan estas cosas, como el Libro de Urantia. ¿Hay alguna conexión?

En el año 2003, por invitación de los grupos de contacto de Miami, me reuní con el equipo que coordinaba en esa ciudad el sitio web www.misionrahma.com para elaborar una síntesis de las informaciones que los Guías nos habían transmitido. Era un proyecto de Said Daccash y Raymundo Collazo. Ellos habían hecho una recopilación de diversos datos recibidos sobre el Plan Cósmico al interior del Grupo Rama, basándose para ello en las comunicaciones, boletines, publicaciones y videos de conferencias de todos nosotros. Incluso se tomaron el trabajo de transcribir nuestras conferencias completas a texto. Cuando llegué, me encontré con una gran cantidad de información que, por primera vez, la observé toda junta. No se trataba de lo que había recibido dos o tres personas, sino el aporte de muchos. Y era abundante.

Me tomó más de una semana leer y revisar toda esa información, y resumirla con Said en un texto de sólo 55 páginas. La idea era colocar esa síntesis, ordenada por capítulos, en internet. Y así nació el web site del Plan Cósmico de misionrahma.com. Gracias a Giorgio Piacenza disponemos ya de una buena traducción al inglés. Ahora estamos trabajando en una actualización de la primera versión en español, para ser corregida y aumentada con los últimos datos disponibles.

Estudiando todo este material, observamos con mayor claridad que, efectivamente, muchos de los datos que han venido circulando en nuestra experiencia de contacto, ya fueron recibidos anteriormente por otras personas y/o agrupaciones. Por ejemplo, el Libro de Urantia describe al detalle la siembra de vida en la Tierra, el aprendizaje de seres superiores a través de nosotros, el origen humano en Lemuria, la diferencia entre la entidad de Lucifer y Satanael —que no son la misma persona—, la misión de Jesús vista desde un punto de vista cósmico, incluyendo la simbiosis con Miguel durante el ministerio público del Maestro, entre otros temas. Todo ello está explicado en esta voluminosa obra que fue publicada en 1955.

Sin ir muy lejos, en 1972, J. J. Hurtak publicó “Las Claves de Enoch”, un libro de gran difusión en los EE.UU., y en donde se habla de los planetas UR, del Consejo de los 9 de Andrómeda, de los 24 Ancianos, de la alineación de las pirámides de Egipto con el Cinturón de Orión y de una puerta dimensional en la estrella Mintaka (!).

A mediados de los 80, José Argüelles, el impulsor del Movimiento de las 13 Lunas, ya hablaba de conectarse con el Tiempo Real, y que el punto de ingreso, o donde se daría la “batalla del tiempo”, se encuentra entre Júpiter y Saturno. Leyendo sus libros “El Factor Maya” y “Cabalgando en la Ola de Zuvuya” hallamos evidencia de todo esto.

Podría dar muchos más ejemplos. Pero la idea es reflexionar en estas similitudes.

El mensaje es que muchos estamos percibiendo la misma historia. El mismo conocimiento. Desde luego, muchas veces matizado por nuestra propia forma de procesar la información, pero debe llegar el momento en que deberíamos unir todos los eslabones de esta gran cadena para adquirir una comprensión global, que sea la más cercana a la realidad y su sustancia. Esto nos debe hacer humildes y aceptar que nadie tiene la información completa o la más correcta. Todos somos obreros de un Plan Cósmico que necesita del concurso y trabajo de todos.

También hay otros datos que dentro de nuestro proceso de contacto han sido profundizados como nunca antes, como por ejemplo, todo aquello que concierne a la Hermandad Blanca y el mundo intraterrestre. Y aún hay mucho por revelar.

El contacto intraterrestre se está difundiendo paso a paso en Iberoamérica. ¿Pero qué ocurre con EE.UU. y otros países de Europa?

En EE.UU., sin duda el país más importante donde se debe compartir este conocimiento (no hace falta que expliqué porqué), hemos hecho una gran difusión en las principales cadenas de televisión y emisoras de radio, llegando literalmente a decenas de millones de personas. Y no exagero. El tema es que es casi todo nuestro esfuerzo ha llegado a la numerosa población hispana de Norteamérica. No obstante a ello, estamos empezando a trabajar con el público de habla inglesa. Hay algunos grupos que se están formando con estadounidenses y el primer libro de Sixto Paz, “Los Guías Extraterrestres”, ha sido publicado en ingles bajo el título de “The Invitation”. También se dispone de una traducción de mi primer libro “Los Maestros del Paititi”, y de “Runa Antilis” de Luis Fernando Mostajo. Estamos trabajando en ello.

En Europa, además de España, hemos podido dar conferencias y entrevistas en medios de comunicación en países como Suiza, Francia e Italia. Y en los próximos meses estamos sembrando las bases para compartir el mensaje del mundo subterráneo en otros países de Europa. Hay que tener en cuenta que el contacto intraterrestre no está tan difundido como el fenómeno ovni. Es un tema difícil de exponer en medios de comunicación por tratarse de algo prácticamente nuevo para ellos. Sin embargo, las puertas se nos siguen abriendo de una forma impresionante. Y allí estamos nosotros para intentar dar lo mejor. Ya en muchos países hemos logrado que se tome este conocimiento con interés y seriedad. Hay que seguir adelante.

¿Qué experiencias o avistamientos ha tenido con la prensa? ¿Qué reflexiones puede sacar de todo ello?

En realidad se han dado diversas oportunidades. Desde experiencias espontáneas donde estábamos concediendo entrevistas y de pronto las naves se mostraron —como nos ocurrió una vez durante un reportaje que concedimos para el programa ecuatoriano de TV “Día Día”—, a invitaciones formales a periodistas para avistamientos programados. Entre los eventos más importantes, recuerdo la Oleada Ovni en Perú (Enero-Marzo 1999). Desde octubre de 1998 había recibido comunicaciones que hablaban de la próxima presencia de las naves en la ciudad. Y esto ocurrió y fue filmado por varios canales de TV. Inclusive, periodistas de Canal 2, llegaron a casa para estudiar los mensajes y vieron cómo todo se estaba cumpliendo. Más tarde, la Fuerza Aérea Peruana (FAP) se encontró con la necesidad de crear una dependencia militar para investigar los reportes ovni.

De las experiencias recientes, fue importante el avistamiento previa cita que participamos al programa “Código” de América TV de Buenos Aires (5 de mayo de 2005). El productor del programa, el señor Hernan Di Lorenzi y un camarógrafo, vinieron con nosotros a una localidad no muy lejos de Capilla del Monte, en Córdoba. Y tal como afirmaban los mensajes, los Guías se mostraron en varios avistamientos, en la hora exacta. Y esto lo pudieron constatar los periodistas. El problema que hubo con este programa, es que al regreso a Buenos Aires, por razones personales y profesionales el productor que nos acompañó decidió dejar el canal y se pasó a otra televisora (TELEFE). Dejó el backstage del programa, sin editar. Entonces, el nuevo productor que fue asignado, y que no vino con nosotros a Córdoba, tomó el material y lo editó con muy mala fe, con la intención de ridiculizar la nota a pesar que en ella se mostraba parte de lo que captó la cámara, y que, por si fuera todo esto fuera poco, el propio conductor de “Código” reconocía en la emisión del reportaje la aparición de “las luces” (!). El programa fue muy criticado por haber recurrido a una edición amarillista, al punto que otros medios de comunicación se pusieron en contacto conmigo para saber qué había ocurrido realmente, entre ellos Infinito y el diario El Clarín. Lejos de hacernos daño, esto nos abrió más puertas.

Dos meses más tarde, durante una conferencia en Asunción (Paraguay), se cortó la luz y sugerí a la gente que saliera fuera del auditorio, y que mirara el cielo. Esa noche se produjo una intensa oleada de observaciones ovni en todo el país, que estaba sumido en un extraño y repentino apagón.




Estas apariciones fueron constatadas inclusive por pilotos de aviones y periodistas. De hecho, entre los asistentes a la conferencia, se hallaba la conductora del conocido programa de TV “Zona Minada”, quien también fue testigo de los avistamientos.

El mensaje es que los Guías siempre están allí. Están apoyando a todos. Y tenemos que comprender que ellos hacen todo esto no por nosotros exactamente, sino por el mensaje y la trascendencia de su difusión.



Un ovni se refleja en el cristal del edificio, al lado de un crucero en el puerto de San Diego. En la imagen aparece Ricardo González y su sobrina Maritza de México. (Fotografía de 2004).


Los exones. Un análisis sobres las antenas y los mensajes. Una visión de los grupos de contacto. Los inicios con el Grupo Rama.

¿Cuál es la diferencia entre un xendra y un exon?
Un xendra es una puerta dimensional artificial, creada por los Guías gracias a la concentración de la energía lumínica. Para ilustrar esto, imaginemos a cuatro personas que están sosteniendo firmemente un mantel por sus esquinas. Luego, un quinto individuo suelta en el centro de la tela tendida una bola de boliche. Lo que vemos a continuación es que el mantel se hunde en su centro por el peso de la bola maciza. Es decir, la realidad del balón es más densa que el espacio —el mantel—, y por eso éste se deforma y termina creando un túnel o embudo en su centro. En física se llamaría a esto “singularidad”, y es el principio fundamental de un xendra, sea éste físico o astral.


Un exon, no difiere mucho de esta explicación, sólo que a diferencia de los xendras, donde se concentra artificialmente una cantidad determinada de luz o energía para colapsar el espacio y abrir un umbral en el tiempo, el exon se asienta sobre las líneas naturales de fuerza de la Tierra. Donde se unen estas líneas, se forma un “acupunto”, similar al principio de los meridianos energéticos humanos. Sobre esos puntos de poder —llamados por la Hermandad Blanca “exones”— en la antigüedad se construían templos, obeliscos o altares consagrados a los “dioses” y las estrellas. En realidad, son puertas de conexión, que en determinadas fechas y condiciones pueden ser abiertas.
Xendra fotografíado por Ricardo González en República Dominicana. La imagen se logró con una cámara digital Nikon sin accionar el flash. (Enero 2006).




Un exon no sólo difiere de un xendra en naturaleza, sino que lo complementa en su experiencia de aprendizaje, pues el arco de energía es otro y quienes lo controlan, también. Es la Hermandad Blanca y los guardianes sutiles quienes manejan y custodian generalmente estas “puertas”. Es, más allá de un viaje interdimensional físico, una iniciación.

Tengo la impresión que hay menos antenas (canales) y que se están recibiendo menos mensajes. ¿Cuál sería la explicación?
Es un punto que se debe observar desde diferentes ángulos. Todos sabemos que es importante mantener la comunicación con los Guías extraterrestres, de lo contrario perderíamos la base de nuestro trabajo y orientación. Pero sin que esto signifique dependencia, sin duda.

Los mensajes son una fuente de conocimiento, una herramienta de interacción con seres superiores y una brújula ante encargos futuros. Es importante que haya más de un antena en un grupo, pues así se puede contrastar la información recibida y seguir una línea más equilibrada. Personalmente, aunque sé que los Guías pretenden que encontremos la “clave” dentro de nosotros mismos, ellos no han dejado de contactarse con nosotros. Si hay menos antenas —y no todos tienen porqué serlo— tendríamos que preguntarnos si hemos descuidado nuestro trabajo interno y preparación. Siempre se ha dicho que tener contacto con ellos no es tan difícil como mantenerlo a través del tiempo. Pienso que allí deberíamos orientar nuestras reflexiones.

¿Por qué se generan divisiones o tensiones en grupos que están trabajando por la luz? ¿Qué falló? ¿Cómo se puede evitar?
Puede resultar frustrante ver en un grupo que procura la elevación de la conciencia estas cosas. Sin embargo, en realidad, este un proceso que afronta la sociedad humana en todas sus instancias. Obviamente, en grupos que trabajan por encontrarse a sí mismos a través de la meditación y el contacto interior, se nota más, pues ocurre en medio de un contexto espiritual que, insisto, no se ve libre de estas experiencias de aprendizaje. La enseñanza dice que no deberíamos repetir ciertos patrones de conducta que generen división, confusión, o cualquier otra cosa que pueda alejarnos de la unidad e integración. Si estas situaciones se repiten puede ser señal de que no aprendimos la lección.

Cuando se trabaja en grupo hallamos importantes ventajas de crecimiento, pues cada individuo es espejo de otro, aprendiendo en la convivencia y trabajo en conjunto. Si se pierde la perspectiva, terminamos fijándonos más en los errores del compañero y descuidamos los nuestros propios. Hablamos de los demás pero descuidamos nuestro diálogo interior. A la larga, se generan posturas, tendencias, y empieza la fragmentación de un grupo humano. Lo hemos visto muchas veces a lo largo de la historia.

Por esta razón los Guías extraterrestres nos recomendaron ser sencillos y frenar cualquier afán protagónico, procurando ser sinceros colaboradores en el trabajo colectivo. ¿Cómo vamos a pretender perdonar a aquellos que han jurado una conspiración cósmica contra la humanidad si entre nosotros nos hallamos enfrentados? Se nos dijo que debíamos “exagerar” la comunicación, pero ello no sólo involucra el contacto con los Guías, sino también entre nosotros. No sólo se generan situaciones de tensión por hablar de más, sino también por omitir. Muchas veces ignorar el aporte de los demás alienta las separaciones.

Todo grupo humano que trabaja por la luz debe estar atento a estas cosas. Hoy más que nunca no se puede descuidar el trabajo interno, pues es el individuo quien forma parte de un grupo o sociedad. Todo empieza allí, en nosotros mismos. Los grupos humanos no cambiarán si yo no cambio. Esa ha sido siempre la premisa. Y es la base de nuestra labor para ser ejemplo de los demás, pues he allí la consistencia de nuestro mensaje.

¿Cómo ingresó a los grupos de contacto de la Misión Rama?
Desde niño había tenido una serie de experiencias relacionadas al fenómeno ovni y que no podía explicar. Pienso que ese patrón se repite en muchos. No fui la excepción, y una serie de hechos sincrónicos me llevaron al Grupo Rama.

Todo este proceso se tradujo más tarde en un primer mensaje mental, que recibí en nuestra antigua casa de Orrantia del Mar (Lima) y que fue corroborado por la presencia de una nave sobre nuestras cabezas. Este avistamiento, que coincidió con una oleada ovni que sacudió la ciudad en octubre de 1993, lo contemplé con toda mi familia como testigo. Fue maravilloso.

En ese momento tenía 19 años, y seguía la carrera de Mercadotecnia y Administración en el IPM de Miraflores. Al día siguiente —esto fue particularmente increíble— tendría una clara “señal” de qué debía hacer cuando me dirigía a mi centro de estudios. Yo no podía quitarme de la cabeza la extraordinaria experiencia que había enfrentado la noche anterior, me preguntaba una y otra vez cómo podía comprender todo esto.

Fue allí cuando una anciana mujer me abordó en el puente que cruza la Vía Expresa, a escasas cuadras del Instituto Peruano de Mercadotecnia.

―¿Sabes que los Hermanos Mayores están esperando a que tomes una decisión? ―me dijo a boca de jarro.

Acto seguido puso en mis manos un pequeño papel, y se marchó, mientras yo trataba de recuperarme del encontronazo. ¿Cómo podía saber esta mujer lo que me había pasado? ¿Era una caprichosa coincidencia?

Leí el papel y entonces comprendí que se trataba de un volante que anunciaba un ciclo de conferencias sobre el fenómeno ovni. Aquella señora tan sólo estaba promocionando el evento.

Increíble…

Entre los expositores se hallaba el Grupo Rama, del cual tenía idea por las entrevistas de TV que les hicieron a Sixto Paz, Elard Pastor y Nimer Obregón, y algunas notas en los diarios o revistas. De cara a todo ello, tuve de pronto la “certeza” que los seres extraterrestres que contactaban con el Grupo Rama, eran los mismos que se estaban empezando a comunicar conmigo. “Ellos” me habían “conducido” a la conferencia del grupo.

A pesar que estaba sacando una conclusión apresurada, “algo”, una “sensación”, me decía que no estaba equivocado.

No obstante, tenía un problema para asistir: ¡Tenía que dar unos exámenes que coincidían con las fechas de las conferencias! En fin, luego de meditarlo —no di los exámenes—, decidí escuchar la exposición de Edgar Concha y Freddy Anci, antiguos miembros de Rama. Me había dejado llevar por la intuición, siguiendo las “sincronicidades” que se presentaron, como si el propio Universo me estuviese hablando en cada detalle de mi vida.

Así llegué al grupo, en octubre de 1993, luego de aquella conferencia. Comprendí también que a pesar que el Grupo Rama, como organización, había sido disuelto en enero de 1991, el trabajo continuaba.

Tuve grandes orientadores en esa época, como Luz Castilla, Freddy Anci, Willy López, el “Grupo Maranga”. Todos ellos —la mayoría miembros de Rama desde los años 70— me ayudaron a comprender mis primeras experiencias de contacto. Experiencias que se han mantenido a lo largo de estos años, permitiéndome conocer, incluso físicamente, a los Guías extraterrestres y a la Hermandad Blanca.

Mi situación actual de difusión a escala mundial fue un pedido expreso de los Guías, que acepté de mutuo acuerdo con ellos durante el contacto físico en Marcahuasi de San Juan de Iris (Julio 1998). Desde allí en adelante he procurado compartir no sólo mi testimonio de contacto, sino el mensaje y existencia de la Hermandad Blanca de los Retiros Interiores. Una revelación poco difundida y comprendida, y sumamente trascendental para los tiempos que vienen.

Siempre me he sentido como un caminante más. Y de hecho soy un testigo más de esta maravillosa experiencia de contacto. Y por amor a esa experiencia, a lo que me tocó vivir, a la responsabilidad encargada y que he asumido concientemente, es que hago lo que hago. No espero nada más. Sólo ser un mejor ser humano.