martes, 2 de diciembre de 2008

Física Cuántica y Puertas dimensionales parte 4


¿La ciencia moderna y el mundo espiritual se pueden conciliar? En los anteriores artículos hablamos de la conexión que habría existido entre las investigaciones de Nikola Tesla y ciertos experimentos militares norteamericanos, sobre la Mecánica Cuántica y su relación con Puertas Dimensionales y el acceso a otras realidades. Y echamos un vistazo, también, a esos umbrales en el tiempo desde la perspectiva de los contactados, un panorama que se torna más amplio -y extraño- cuando aceptamos la posibilidad de un intercambio de información con seres extraterrestres. En esta última entrega, nos centraremos en las puertas internas del ser humano, sin duda las más importantes, y una serie de técnicas y ejercicios que fueron inspirados por aquellos seres del cosmos para el manejo conciente de las energías y su correcta alineación. ¿Es esto posible? ¿El verdadero mundo cuántico y la verdadera “puerta” por cruzar empiezan y terminan en nosotros mismos?



Qué es Energía

Es complicado encontrar una definición “universal” a un término que es empleado frecuentemente tanto en el mundo científico como en el espiritual. No obstante, la mayoría de los estudiosos está de acuerdo en que “energía” es sinónimo de “fuerza”, o la “capacidad para hacer algo”. Por ejemplo, para que el Gran Acelerador de Hadrones dispare a velocidades cercanas a las de la luz los protones para su colisión, los físicos requerirán de una gran cantidad de “energía”. Para alumbrar una ciudad, como sabemos, hará falta un gran generador de energía, que en este caso denominaríamos energía eléctrica. Es decir, la energía es una fuente de poder, el “alma del Universo”. Y en nuestro plano, hay muchas formas de entenderla y manipularla, sea ésta eléctrica, magnética, o atómica. ¿Pero, qué ocurre en nosotros mismos? Nuestro cuerpo, al igual que la materia, está compuesto por átomos, y más allá de ello, hallamos un gran espacio “vacío” que está inundado de energía. Una fuerza que incluso se emana fuera de nosotros mismos como un campo de fuerza, vivo, concreto y medible. Este campo es conocido por muchos investigadores como el Aura, un cuerpo bio-plasmático que rodea a los seres vivos y que incluso puede ser fotografiado gracias a la famosa cámara Kirlian. Existen, pues, diversos indicios que señalan al hombre como un ser más complejo, no sólo de carne y hueso, y aparentemente “construido por líneas de fuerza”. Esta visión del hombre afirma que un desequilibrio en nuestra energía podría llevarnos a la materialización de una enfermedad. Supuestamente, ello no sólo ocurre por cómo vivimos, o cómo y qué comemos, sino también por cómo pensamos, o con qué energías o fuerzas, por decirlo de algún modo, nos relacionamos. La responsable de casi todas estas cosas sería la polarización y equilibrio de esa fuente de poder que llamamos energía, sea ésta emanada de nuestros cuerpos o la que empleamos en la Tierra para estudios científicos.


Como era de esperarse, esta visión “espiritual” u “holística” de la energía en el ser humano fue discutida por la medicina occidental, al menos hasta que las enseñanzas orientales cruzaron el océano y aportaron una visión más completa sobre nuestro organismo. Y aunque aún existe cierta resistencia por parte de la comunidad médica, muchos doctores comprendieron que la clave para entender nuestro maravilloso cuerpo biológico, se halla en la energía y su correcta alineación.

Hoy en día se dispone de muchas técnicas espirituales y terapias alternativas para equilibrar y fortalecer nuestro campo energético y relacionarnos mejor con ese mundo mágico que se muestra invisible para el “no iniciado”.

La mecánica cuántica parece aproximarse a ese misterio y no pocos médicos la han asociado a sus terapias. Y es que el universo de las partículas subatómicas parece llevarnos a una comprensión diferente de nosotros mismos. Un ser humano más complejo y quizá más simple de lo que nos imaginábamos.

Pero, si somos fundamentalmente energía, ¿cómo fortalecerla? ¿Es posible proyectarla a otras personas? ¿Es posible canalizar o recibir energía de otras fuentes?

Interactuando con los hilos de poder

Partiendo del principio de que todo en el Universo es en esencia energía, desde las estrellas, los planetas, y desde luego, las criaturas, debería existir un nexo que agrupara a todo el Universo desde dentro, una suerte de enlace invisible, pero poderoso, que atesorara el misterio de la vida y su proyección en este plano. Un campo unificado que no distinguiera a una hormiga de una montaña, a una persona de una galaxia.

De acuerdo a la visión extraterrestre, uno de los mayores problemas del ser humano es vivir “sintiéndose” desconectado del Universo. Esa sensación, o miedo, o certeza personal por criterios errados, termina separando al individuo de un flujo poderoso que si bien es cierto se halla intrínseco en él, “desaparece” por el simple hecho de ser ignorado. Lo que dicen los seres de las estrellas es que el tomar conciencia de nuestra integración con el “todo” reestablece, o mejor dicho, “activa”, una relación viva con el Cosmos, transformándonos en seres más completos y conscientes. Parece fácil, pero no lo es. Ese primer paso, el de tomar conocimiento de quiénes realmente somos y cómo nos hallamos relacionados con el Universo -que somos parte de él- requiere no sólo de una decisión, sino de disciplina para vivir acorde a tan importante revelación.


Internamente, sostiene esta enseñanza, ya nos hallamos conectados con el Cosmos. Pero podemos reestablecer esa comunicación canalizando fuentes de poder que encierran el secreto mismo de la Creación. Una de ellas, por ejemplo, es la Tierra. Su energía se puede absorber y sentir abrazando un árbol o caminando con los pies descalzos a orillas de una playa. El Sol, nuestra estrella, nos puede enlazar con el Universo si nos predisponemos a canalizar su energía más allá de lo que significan sus rayos convencionalmente hablando. Una meditación contemplativa, observando al Sol como hacían los pueblos antiguos, en el amanecer o el atardecer (en esos momentos no lastima la vista) puede activar esa conexión con lo sagrado, con los orígenes, y por ende con nuestras capacidades ocultas.

En nuestro plano, el ser humano interactúa con redes de poder o de energía que afectan su desarrollo en el planeta y con las criaturas. Todo a nuestro alrededor ejerce una influencia y nos afecta. Esa fuente de energía nos podría permitir fluir para la realización de grandes tareas, o ser tan sólo pequeños barcos de papel arrastrados por la corriente de ese río de ignoradas posibilidades.

Para dar una idea, he aquí las tres redes principales de poder:

1. Red Terrestre. Involucra la energía telúrica, la fuerza del planeta y su poderoso campo energético. Allí, donde se unen sus líneas de fuerza, formando nodos o vórtex, los antiguos erigieron altares, obeliscos, templos y pirámides. Conocían de su poder. Muchos de estos lugares aún se encuentran ocultos de la mirada del hombre.

2. Red Cósmica. Señala la fuerza que emanan las estrellas, más allá de su radiación de luz. Hablamos de un tipo de energía sutil, “invisible”, pero poderosa, que puede ser recibida y canalizada en estados de meditación, hallándonos en la frecuencia correcta. Al parecer, ciertos grupos estelares transmiten una energía o influencia particular, un secreto que conocían las antiguas civilizaciones, y quizá la razón de por qué señalaron sus principales construcciones a determinadas constelaciones.

3. Red Humana. También llamada “morfogenética”, sintetiza el aporte psíquico de los seres humanos. Todos nosotros emitimos una vibración, una longitud de onda que al sumarse con otros aportes constituyen una red de influencia que en el mundo esotérico se conoce con el nombre de “egregor” o “cuerpo místico”, aunque la definición de Red Humana va más allá, estando más cerca del concepto de “masa crítica” o de “consciencia global humana”, como lo estudia actualmente la Universidad de Princeton en New Jersey.

Adicionalmente a estas tres redes principales, en nuestro planeta existen “espejos de energía”, que son herramientas de poder que pueden amplificar o conducir el flujo de estas redes hacia determinados propósitos. Por ejemplo, la existencia de los Discos Solares de Poder (que describimos en el artículo La Red del Tiempo), que protegen y custodian los Maestros de la Hermandad Blanca entran en este tipo de “red alterna”.

Al tomar conciencia de estas redes de energía, y comprender la forma de conectarse e interactuar con ellas, podríamos hacer cosas increíbles como afectar el entorno social, alterar el clima, e incluso generar fenómenos como la apertura de puertas dimensionales. Como mencionamos en anteriores artículos, algunas grandes potencias han procurado hacerlo a través de tecnología, como el caso del Experimento Filadelfia y el no menos controvertido Proyecto Haarp. Pero todo ello se puede hacer con un solo instrumento, con una sola gran máquina que debe estar a servicio y disposición del planeta: la mente humana.


Puedes Crear lo que Crees

Un antiguo principio hermético afirma que “todo es mental”. En otras palabras, que la mente humana puede influir de manera consciente en el plano físico. Esa máxima esotérica es la base de los documentales que han sacudido el cine y la televisión en los últimos años, entre ellos “What the bleep Do We Know” y “The Secret”. Y me atrevería a decir que aquellas leyes cósmicas se entrelazan con los recientes descubrimientos y teorías de la Mecánica Cuántica, al margen de que no se haya tratado de la mejor forma estos conocimientos. Pero, como fuere, ¿cómo encajar todo esto? ¿De qué “Principios” o “Leyes” estamos hablando? ¿Por qué son tan importantes para comprender nuestra relación con la energía?

Lo explicaré en un breve pincelazo:

De acuerdo a las antiguas enseñanzas, tanto el Cosmos como el ser humano, poseen tres importantes aspectos. Un plano físico, un plano mental, y un plano espiritual. Todos están integrados por lo que llamamos habitualmente “energía”. Sintetizando un poco estos conocimientos, el ser humano se desarrolla actualmente en un plano material, que de acuerdo a los seres de las estrellas contiene siete dimensiones. Para fluir correctamente en ese plano, el hombre dispone de siete vehículos; es decir, no sólo posee un cuerpo material y denso, sino otros cuerpos sutiles o vehículos de luz para interactuar -aunque muchos no sean concientes de ello- con los diferentes niveles o membranas del plano material donde se desenvuelve. Muchas escuelas de sabiduría en la antigüedad lo sabían, y así lo enseñaban. Por ello también educaban en la comprensión de siete centros de energía en el cuerpo humano y que permitían “regular” aquellos siete cuerpos y su relación con las siete dimensiones fundamentales. Aquellos centros de energía son llamados chakras -o “ruedas”, en sánscrito- que se ubican desde la base de la columna vertebral hasta la coronilla. Hay mucha información disponible que el lector podrá investigar. La idea es dar una visión global para comprender que todo obedece a un orden preestablecido. Que todo tiene un propósito y una armonía perfecta. Y cuando se descubre este conocimiento -y se alcanza su comprensión- el buscador de la verdad habrá hallado una puerta que le conducirá a un mundo de insospechadas posibilidades.

Y como no podía ser de otra forma, existen siete leyes universales para fluir en esta existencia física. Esos son los “Principios” que mencionamos. A pesar que hoy en día no constituyen un secreto, lo cierto es que muchos aún las ignoran y, quienes creen conocerlas, en realidad no las comprenden en toda su dimensión y les cuesta aplicar su sabiduría. Veamos en qué consiste.

Los Siete Principios Universales

“Los labios de la sabiduría permanecen cerrados, excepto para el oído capaz de comprender. Cuando el oído es capaz de oír, entonces vienen los labios que han de llenarlos con sabiduría”.

Con estas frases tan intrigantes se inicia el Kybalion, los siete principios universales que, desde tiempos antiguos -que se remontan a episodios desconocidos de la cultura egipcia- han viajado de escuela en escuela, de iniciado en iniciado, para llegar a nuestra época y ser de conocimiento público.

Su sabiduría se atribuye a Hermes Trismegisto, el “Tres Veces Grande”. Es bien sabido que sus libros, como el Poymandrés, gozaron de gran autoridad durante los primeros siglos de la Iglesia, y que los Doctores Cristianos invocaban a menudo su testimonio junto con el de las Sibilas, que habían anunciado la venida de Cristo a los paganos. El prestigio de Hermes como un ser de gran sabiduría perduró a través de las épocas. No en vano, Lactancio sostuvo que: “Hermes ha descubierto, no sé cómo, casi toda la verdad”. Aunque se le asocia con el Egipto antiguo, el nombre de Hermes Trismegisto es de origen griego. Desde luego “Hermes” es un dios griego, conocido también por su denominación romana “Mercurio”. Sin embargo la identidad de aquel misterioso personaje se pierde en la historia, remontándose al Egipto pre-dinástico. Por consecuencia, nadie se pone de acuerdo en aclarar su origen. Por ejemplo, no pocas tradiciones hebreas lo consideran contemporáneo de Abraham. Otros lo identifican con el dios egipcio Thot, intermediario entre Dios y los hombres. Y ciertas fuentes lo señalan, inclusive, como maestro superviviente de la mítica Atlántida.


Como fuere, algunos eruditos opinan que Hermes fue deificado, y otros piensan que no es sino el aspecto humano de ese mismo dios. Quizá, el nombre de Hermes Trismegisto no designa a una personalidad individual, sino que constituye un conjunto de enseñanzas elaboradas en Egipto y enriquecidas a lo largo del tiempo. Y entre ellas se encontraría el Kybalion, aunque nada concreto pueda ayudarnos a demostrar que Thot -o Hermes- haya sido su real autor. Personalmente no me sorprendería, pues Hermes es considerado el padre de la Alquimia, de La Cábala -por cuanto se la habría enseñado en Egipto al mismísimo Moisés-, las investigaciones numéricas y físicas de los pitagóricos, entre otros conocimientos.

Haya sido o no Hermes el autor del Kybalion, lo cierto es que los siete principios están aquí, y encierran una profunda revelación. Un conocimiento que otrora sólo era privilegio de secretas escuelas esotéricas.

“Los principios de la verdad son siete: el que comprende esto perfectamente, posee la clave mágica ante la cual todas las puertas del Templo se abrirán de par en par” El Kybalion.

He aquí los Siete Principios Universales del Kybalion:

1. El Principio del Mentalismo.
Su lema es “El TODO es Mente; el universo es mental”. Determina que la mente tiene una capacidad asombrosa para transformar nuestro entorno material a voluntad. El ser humano puede crear lo que cree, y al igual que el Universo puede ser co-creador de nuevas realidades y circunstancias a través de una adecuada concentración, voluntad y sabiduría.

2. El Principio de Correspondencia
Sostiene que “Como es arriba, es abajo; como es abajo, es arriba”. Las leyes de la naturaleza afectan sin distinción: desde una molécula a un individuo, desde una estrella a una galaxia. Este principio enseña que los más grandes secretos del Universo se encuentran codificados en nosotros mismos e, incluso, en la más pequeña partícula. Todo es un reflejo de todo.

3. El Principio de Vibración.
Este principio encierra la verdad de que “Nada está inmóvil; todo se mueve; todo vibra”. La vibración indica el estado de las cosas. Nunca está detenida, y puede ser afectada por nuestra influencia mental. Por ello la importancia de controlar nuestros pensamientos y el poder creador de la palabra, que es vibración en sí misma y por consecuencia transformadora.

4. El Principio de Polaridad.
Indica que “Todo es doble, todo tiene dos polos; todo, su par de opuestos: los semejantes y los antagónicos son lo mismo; los opuestos son idénticos en naturaleza, pero diferentes en grado; los extremos se tocan; todas las verdades son medias verdades, todas las paradojas pueden reconciliarse”. Este principio encierra la enseñanza de que todo en el Universo es dual, y forma parte de un equilibrio.

5. El Principio del Ritmo.
Afirma que “Todo fluye y refluye; todo tiene sus períodos de avance y retroceso, todo asciende y desciende; todo se mueve como un péndulo; la medida de su movimiento hacia la derecha, es la misma que la de su movimiento hacia la izquierda; el ritmo es la compensación”. Este principio explica que en nuestro proceso de crecimiento pasaremos por diferentes etapas, algunas duras y otras luminosas, y que pueden ser sobrellevadas con equilibrio en la medida que vayamos adquiriendo mayor conciencia, fe y calma. Esto afecta a las personas y a los planetas, es una ley natural.

6. El Principio de Causa y Efecto.
Conocido por muchos como la Ley del Karma -“acción”, en sánscrito”- sostiene que “Toda causa tiene su efecto; todo efecto tiene su causa; todo sucede de acuerdo a la ley; la suerte no es más que el nombre que se le da a la ley no reconocida; hay muchos planos de casualidad, pero nada escapa a la Ley”. Nuestros pensamientos y acciones son los responsables directos de las cosas que vivimos. Si sembramos nuevas causas -pensamientos luminosos y un accionar positivo- podemos modificar el futuro.

7. El Principio de Generación.
Como los demás principios, encierra una lógica natural: “La generación existe por doquier; todo tiene su principio masculino y femenino; la generación se manifiesta en todos los planos”. Esta ley nos enseña que todo en el Universo busca su complementación. Y de hecho, cada ser posee en sí mismo los dos elementos de este principio creador.

Hay que decir que la combinación de estos siete principios genera otras “Leyes” o “Fuerzas” que pueden aplicarse en este plano material. Es la base y cimiento de cualquier trabajo místico. Las meditaciones, visualizaciones, técnicas de programación celular, la vibración de los colores y su campo de influencia, la dinámica de las puertas dimensionales, todo, se basa en estas leyes que gobiernan silenciosamente la Creación.

Física Hiperdimensional y la Activación de la Estrella

Ahora que ya hicimos un repaso de los principios cósmicos que rigen el Universo, podemos adentrarnos en otros conocimientos que en gran medida se basan o se amparan en ellos.

En la experiencia de contacto aprendimos una serie de técnicas y ejercicios sugeridos por los seres de las estrellas. Estos conocimientos nos hicieron tomar conciencia de nuestras capacidades psíquicas y de nuestra naturaleza energética. Y debo añadir que a la luz de ciertas teorías en el mundo científico estas revelaciones fueron cobrando mayor consistencia para nosotros. La Geometría y la proyección fractal, así como la mecánica cuántica y la física hiperdimensional que propone Richard Hoagland (Ex asesor científico de la Cadena Norteamericana CBS y actual Director de la Enterprise Mission) nos permitieron comprender desde otro punto de vista ciertas técnicas que utilizábamos para el manejo conciente de energías.

Por ejemplo, entre los conocimientos que recibimos de los seres de las estrellas, hay uno en especial que me ha tenido ocupado este último tiempo. Se refiere al misterio de la estrella tetraédrica.


Los Guías sostienen que el ser humano, como los planetas, está “envuelto” por una estructura de luz, una “radiación geométrica inteligente” que sigue el patrón de una estrella tetraédrica; es decir, dos tetraedros entrelazados. Un tetraedro es una pirámide de base triangular, uno de los famosos “sólidos platónicos”.

Al unirse estas dos pirámides se forma una estrella de seis puntas en tres dimensiones, perfecta, simétrica y armónica, algo que no ocurre con las pirámides de base cuadrangular si se entrelazan. Para algunos estudiosos, la estrella tetraédrica es la figura geométrica más estable en experimentos con aceleradores de partículas, según se dice, al proyectarla como un holograma. Es, también, la forma de los Cristales de Cesio que se integran en el pecho dentro de una importante experiencia de contacto.

Desde luego, no era ninguna casualidad que estos cristales estuviesen conectados a las energías del centro de la galaxia –donde hoy se sabe existe un agujero negro súper masivo que emite poderosos rayos gamma a la Tierra- y que se entierren en una zona concreta del cuerpo humano. Lo veremos en unos momentos.

Pero lo más importante, es que la Estrella Tetraédrica es el “emblema” y “símbolo” de la denominada Confederación de Mundos de la Galaxia.

De acuerdo a los extraterrestres, la figura de la estrella de seis puntas (tetraédrica, pues en su real naturaleza se halla en tres dimensiones, y desde luego, en movimiento, pues el pensamiento de los seres cósmicos es cuadri-dimensional) representa el equilibrio de fuerzas, el balance y alude al Principio de Correspondencia que vimos anteriormente: “Como es Arriba es Abajo”. Esto indica que la estructura de la estrella tetraédrica se halla tanto energéticamente en el Universo como en el mundo microscópico, en la naturaleza y en los fluidos, y sin duda en el ser humano, como si se tratase de un “patrón maestro” para que la vida se manifieste, se ordene y crezca. Por ello no debería sorprender que la Confederación tenga como símbolo cósmico esta figura.

En estos últimos años, el conocimiento de la estrella como “vehículo divino” en torno al cuerpo humano ha adquirido gran relevancia. Muchos le llaman la “activación de la carroza de luz” o del “Merkaba”, y se apoyan en los secretos de la geometría divina para desarrollar los ejercicios de visualización y meditación con miras a fortalecer, despertar o reconectar esta estructura de energía con el Cosmos. Y sin duda, hay diversas técnicas e interpretaciones de cómo “activar” el cuerpo de luz humano, que para muchos está compuesto de tres estrellas, y no pocos asocian el misterio de esta activación con el Árbol Sefirótico de la Cábala, los Genios Solares y los meridianos energéticos del ser humano. Hablar de todo esto aquí, sería extenso y confuso.

Como fuere, dentro de lo que me ha tocado conocer en la experiencia de contacto, no hay duda alguna que existe una estructura de luz “invisible” en torno al cuerpo, y se trata efectivamente de una estrella tetraédrica que en la mayoría de las personas está “detenida”, cuando debería hallarse girando, activa, pues al igual que los agujeros negros –como el del centro de nuestra galaxia- aumenta su poder al girar. Y al igual que los agujeros negros, vale decirlo, anula el concepto de espacio y tiempo. En experiencias personales se me indicó que la clave para la “reactivación” de la estrella no sólo se debería basar en ejercicios de respiración, concentración y visualización creativa, con miras a “encenderla”, sino apuntar también al punto de conexión nuclear que la controla y que, siempre de acuerdo a los seres que nos contactan, se halla en el centro del pecho, en el mismo lugar donde se integran los Cristales de Cesio.


Supuestamente, en el centro de nuestro pecho mora un punto de luz que armoniza toda la estructura atómica del cuerpo humano. Antiguas tradiciones esotéricas le llaman la “célula madre” o el “átomo nous”. Y no pocos lo interpretan como un link físico al alma. Su ubicación estaría en los 19.5 grados norte en la figura humana. Esto coincide con el paso de las puntas de la estrella tetraédrica sobre esa latitud al girar (cuando se encuentra activa). Y he aquí que nos tropezamos con las investigaciones de Richard Hoagland, quien afirma que precisamente en los 19.5 grados se dan importantes anomalías en los planetas del sistema solar, el propio Sol y, desde luego, en la Tierra.


Los anillos de Saturno, las manchas o tormentas de Júpiter, las explosiones solares, los más importantes volcanes de la Tierra y la generación de huracanes y tormentas parecen ubicarse caprichosamente en esta latitud. Amén de construcciones antiguas que han seguido este patrón, y no sólo en nuestro mundo, pues Hoagland afirma que, incluso, las controvertidas edificaciones en Marte y las supuestas ruinas en la Luna, esconden el secreto de los 19.5 grados y las constantes tetraédricas. Como fuere, la explicación a este enigma sugiere que se producen “singularidades” en la región donde pasan las puntas de la estrella tetraédrica, que envuelve energéticamente a soles, mundos, y a las criaturas.

Si esto es verdad… ¿Al trabajar con nuestro punto de “singularidad” en el pecho, que estaría conectado a la estrella de luz que nos envuelve, que pasaría?

De acuerdo a nuestras informaciones, se fortalecería nuestro campo inmunológico de energía, se balancearían las fuerzas que fluyen en nosotros, y nos reconectaría de forma consciente con las energías de la Tierra y el Universo. Ya habrá oportunidad de hablar de ello en profundidad más adelante.

Reflexión

El mensaje de estos artículos sobre “Mecánica Cuántica y Puertas Dimensionales” sólo apunta a una cosa: tomar conciencia de que el ser humano es una criatura cósmica. Y que tenemos la capacidad de desarrollar nuestras habilidades psíquicas cuando adquirimos el conocimiento de nuestra real naturaleza y el papel que jugamos dentro de la Creación. Hay que comprender que nuestra mente, cual herramienta cuántica poderosa, es la que controla nuestro fluir en el plano físico, pues así fue estructurado el Universo en el cual nos movemos. Por ello, somos “co-creadores”.

Esto afirma que no sólo podemos activar energías y armonizarlas en nosotros, si no que tenemos la facultad de alterar el entorno a voluntad, desde lo humano a lo planetario, una situación que inconcientemente hacemos a diario y con resultados preocupantes. Si tomáramos conciencia de quiénes somos, y cómo afectamos energéticamente nuestro universo inmediato, podríamos cambiar muchas cosas y ser servidores y obreros de un Plan Mayor.

Los grandes Maestros lo eran. Y conocían las Leyes Superiores y este “secreto” que ha inquietado a místicos y científicos. Un secreto que a los grandes orientadores espirituales de la humanidad les permitió sanar enfermos, controlar el clima, alterar la materia, desafiar las leyes de gravedad, desaparecer inclusive, pero por encima de todo, lograr ser verdaderos vehículos de amor y sabiduría.

La activación de la Estrella Tetraédrica -bajo la información que hemos recibido de estos seres- es uno de tantos conocimientos que hablan sobre ese “Humano Secreto” y de todas las potencialidades que atesora. He dejado algunas claves aquí para que el lector atento investigue. En otra oportunidad, hablaré con mayor detalle de estas últimas informaciones que hemos estado viviendo con resultados realmente extraordinarios. Porque la verdadera puerta dimensional es la que podemos abrir en nuestro interior.


Y porque el verdadero mundo cuántico empieza y termina en nosotros mismos. Ese es el mensaje. Somos luz.

Física Cuántica y Puertas dimensionales Parte 3


Los avances actuales de la física parecen corroborar lo que diversos grupos de contacto han venido afirmando por décadas: la existencia de puertas dimensionales que conectan con otra “realidad”.
En 1974, un grupo de jóvenes peruanos afirmaron haber cruzado uno de esos extraños umbrales,
un portal generado por inteligencias extraterrestres que se mueve más allá del tiempo y el espacio.
Los seres del cosmos le llaman “Xendras”, un puente de luz que podría llevarnos a diversos lugares,
incluso, a sus mismísimos mundos de origen.

Los Xendras

Desde luego, suena descabellado. Hablar de “puertas” generadas por seres de otros mundos parece una locura. Pero no lo fue para un grupo de testigos peruanos que enfrentaron ese fenómeno en enero de 1974.

Cuando empezamos este artículo (que hemos dividido en cuatro entregas) hicimos alusión a aquellos portales y la explicación que daban los extraterrestres sobre su naturaleza: una alta concentración de energía que podía anular el tiempo y el espacio.


Oxalc, la entidad que contactó con los primeros testigos, y que dio el primer pincelazo de cómo funciona un Xendra, se presentó inclusive al interior de estos umbrales luego de una cita “programada” en el desierto de Chilca, un paraje desolado a 60 Km. al sur de la ciudad de Lima. Era el inicio del Grupo Rama, movimiento de contacto que se hizo popular a escala internacional gracias a los primeros libros del periodista español J.J. Benítez, y posteriormente debido a la importante difusión que ha venido llevando a cabo uno de los principales protagonistas de esa aventura, Sixto Paz Wells.



Xendra fotografiado por Ricardo González en Alto Bandera, República Dominicana

Desde entonces, muchas personas han podido vivir las mismas experiencias, aunque la naturaleza de las mismas no siempre fue igual. Es como si las puertas fueran “distintas”, o se comportaran, como si tuviesen inteligencia propia, de acuerdo al plan de contacto de estos seres; amén de las personas que, de acuerdo a su preparación, enfrentan el paso a través del umbral con diferentes resultados. Pero, ¿qué es realmente un Xendra? ¿Cómo funciona? ¿Por qué eligieron esta forma de contacto en un principio?

Más allá de la discusión que pueda generar la realidad de estos fenómenos -que personalmente no pongo en duda por experiencia propia-, entraremos de lleno en el enigma de esas puertas y por qué razón los extraterrestres la habrían elegido como “adiestramiento” para conocerlos.

Inicialmente, los extraterrestres, o “Guías”, como les llamamos, hablaban de cuatro tipos de Xendras. Estos eran:

Xendra I
XendraII
Xendra Gimbra I
Xendra Gimbra II

Los dos primeros son de naturaleza más intensa en lo que involucra el “traslado” o “proyección” del testigo a otro lugar, pudiendo incluso desarrollarse tele-transportaciones físicas. En el caso del Xendra I, la experiencia se concentra para un testigo. En el caso del Xendra II, la experiencia puede ser vivida en grupo, hasta siete personas.

Los Xendras Gimbra guardan una correspondencia similar, pero casi siempre son colectivos, grupales, y el tipo de energía es más sutil. En estos portales no se llegan a vivir experiencias materiales, físicas y concretas, pero sí se produce un gran movimiento de energías que afecta al testigo de forma importante, además del intercambio de información que pueda darse al interior del portal. Estos Xendras son más difíciles de percibir por su naturaleza sutil, pero cumplen su función como despertadores de la conciencia y, principalmente, como “centros de preparación”. En las salidas de contacto son los más comunes de experimentar.

Es tremendamente complicado intentar explicar la mecánica de los “traslados” en un Xendra, tanto los que son de naturaleza “física” como los que se dan “en proyección”. Lo cierto es que ambos apuntan a distintas cosas. Generan reacciones diferentes en el testigo. Por ejemplo, el Xendra I involucra casi siempre un contacto concreto, con interacción con aquellos seres y más de una vez en un escenario vinculado a la procedencia de los Guías, como el interior de sus naves, bases submarinas o subterráneas e, inclusive, sus instalaciones fuera de la Tierra.

Por otra parte, el Xendra Gimbra tiene una consecuencia más “espiritual” en el testigo, pues generalmente involucra intensas visiones, diálogos, ideas e imágenes que se dan en un contexto en que no necesariamente se concreta un “traslado”. He visto, por ejemplo, a grupos ingresar dentro de un Xendra Gimbra y permanecer en el unos minutos sólo para sentir su energía y meditar en medio de ese campo de fuerza. En muchos casos en ello consistía la experiencia. Y puedo asegurar que no era poca cosa. Además, en otras experiencias algunos testigos experimentaban proyecciones “astrales” (desdoblamiento en cuerpo sutil o de luz) o el fenómeno de la bislocación (estar en dos lugares al mismo tiempo). Como fuere, parece claro que los Xendras I y II están destinados más que todo al contacto e intercambio, y los Gimbra a otro tipo de acercamiento que, si bien es cierto, no es tan “físico”, genera muchas cosas a escala espiritual y de conciencia. La pregunta es por qué los diseñaron así.


Puertas para los tiempos que vienen

De acuerdo a la visión extraterrestre, nuestro planeta se halla en tránsito a una dimensión superior de conciencia. Este “paso” no sólo involucra un estado “cualitativo” en los futuros seres humanos, sino el acceso concreto a otra realidad por la cual toda la Tierra será involucrada. Ellos hablan de la unión de nuestro tiempo con el del Universo en su naturaleza original. Es decir, que la Tierra se hallaría viviendo en una suerte de realidad paralela como parte de un Plan Superior, designio que hace de nuestro mundo una especie de “escenario escuela” que hoy entra en su etapa de madurez para reintegrase a la dinámica real del Cosmos, con todo lo que ello significa. Diversas escuelas esotéricas hablan del salto a la Cuarta Dimensión, que en Física corresponde precisamente al tiempo. Quizá he allí una explicación para ese “salto”, aunque aún no concluyente para el mundo científico. Es sólo, de momento, una teoría alucinante. Al margen de ello, hay que decir que no pocos investigadores que siguen el legado de las profecías mayas, lo que enfrentaríamos sería un “Giro del Tiempo”, algo así como la unión de nuestro “tiempo” con el que rige armónicamente a toda la creación. Un acontecimiento gravitante que va más allá de los calendarios y sistemas de medición de las antiguas culturas.


Hablamos de evento cósmico que estaría precedido por varios ajustes en el planeta que podrían involucrar transiciones intensas para la humanidad, desde los recientes cambios climáticos, crisis políticas y económicas, a enfrentamientos de naciones enteras con la sombra de la guerra planeando en cada escenario como hoy ocurre en Oriente Medio. Supuestamente, son los “síntomas” de que algo viene, de que un cambio importante está por ocurrir.

Ese cambio involucra el paso de la Tierra –siempre según el contacto extraterrestre, y de acuerdo a algunas interpretaciones, a las profecías mayas- hacia otra realidad que actualmente se halla “paralela” a la nuestra. Una realidad de la cual proceden estos seres, que también son físicos y concretos y que se mueven en el espacio en naves cósmicas, pero vibrando en otra frecuencia, fluyendo en otro estado.

Aparentemente, hacia allí nos dirigimos. Pero, ¿cuándo ocurrirá? Nadie lo sabe con certeza, pero muchos coinciden en que el año 2012 podría ser un punto de inflexión para comprender la siguiente etapa que enfrentaría la humanidad. Sea como sea, falta poco para verlo.

Los Xendras, más allá de tratarse de un mecanismo de contacto, podrían atesorar propósitos más profundos de adiestramiento para ir “conociendo” esa otra realidad que nos aguarda. E independientemente de que esos portales no hayan sido cruzados y vividos por todos, el testimonio de quienes lo hicieron, la información recibida, las sensaciones y todo lo que involucra tremendas experiencias, podrían ser importantes para aquellos que han de recibir su mensaje. Desde luego, no es nada concluyente y quedan aún varias preguntas abiertas, pero es una fuerte sensación que tengo luego de haber vivido aquellos pasos dimensionales.

Y no sólo ocurre con los Xendras

Es importante mencionar la existencia de puertas que, naturalmente, se hallan en la Tierra. Sin duda, muchas culturas las conocieron, y sobre ellas edificaron templos, pirámides y obeliscos. En ellas se producían importantes iniciaciones. Eran un puente al Cielo. Un oráculo sobrenatural, y también un secreto… Pero lo cierto es que aún hoy en día se puede sentir la magia de esos lugares, si los sabemos reconocer, o activar. Incluso en bosques, montañas o desiertos, se pueden hallar aquellas puertas, que aguardan silentes como si tuviesen vida propia el arribo de un peregrino que ve más allá de los ojos físicos.


Los Exones

Los Xendras son generalmente visibles, particularmente los de tipo I y II. Suelen ser como medias lunas brillantes, a veces blanquecinas y otras ocasiones doradas. Eventualmente arrojan “chispas” alrededor, y la sensación que producen en la persona al entrar en su campo de energía es bien marcada, como una fuerte presión en la cabeza, mareos y nauseas. No sólo ocurre por la intensidad de la energía allí concentrada, también juega en ello la preparación del testigo. No en vano muchas veces los extraterrestres recomendaron ayuno y prácticas de meditación para estar más afines y conectados a esa experiencia.

Los Gimbra también se pueden observar físicamente, aunque suelen ser más borrosos y, muchas veces, sólo se sienten. Pero ello no quiere decir que no sean intensos e importantes. Depende mucho de la sensibilidad del testigo y, obviamente, de su objetividad para discernir exactamente qué está viviendo. Este último punto no se debe dejar de lado. Y aquí debo decir -con el mayor espíritu de análisis y responsabilidad- que personalmente he visto a grupos de personas viviendo pseudos Xendras por una marcada ausencia de comprensión de la situación en terreno, quizá por el deseo vehemente de vivir una experiencia o fenómeno. Como fuere, para no caer en estas cosas hay que tener en cuenta que casi siempre los Xendras son anunciados en comunicaciones por los extraterrestres, y usualmente las puertas son precedidas por avistamientos u otras aproximaciones que no dejan duda de que estos seres están tras la generación de la experiencia. Ante estos fenómenos, más allá de su naturaleza “mágica” que cuestiona todo lo que sabemos, se debe procurar una postura equilibrada.

Y los Xendras, como decía, no son las únicas “puertas”.

Donde las líneas de fuerza de la Tierra se juntan, formando una especie de intersección o “nudo”, si queremos expresarlo así, se generan puertas de energía naturales, que pueden ser controladas para transformarlas en pasos u umbrales. La denominada Hermandad Blanca, conocida también como los Guardianes del Mundo Subterráneo –descendientes de civilizaciones perdidas como la legendaria Atlántida- son los vigilantes de estos puntos de acceso interdimensional, llamados por ellos “Exones”.


Al igual que los Xendras, los Exones se balancean entre experiencias físicas y espirituales, pero todas ellas con un poderoso ingrediente esotérico e iniciático, propio del modus operandi de la Jerarquía intraterrena.

Los Exones pueden hallarse en estado de “sueño”, y sólo se activan cuando el caminante predestinado llega a ellos, como si la puerta lo “escogiera”; o, en todo caso, en una experiencia programada y guiada por la mística Hermandad Blanca.

Por ejemplo, la experiencia que describimos en el Informe “Los Ojos de Shambhala” (ver artículo en la sección ECIS), corresponde a una de estas “Puertas de la Tierra” que son controladas por los Maestros.

Y debo decir que la variedad de accesos, umbrales y experiencias, van más allá de los Xendras y los Exones. Grupos de contacto de Chile estuvieron trabajando con centros de poder que denominan “Puertas Fractales”, que aunque recuerdan el concepto general de un Exon, posee su propio mecanismo de acción y enseñanza. Tampoco puedo olvidar las puertas más importantes de todo lo que podamos abarcar: las que abre el propio ser humano. En cualquier lugar. Bajo cualquier circunstancia. Y no me refiero a puertas generadas por tecnología, como vimos anteriormente con el caso del polémico experimento Filadelfia o recientemente con la posible intención oculta de abrir pliegues en el espacio tiempo con el Gran Acelerador de Hadrones. Hablo de “abrir” puertas gracias a las potencialidades del ser humano, una capacidad inherente que puede ser desarrollada y que escondería una importante misión y destino.






Este punto importantísimo lo veremos en la última entrega de este artículo…

Continuará…

Puertas dimensionales y Mecánica Cuántica Parte 2



"Cualquiera que no esté impactado con la teoría cuántica no la ha entendido."

Niels Bohr
Físico Danés

Experimentos secretos

Se le considera a Max Karl Ernst Ludwig Planck como padre de la Mecánica Cuántica, la “física de las posibilidades” como hoy muchos le denominan. No obstante, el estudio de fenómenos a escala microscópica mediante las hipótesis de la cuantización de la energía y la dualidad onda-partícula fue desarrollado posteriormente al Premio Nobel de Planck por Erwin Schrödinger, Werner Heisenberg, Paul Dirac, entre otros. Corrían los años 20 y desde entonces mucha agua ha corrido bajo el puente. Hablamos de un conocimiento que sin duda alguna despertó gran interés en las más poderosas naciones que, sin mayor demora, lo aplicaron a todos los proyectos posibles, incluidos, desde luego, los militares.


Como vimos en la primera parte de este artículo, los descubrimientos de Nikola Tesla (que no pocos estudiosos relacionan al mundo cuántico) habrían impulsado el controvertido Proyecto Filadelfia. Incluso, más de un estudioso sostiene que el sistema de antenas del programa HAARP en Alaska, es una consecuencia de las investigaciones del científico Yugoslavo. En el pensamiento de la gente planea la idea de que todo avance tecnológico o científico está desarrollado al progreso de la humanidad y su avance hacia el futuro, pero la triste realidad, como lo demuestra la historia, es que no siempre ese conocimiento está orientado hacia un bienestar responsable. Hoy por hoy el primer laboratorio de experimentación de los nuevos descubrimientos son lo hangares militares. Probablemente, HAARP, sea un ejemplo de cómo un conocimiento científico se puede orientar hacia otros intereses.

HAARP son las siglas de High Frequency Active Auroral Research Program (Programa de Investigación de Aurora Activa de Alta Frecuencia), cuyas instalaciones están ubicadas en Gakona, Alaska. Supuestamente, se trata de un programa de investigación científica y académica, aunque paradójicamente está gestionado por la Fuerza Aérea y la Marina de los EE.UU. El funcionamiento de HAARP se basa en la emisión de ondas electromagnéticas hacia nuestra atmósfera para su estudio, concretamente hacia la ionosfera, capa que se extiende a unos 80 kilómetros de la superficie terrestre hasta los 800 km, conteniendo principalmente partículas ionizadas. Este medio ionizado, tal como investigara Tesla en su tiempo, provoca que las ondas electromagnéticas sean reflejadas o absorbidas. Estos “reflejos” o rebotes ionosféricos han sido utilizados para las comunicaciones a gran distancia, como las emisoras de onda corta, y algunos estudiosos piensan que a través de esta guía de ondas se pueden “transmitir” otras cosas, y alterar a través de ello el clima. Y de eso se trata la teoría de conspiración de HAARP: el programa en realidad es un experimento para provocar “artificialmente” tormentas, huracanes, tsunamis y cualquier otra calamidad.

Y HAARP, hay que decirlo, no es el primer emprendimiento militar para “estudiar” la ionosfera.

Entre los proyectos que lo precedieron se halla el Project Starfish (1962) que procuraba alterar las formas y la intensidad de los cinturones de Van Allen. Más tarde le siguió el SPS: Solar Power Satellite Project (1968), proyecto por el cual se quería generar una constelación de satélites geostacionarios capaz de interceptar la radiación solar y transmitirla en rayos concentrados de microondas a la Tierra para su uso posterior. Luego aparecería el SPS Military Implications (1978). En este caso los satélites se podrían usar para concentrar la radiación solar y ser usada como un rayo capaz de destruir misiles u objetos enemigos, alterar las comunicaciones que utilizarán la ionosfera como pantalla reflectora, etc.

En nuestra experiencia de contacto extraterrestre los Guías o Hermanos Mayores nos advertían del peligro de usar el conocimiento de forma destructiva. De acuerdo a ellos, en el Universo existen leyes superiores que rigen la vida de las criaturas, donde cada acción atrae, como un imán, una situación similar a nuestros pasos, una especie de correspondencia energética donde lo semejante atrae la semejante. Afirman que desde nuestros experimentos atómicos, a las actuales iniciativas en los grandes aceleradores de partículas, no siempre se está orientando el estudio científico al progreso de la humanidad.


Ellos lo saben ya que en su proceso de evolución enfrentaron crisis de todo tipo, incluyendo el uso bélico de poderosas tecnologías. Afortunadamente, también sabemos que dentro de sus limitaciones de intervención en el aprendizaje humano, han logrado “infiltrarse” entre nosotros para procurar evitar cualquier desenlace nefasto por el mal uso de ese conocimiento. Obviamente, ello no nos libera de todas las situaciones, pues finalmente debe ser el ser humano quien tome conciencia de todo esto.


Hablar de contacto extraterrestre, HAARP y conocimientos científicos aplicados a nivel militar, evoca algún episodio de la serie “X Files”, o nos trae a la memoria la existencia de la mítica Área 51 o el polémico incidente Roswell (1947). En el imaginario colectivo todo esto es parte de una película de Ciencia Ficción. No es real. A lo mucho, una ingeniosa tomadura de pelo. Y de hecho así han querido que lo tomemos. La mejor forma de ocultar información no es tapándola, sino mezclando información genuina con otra fraudulenta para generar confusión y posteriormente descrédito. Sin ir muy lejos, en internet vemos un sinfín de páginas que hablan de estos temas desde todas las perspectivas. Y mientras el navegante se entretiene leyendo en su computadora estas supuestas historias de conspiraciones y tecnología secreta, de si será verdad, si será mentira, los verdaderos acontecimientos ocurren tras las bambalinas mientras se lee estas líneas…

De la Ciencia a la Iluminación

Para los extraterrestres, el conocimiento científico es una forma de iluminarse. Tan válida como la experiencia espiritual de una madre al tener un hijo, o cuando una persona sobrevive a un accidente y cambia radicalmente su visión de la vida. Un descubrimiento científico puede producir también una expansión de consciencia, afectando profundamente a la criatura en su comprensión de sí misma y, por consecuencia, del Universo. O si queremos, también al revés: comprensión del Universo, y por ende de nuestra propia existencia. Y ese parece ser el mensaje de la Mecánica Cuántica.

En al año 2004 apareció un documental de gran éxito, llamado “What the bleep Do We Know…”. En él se combinaba una serie de conocimientos vinculados a la Física Subatómica y el mundo espiritual. Y aunque más de un científico criticó el film por su clara tendencia mística, acomodando ciertas revelaciones del universo de las partículas para sustentar fenómenos espirituales, también hay que decir que el esfuerzo por “reunir” ambos mundos, el científico y el espiritual desde una Visión Unificada, es más que valido y esperanzador.

El documental procuró ello, y acercó (y quizá no de la mejor forma, en eso estamos de acuerdo) la Mecánica Cuántica a las masas, despertando una curiosidad ante un tema que desde hace más de 80 años ya se venía discutiendo en los círculos científicos. De lo que no hay duda, es que los “conceptos” que esgrime la Mecánica Cuántica parecen hallarse “esotéricamente explicados” en culturas antiguas, desde la India a Egipto, e inclusive, algunas enseñanzas de Jesús en la Biblia. Esto, como es de suponer, desquicia a más de un físico. Pero también maravilla a otros.




La idea es que estos temas, en un pasado remoto en la historia de la Humanidad, se trataban desde otra perspectiva, sin “separarlos”, complementando sus aportes y desarrollando así un conocimiento unificado, una poderosa herramienta que de acuerdo a los extraterrestres disparará al ser humano hacia otros horizontes de comprensión. Pero para dar ese salto hay que prepararse.


Mencioné la existencia de los Xendras en la primera parte de este artículo. Hoy más que nunca estoy convencido que las experiencias de puertas dimensionales no son sólo hechos anecdóticos o fenoménicos para acceder a “otro lugar” o recibir información. Aquellos umbrales en el espacio tiempo serían entonces más que un puente. Esconderían una importante preparación para la activación de un conocimiento oculto en nosotros mismos que puede ser revelado. Ello no sólo ocurriría a través de las puertas dimensionales generadas a través del estímulo extraterrestre. También sucede con las “Puertas de la Tierra”, y otras “singularidades” que atesora nuestro planeta y que más de una cultura conoció como verdaderos centros iniciáticos, como si los antiguos Maestros hubiesen sido una suerte de experimentadores cuánticos espirituales.

Todo ello esta conectado al gran salto evolutivo que dará nuestro mundo en un futuro próximo. Por su importancia, es momento de adentrarnos en el misterio y mensaje de aquellos “pasos en el tiempo”…

Continuara…

Puertas dimensionales y Mecánica Cuántica Parte 1


Hace 30 años se inicio una importante experiencia de contacto extraterrestre en Perú. Además de los mensajes que hablaban de un inminente cambio en el mundo en un futuro próximo, aquellas inteligencias cósmicas brindaron una serie de datos e informaciones que hoy a la luz de ciertos estudios científicos cobran mayor sentido. Una de estas revelaciones son las “Puertas Xendra”, un umbral en el espacio tiempo de acuerdo a Oxalc, la entidad que contacto inicialmente al grupo de Lima que luego adquirió fama internacional (Grupo Rama) gracias al testimonio del periodista español J.J. Benítez. Pero, vayamos a los Xenadras y las puertas que conducen a otras realidades.



Una singularidad creada artificialmente

De acuerdo a Oxalc, un Xendra es una “puerta” que logran abrir “artificialmente” al concentrar la luz, o energía, en grandes cantidades en un punto específico. Es como ver a cuatro personas estirando un mantel desde sus cuatro esquinas, y una quinta persona deposita en el medio del mantel una bola de hierro o cualquier otro elemento pesado: el mantel se hundirá en su centro por el peso del objeto. En termino físicos, la “realidad” del objeto distorsiona el espacio que lo contiene. Se le podría llamar, si queremos, “singularidad”.


Guardando las distancias con el concepto de los agujeros negros (cuya gravedad es tan intensa que ni la luz escapa a ellos), un Xendra es en suma una gran cantidad de energía que al ser concentrada puede “abrir” pliegues en el espacio tiempo. En los grupos de contacto se conocieron estas experiencias donde más de una persona pudo cruzar los umbrales, siendo “trasladadas” a otra realidad, física o interdimensional, como parte de una preparación. Aquel adiestramiento era más que importante para los extraterrestres, pues constituía un anticipo de lo que viviría el planeta en un futuro próximo al integrarse a otra esfera de conciencia, o como se le denomina actualmente, al Real Tiempo del Universo. Como fuese, aquella tecnología no humana, que parece sacada de un guión de ciencia ficción, ha inquietado a nuestros científicos desde todos los tiempos.

Uno de los ejemplos más emblemáticos lo hallamos en las investigaciones del fisico y matemático de origen yugoslavo Nikola Tesla, descubridor de la corriente eléctrica alterna (que superó los estudios del inglés Tomas Alva Edison) y de la hoy aceptada Resonancia Schumann. Tesla logró concentrar grandes cantidades de energía y formar inmensas bolas de luz y rayos lumínicos que se disparaban al cielo pudiendo ser vistos desde importantes distancias.

Afincado en los Estados Unidos, a su muerte en enero de 1943 el Gobierno ingresó a su despacho de Nueva York e incautaron todos los folios y material disponible sobre sus investigaciones. Se dice que fruto de todo ello, luego de siete meses de intensas pruebas previas, intentaron un primer experimento con puertas dimensionales utilizando grandes cantidades de energía para “abrir” un pliegue. Nos referimos al experimento Filadelfia (agosto de 1943).

Al parecer, la clave para abrir aquellas presuntas puertas era la concentración de energía, algo que en 1947, a pesar del conocimiento que brindó la Bomba Atómica, aun resultaba difícil de manejar.

Por esta razón en fechas tan recientes como el pasado agosto de 2003, se procuró emplear la energía que abastece a grande ciudades, sin éxito en el experimento, pero generando un gigantesco apagón que tuvo como centro la Central Eléctrica del Niagara (supuestamente el eje del incidente). No deja de ser curioso que fuera precisamente en las cataratas del Niágara donde se construyó la primera central hidroeléctrica gracias a los desarrollos de Tesla en 1893, consiguiendo en 1896 transmitir electricidad a la ciudad de Búfalo. Toda historia, aparentemente, nos lleva al gigantesco Acelerador de Hadrones en Suiza y un nuevo experimento que se llevará a cabo este mes de agosto, aunque, según la información oficial, con otros fines.

“Representación de uno de los experimentos de Nikola Tesla”. Fuente, Wikipedia.


Mecánica Cuántica y el Acelerador de Hadrones

Muchos piensan que los estudios sobre mecánica cuántica se han realizado estos últimos años. Y se equivocan. Ya en 1918 el científico alemán Max Planck recibía el Premio Nobel de Física por descubrir la física de los quantums. Desde entonces, mucha agua ha corrido bajo el puente y aún existen diversas incertidumbres sobre este particular.

Hoy por hoy, el laboratorio más importante de un físico de lo “infinitamente pequeño”, de aquellas unidades de energía, es un “Acelerador de Partículas”, un instrumento que utiliza campos electromagnéticos para acelerar a gigantescas velocidades las partículas cargadas eléctricamente.


Hay que subrayar que el estudio de la mecánica cuántica se concentra de manera especial en el comportamiento de los objetos microscópicos, sean estos percibidos como “partícula” o como “onda”. Por ejemplo, bajo ciertas condiciones experimentales, los átomos o los electrones exhiben un comportamiento ondulatorio, como en la interferencia. Y bajo otras condiciones, las mismas especies de objetos exhiben un comportamiento corpuscular, de partícula, (“partícula” quiere decir un objeto que puede ser localizado en una región especial del Espacio). Este fenómeno se conoce como dualidad onda-partícula. Los aceleradores son tecnologías capaces de contenerlas.


Max Planck y Albert Einstein en una imagen de la época.

El más grande e importante acaba de ser terminado cerca de Ginebra, Suiza. Se trata de un túnel de unos 27 km. de circunferencia que colisionará las partículas para estudiar aspectos de la composición del átomo, de qué está hecha la masa, y si existen otras dimensiones como postula la teoría de las Supercuerdas, entre otros puntos de interés para la ciencia. Como es de esperarse, la construcción del gigantesco acelerador ha traído más de una controversia, sobretodo luego de que en abril de 2007 se produjera una explosión que obligó a cambiar 24 imanes que rodean el Colisionador (supuestamente el incidente ocurrió por un error matemático en el diseño de los imanes por parte del fabricante, el Laboratorio Fermilab). Como fuere, algunos científicos denunciaron que existía el peligro de “crear” un agujero negro estable que podría, incluso, poner en jaque la propia existencia del planeta. Suena fantástico, sin duda. Pero, ¿y si fuera un peligro real? Lo cierto es que el experimento demandará una gran cantidad de energía que, de acuerdo a ciertas sospechas, está destinada a otra cosa.

Y aquí nos encontramos con el supuesto de comprender y manipular puertas entre las dimensiones. Si esto fuese así, ¿Para qué?

Supuestamente, desde hace décadas las más importantes potencias del mundo habrían revelado a través de sus científicos que un acontecimiento intenso sobrevendrá al planeta. Ese proceso ya estaría en marcha y está conectado con los recientes cambios climáticos que, obviamente, van más allá de la teoría oficial del “Calentamiento Global”. Algo estaría por suceder con la Tierra y ellos lo saben y de alguna forma están procurando entenderlo. Se piensa, inclusive, que el cambio podría involucrar un cataclismo de proporciones bíblicas, tal y como sostiene más de una civilización antigua. De acuerdo a esto, existen advertencias en diferentes culturas del mundo que miraron con exactitud los tiempos que vendrían, y que debíamos prepararnos para afrontar ese “salto a otra realidad”. Si todo es cierto, faltan pocos años para saberlo, pues ese “cambio” o “transformación” estaría conectado con la famosa profecía maya de 2012.




Ciencia y Espiritualidad

Cuando se mezclan temas como ciencia y misticismo, profecías antiguas y recientes descubrimientos científicos, pareciera que estamos uniendo cosas totalmente incompatibles. Para la ciencia, que se basa en evidencias, en hechos comprobables y repetibles incluso, hablar de profecías es casi un sacrilegio. No obstante, sí hay una línea que une los conocimientos de nuestros antepasados con la moderna física y descubrimientos científicos. Confieso que quedé impactado cuando leí hace mucho tiempo atrás el libro “El Tao de la Física” (1972) del físico austríaco Fritjob Capra, bestseller internacional en donde se demuestra que el hilo que separa los antiguos conocimientos espirituales humanos con el de los modernos estudios científicos es muy delgado. Hoy en día pasa igual con los mayas, quienes hablaban de Hunab Ku (el centro de nuestra galaxia) como eje de un gran cambio que afectaría a nuestro Sol y a la Tierra. La NASA ha podido confirmar que en el centro de nuestra Vía Láctea se halla un agujero negro supermasivo, que está emitiendo decenas de trillones de electrovoltios hacia nosotros, y que podría estar conectado con los intensos cambios en la corona solar.


Los mayas comprendieron que los seres humanos vivimos en una realidad “falsa” y que en algún momento se produciría el despertar de la humanidad al sincronizarnos con Hunab Ku. ¿Ese es el evento que los científicos del Acelerador de Hadrones conocen? ¿Es la razón por la cual los extraterrestres adiestraban a los grupos de contacto con el paso a través de umbrales dimensionales? ¿Es que el cambio que viene involucra acceder a otra realidad diferente a la que conocemos?

Nadie tiene las respuestas definitivas. Pero desde tiempos anteriores a Nikola Tesla se ha procurado comprender a la energía y lo que a través de ella se pueda lograr, aunque muchas veces manipulando el conocimiento para experimentos militares o inclusive climáticos.

Continuará…

El Titicaca y la Puerta de Aramu Muru


En el denominado “Bosque de Piedra” de Juli, en Puno, Perú, se halla una extraordinaria puerta tallada en la roca, depositaria de numerosas leyendas y responsable de los más enigmáticos fenómenos del altiplano ―como ruidos extraños o apariciones de potentes luces― que han alcanzado pronto la atención de diversos investigadores en el mundo. Se le conoce como “Hayumarca”, término aymará que significa la “Ciudad de los Espíritus”. Posiblemente, a José Luis Delgado Mamani ―investigador puneño del mensaje andino― le debemos la difusión de la existencia de este “portal”, que en el círculo esotérico y metafísico se atribuye a la leyenda de Aramu Muru. Quizá, ¿otro sacerdote salvado de las aguas? Revisemos los antecedentes.

El Secreto de los Andes y Brother Philip


En 1961 Brother Philip publicó en Inglaterra la hoy célebre obra “El Secreto de los Andes” (disponible en castellano en Editorial Kier), un extraño libro que se adentraba en los enigmas del lago Titicaca y la existencia de un sacerdote antiguo llamado Aramu Muru, como líder de la oculta Hermandad de los Siete Rayos. Aunque en el texto Philip no menciona la Puerta de Hayumarca, sí se detiene en explicar el supuesto origen de Aramu o el “Señor Meru”, afirmando que el legendario personaje fue un antiguo guardián del conocimiento en Lemuria. Supuestamente, luego de la destrucción de su civilización, aquel ser habría emigrado a Sudamérica, concretamente al lago más alto del planeta, trayendo consigo además de los sagrados textos de su cultura, un poderoso disco de oro, un objeto sobrenatural que recuerda el famoso “Disco Solar” de los incas, que se podía contemplar en las paredes del Qoricancha antes de la conquista española.

Como fuere, el libro de Philip introdujo en los años 60 la existencia de “Aramu Muru”, la “Hermandad de los Siete Rayos”, “El Disco Solar” como elemento importante, además de mencionar lugares de poder como Marcahuasi o Paititi dentro de una red de “templos” que posee aquella esquiva estirpe de Maestros.

La controversia frente a estas informaciones, como era de esperarse, no tardó en aparecer. Y provino curiosamente del mismo lado: La Asociación Sanat Kumara, escuela de conocimiento que fuera dirigida por la contactada norteamericana Dorothy Martin ―conocida también como Sister Thedra― se incomodó por las afirmaciones del libro de Philip, pues, de acuerdo a Thedra, confundían los reales mensajes de sus “Maestros Invisibles”. De hecho, lo acusaron de ser una “copia”. De acuerdo a nuestras investigaciones, “Thedra” había sido la original depositaria de esta información cuando emprendió viaje a Perú y Bolivia en los años 50, “guiada” mentalmente por sus “Maestros”. Finalmente, luego de permanecer por cinco años en los Andes, se afirma que su aventura concluyó en un acceso físico a los “Retiros Interiores” del altiplano y, por consecuencia, a sus misterios. Producto de esta insólita experiencia en 1955 publicó el “Registro Thedra”, libro que causó un gran revuelo en diversos grupos espirituales y de contacto extraterrestre.

En una de sus nuevas ediciones, la Asociación Sanat Kumara se tomó el trabajo de publicar el siguiente párrafo en relación al texto de Philip. Cito textual:

“En 1955 estas transcripciones fueron dadas al público por primera vez. Muchas manos, muchos trabajadores en la luz ayudaron en su preparación. Desafortunadamente, este material fue recientemente plagiado y publicado en un libro titulado EL SECRETO DE LOS ANDES. Fue hecho sin autorización, sin permiso de la Hermandad de los Siete Rayos”

Philip, desde luego, era el supuesto autor del plagio. Su nombre real es George Hunt Williamson, un entusiasta norteamericano por estos temas que fue, precisamente, estrecho colaborador y hasta testigo presencial de los encuentros cercanos del contactado George Adamski. Se cuenta además que en 1957 Hunt Williamson conoció en persona a Daniel Ruzo, viajando juntos a la meseta de Marcahuasi, donde, al lado del conocido explorador Gene Savoy ―el descubridor del emplazamiento Chachapoya “El Gran Pajatén”― observaron unos extraños OVNIs en la montaña. Ante el acontecimiento, se afirma, Hunt Williamson huyó aterrado meseta abajo. No obstante a esta experiencia, publicó en 1959 “Road in de Sky”, obra que procuraba develar el misterio de humanidades desaparecidas y visitantes de las estrellas. Parte de las informaciones de este libro fueron abordadas y complementadas posteriormente en “El Secreto de los Andes”, publicado dos años más tarde y citando como no podía ser de otra forma a Marcahuasi. Es importante entender estos vaivenes en la publicación del libro de Philip pues, ciertamente, se mezclaron muchas cosas en relación al origen real de “Aramu Muru” y las funciones de la hermandad espiritual a la que pertenece. Con el tiempo, todo esto se transformó en un sincretismo de ciudades perdidas, leyendas incas, metafísica y hasta ángeles.

Comos sea, Aramu Muru, Meru o “Azur-Mah”, es un personaje real que habría existido físicamente hace miles de años atrás. Una leyenda lo conecta con la Puerta de Hayumarca: Se afirma que el sacerdote de Lemuria “desapareció” en la Puerta para esconder de los españoles el disco de oro de su civilización. Pero esta historia involucra entredichos. Por una parte, la conquista fue hace 500 años, no en tiempos post Lemurianos. Y por otro lado, hay sólidas informaciones que señalan el Qoricancha del Cusco y la huida al Antisuyo en el Siglo XVI como la vía de escape del Disco Solar a Paititi. Además, varios escritores esotéricos confunden Mu y Lemuria. Hay que decir que ambos son dos mundos distintos. El primero, evoca un presunto continente desaparecido en el Pacífico, la Kasskara de los indios Hopi, cuyos posibles restos se amparan en la isla de Pascua, Tahití, Samoa, las islas Cook, las Tongas, las Marshall, las Kiribati, las Carolinas, las Marianas, Hawai y las islas Marquesas (entre otras). De allí provendría Aramu Muru. Y, por otro lado, “Lemuria” fueron vastas tierras que, en una época remota de nuestro mundo, se hallaban unidas a África y Madagascar, cuna del ser humano, en el actual océano Índico.

Separando todas estas cosas y estudiando detenidamente la información disponible en el lugar, es inevitable rendirse a los indicios de que en el altiplano peruano boliviano hay un misterio de grandes proporciones que hasta el día de hoy no ha sido desvelado. Es importante comprender en su contexto los misterios que encierran los Andes y el Titicaca para acceder a la real naturaleza de la Puerta de Hayumarca. Echemos un vistazo.


Señales mágicas en el Altiplano

Los Andes y el lago sagrado, los guardianes gigantes (Chullpas) y los bloques de piedra de una humanidad desaparecida, son los recuerdos que evoca el intenso cielo azul de Puno reflejado en el lago navegable más alto de la Tierra. En uno de nuestros viajes a este verdadero enclave mágico, haciendo uso de un mapa y una brújula en la mismísima Puerta de Hayumarca, descubrimos que el umbral de roca apunta en línea recta a la Isla del Sol, el “punto de partida” de Manco Cápac hacia el Cusco de acuerdo a la leyenda quechua. ¿Acaso esta impronta encierra un mensaje o coordenada? No me sorprendería. Ya en 1977, la arqueóloga María Scholten de d’Ebneth, sacudió los cimientos de la academia al publicar por primera vez sus investigaciones sobre “La Ruta de Viracocha”. En dicho estudio, la señora Scholten demostró que diversos puntos arqueológicos de Bolivia, Perú y Ecuador —lugares que las leyendas marcan como “zonas de paso” del dios instructor Tecsi Viracocha— estaban magistralmente alineados con el uso de la geometría, poniendo así sobre el tapete los verdaderos conocimientos científicos de las antiguas culturas andinas. Esto resulta particularmente inquietante porque lo primero que uno se pregunta es: ¿Entonces, quién fue realmente Viracocha? ¿Otro sacerdote salvado de las aguas como Aramu Muru? ¿Ambos no serán acaso el mismo personaje? ¿Por qué determinados lugares de poder están enlazados en figuras geométricas? ¿Forma parte de un plan?


En Bolivia es bien conocida la disposición de los nevados Illimani, Illampu y el grupo arqueológico de Tiahuanaco —todos importantes centros de poder— en un sospechoso y perfecto triángulo. Asimismo, para algunos es curiosa la ubicación en “línea” del Illimani, el Huayna Potosí y el Illampu, en la Cordillera Real de los Andes. Es importante mencionar, que los grupos de contacto de Bolivia han vivido contundentes experiencias en los nevados antes citados, que son además lugares de continua actividad OVNI. Y para coronar el misterio, viejas leyendas andinas afirman que el “Gran Tajo Rocoso” o “Desaguadero”, habría sido abierto por el enigmático dios Thunupa ¾asociado también a la figura de Viracocha¾, en la playa de Chacamarca. Se piensa que el origen del Tajo Rocoso es artificial… De lo que no hay duda, es que precisamente este “tajo” permite drenar controladamente el lago sagrado y formar otros lagos menores como el Aullagas o Poopó…

El escritor e investigador boliviano, Guillermo Lange Loma, aborda con valentía estos puntos extraños del altiplano en su libro “El Mensaje Secreto de los Símbolos de Tiahuanaco y del Lago Titikaka”, señalando además los sospechosos así como impresionantes plegamientos que se observan a ambos lados del tajo de Thunupa, lo cual sugiere ese posible origen artificial. El Tajo Rocoso puede ser visto desde el espacio, al igual que el lago sagrado, lo cual tampoco sorprende porque el Titicaca es —y de esto estamos absolutamente seguros— un importante señalizador planetario.

Debo decir que la conexión se percibe cuando se pisa estas tierras. Se siente en el aire, en la vegetación, en el azul del lago, y hasta en las piedras de las ruinosas paredes presuntamente incaicas en la misteriosa Isla del Sol. Según nuestras observaciones, en la isla se encuentran numerosos túneles, que lamentablemente han sido tapados y enterrados por la superstición de la época feudal boliviana, tal como ha ocurrido también en Perú y Ecuador. Pero a pesar de ello, encontramos luego de diversas indagaciones la posible entrada —obstruida también, por cierto— del túnel que se afirma conecta con la Isla de la Luna y, por si esto fuera poco, con Cusco en el Perú. Cualquiera que ve esto, no podría evitar pensar que Manco Capac ¾el primer Inca del Imperio del Tawantinsuyo¾ y sus hermanos, viajaron al Cusco bajo tierrapara salir por las cavernas de Pacaritambo...

¿Por qué la Puerta de Hayumarca parece señalar a la Isla del Sol? ¿Si la isla esconde una entrada física, aquel túnel de más de 400 Km. de largo que mencionara el cronista Gracilazo de la Vega, Hayumarca esconde cual antípoda esotérica un acceso interdimensional como sostienen los lugareños?

Un acceso a otra realidad


En mi segundo libro, “El Legado Cósmico”, detallo las extraordinarias experiencias vividas en la hoy denominada “Puerta de Aramu Muru”, que yace frente a las apacibles aguas del Titicaca, en el lado peruano. Los testimonios que recogimos de los pobladores encajaban perfectamente con nuestras vivencias e investigaciones de este presunto acceso interdimensional que conduce a esa “otra realidad”.

El lugar esta muy cerca del pueblo de Juli. Desde la ruta que bordea al lago sagrado (que une Puno con Desaguadero) se pueden advertir sus extrañas formaciones rocosas, que convierten al lugar en un verdadero laberinto. Visitar el bosque de piedra de Hayumarca es toda una experiencia. En su silencio casi sobrenatural, en medio de sus caminos, uno siente de pronto apartarse y mezclarse en su accidentada orografía.

Este escenario es sospechosamente similar al que uno puede hallar en Marcahuasi, en la Sierra Central del departamento de Lima. También irradia la misma atmósfera de misterio.

Para nuestra sorpresa, además, en medio de nuestra exploración hallamos sobre una gran roca (muy cerca de la Puerta de Hayumarca) un indiscutible Intihuatana, punta de piedra que se yergue sobre otra más o menos plana y que servía en el pasado para estudiar los movimientos del Sol y definir el calendario inca.

Lamentablemente, muchos de los intihuatanas fueron destruidos por los conquistadores por relacionarlos con un culto mágico. Pero afortunadamente no todos fueron despedazados. Realmente, la utilización de los intihuatanas era para definir puntos de marcada importancia energética…





El intiguata —nombre clásico quechua para definir esos misteriosos espigones de piedra— simbolizaba además la conexión con Inti, la estrella enana amarilla que mantiene en equilibrio nuestro Sistema Solar, “atrapando” su energía y depositándola en la roca madre para energizar los templos dedicados al Cosmos y la Pachamama, la “Madre Tierra”. Pensamos que estas señales indican que Hayumarca fue utilizada, en tiempos olvidados por el tiempo, como un Santuario con fines astronómicos y místicos…

Lo que más cuentan los lugareños sobre el portal, es que éste se “abre” ante las personas correctas, caminantes que fueron invitados a franquear sus misterios. El acceso, generalmente, es espiritual, aunque hay relatos de traspasos físicos.

Este fenómeno no ocurre siempre, pero cuando sucede, hasta el clima advierte con fuertes tormentas. Como si las fuerzas de la naturaleza se activaran cuando el traspaso fuera a ocurrir. Desde luego, no hay una fecha exacta en que esto sucede, pero los más ancianos dicen que los solsticios y equinoccios son “bueno momentos” para preguntarle a la Puerta, pues esta funciona también como un “oráculo”. Luego de varios viajes, investigaciones y experiencias en Hayumarca, estamos seguros que la Puerta no es sólo un umbral, sino un verdadero Templo. De hecho hallamos cosas muy curiosas.



Ricardo González en la Puerta de Hayumarca


Casi al centro de este pequeño pórtico ciego, se puede apreciar una honda marca circular, que coincide sospechosamente con la ubicación del llamado chakra coronario si una persona agacha la cabeza para arrodillarse. Este detalle lo comprobamos cuando unos niños de un pueblo adyacente nos contaron, más tarde, que en 1996, un grupo de personas vestidas con túnicas azules y blancas, se inclinaban ante la Puerta cantando unas palabras extrañas (Mantrams).


Nos contaban que tres de ellas hacían el trabajo: Un hombre vestido de blanco, al centro, como arrodillado ¾en un momento estuvo de pie y tenía en sus manos como un libro que lo leía en voz alta¾ y los otros dos acompañantes, vestidos de azul, en los extremos. Quien nos contó la versión detallada de esta historia era el niño que fue testigo presencial del hecho, al esconderse detrás de unas rocas y ver lo que sucedía.

El niño nos comentó, además, que vio cómo la puerta se abría y de su interior salía algo así como humo y una luz muy brillante, en donde el hombre vestido de blanco ingresó, y luego de algunos minutos, salió cargando dentro de un saco, unos objetos metálicos…


Al margen de que este relato sea cierto o no, lo curioso es que coincidía con nuestras apreciaciones: El pequeño marco que los visitantes denominan “puerta”, no es sino un altar donde el caminante debe arrodillarse ¾como en un templo¾. La “puerta”, es en verdad, el marco grande, de unos siete metros de altura, diseñada para un gigante... También sabíamos que la marca honda en la pared de roca era en el pasado la cuenca donde un cristal de color verde, brillante, y al parecer poseedor de extraordinarias cualidades mágicas, se hallaba cual llave de ingreso al Retiro Interior.

Esta piedra es conocida en la sabiduría incaica como la sagrada Umiña, la esmeralda de poder. Aparentemente estuvo en Hayumarca y habría sido quitada de la Puerta para ser escondida en las profundidades del lago Titicaca. Para “reemplazarla”, comprendimos que se requiere de la conexión psíquica de un ser humano, arrodillado en el pórtico. Si el peregrino desea penetrar en Hayumarca, apoyará su frente (chakra Ajna o tercer ojo) en la cuenca donde se hallaba el cristal, utilizando su glándula pituitaria o hipófisis como antena de acercamiento.

Si el caso es recibir información del Retiro Interior, agachará la cabeza para apoyar el chakra de la coronilla o Sahasrara, y en este caso será la glándula pineal o epífisis la que actuará de receptora.



Supimos también que en tiempos ancestrales, en ambos extremos de la puerta, se encontraban unas columnas de cristal que funcionaban como estabilizadores de energía. Hoy en día el visitante puede apreciar las hondas huellas que han quedado verticalmente en el frontis. Para sustituir las columnas, dos personas se colocan de pie en los extremos de la puerta, como si aquellas hendiduras que en el pasado protegían las enigmáticas columnas de cristal, imitasen un sarcófago egipcio de pie. Entonces se inician los mantrams o palabras de poder que elevarán la vibración y crearán las condiciones para la conexión interdimensional en la llamada Puerta de Aramu Muru.

La conexión, aunque generalmente se produce a niveles sutiles, como la que se puede afrontar en una proyección del Cuerpo Astral, permite en ciertas ocasiones abrir físicamente la puerta. Ante todo esto, el mensaje es claro: las puertas físicas no se abren antes de abrir aquellas que yacen “invisibles”. Y me refiero a las puertas de nuestro propio corazón…

Hoy por hoy muchos peregrinos acuden a Hayumarca. Lamentablemente la mayoría son “buscadores de experiencias”. Pero la Puerta sabe elegir. Y aquel que deba acudir a ella, llegará, y todas las condiciones se le darán y vivirá lo que tenga que vivir. Sólo hay que ser “invitado”. Y el peregrino sabe cuándo llega ese momento…


En este pequeño artículo, hemos dejado algunas claves que nos sirvieron a nosotros para comprender cómo opera el portal. Lo sabrán entender en el lugar si es que les toca ir. Lo más importante: antes de embarcarse en cualquier aventura, hay que comprender que Hayumarca, como otros centros de poder, no brinda respuestas, solo actúa como un espejo. Entonces aquel que se busca intensamente dentro, reconocerá las cosas en el mundo mágico que nos rodea…

Buen viaje…

Ricardo González

Crop Circles ¿Mensajes Extraterrestres?


Desde los años 70 el fenómeno de los Crop Circles, los extraños círculos y figuras diversas que aparecen en los campos de trigo ingleses y en otras regiones del mundo, ha venido captando la atención de los medios de comunicación e investigadores del fenómeno ovni. Más de 30 años han transcurrido desde los primeros incidentes documentados, y no obstante las opiniones de los analistas siguen enfrentadas. ¿Estamos ante un fraude metódicamente urdido, o se trata en realidad de mensajes de otras dimensiones?


Los primeros casos

Si bien es cierto, la mayoría de los estudiosos de los Crop Circles coincide en señalar la década de los 70 como el “inicio” del fenómeno —primordialmente en campos de Australia e Inglaterra— tampoco son pocos los investigadores que aseguran hallar un antecedente del enigma en relatos antiguos y testimonios que se remontan cientos de años atrás. Desde luego, parece una exageración, pero lo cierto es que ya en el Siglo XVII existía un grabado que aludía al enigma de los círculos: el “demonio de segar”, una entidad que aparecía en el sembrado y realizaba las misteriosas figuras.

La polémica representación de aquel ser, realizando él mismo los círculos, se halla contenida en un panfleto que apareció en estados en que el agricultor expresaba su preferencia por tener “al mismo diablo” segando la cosecha antes que pagar el salario que su segador exigía por su trabajo (!). Como fuere, hay diversos relatos que hablan del “peligro” de internarse en los campos de trigo que fueron marcados por las figuras, ya que uno podría “desaparecer” a través de un portal o ventana abierta por los seres mitológicos que, presuntamente, los crearon. De hecho, a las primeras apariciones se les llamó “Círculos de las Hadas”.

Exactamente en 1976, se empiezan a fotografiar los primeros Crop Circles, registrados en la zona de Winchester, al sur de Inglaterra, aunque en aquella época las figuras consistían tan solo en círculos simples de apenas 9 o 10 metros de diámetro. Pero con los años, las “figuras” se multiplicaron, apareciendo de “la noche a la mañana”, y ya no sólo en Inglaterra, sino en otros países como Australia, Alemania, Italia, Nueva Zelanda, entre otros.

Y precisamente cuando el tema ya atraía poderosamente a investigadores y medios de comunicación, aparecen dos personajes clave: Doug Bower y Dave Chorley, dos jubilados ingleses que se atribuyeron la autoría de los primeros círculos. Para sostener su afirmación, mostraron a la televisión inglesa cómo los creaban, aplastando las espigas con tablones de madera mientras completaban un giro completo para formar las figuras. Muchos estudiosos creyeron en que esta era la explicación. Pero lo cierto es que las Crop Circles se multiplicaban, y resultaba imposible que dos jubilados ingleses pudiesen ser los responsables de todas las apariciones, entrando y saliendo a campos privados sin que nadie les vea, y en todo el sur de Inglaterra.

El escándalo de Bower y Chorley ocurrió en 1991, y hasta el día de hoy algunos documentales de TV reproducen ingenuamente la teoría de que ellos eran los “padres” de los círculos. Al margen de que existan grupos organizados que procuran hacer figuras tan complejas como las que se registran hoy en día en los campos de trigo ingleses, aún quedan muchas anomalías por explicar y que va más allá de una explicación “humana”.


Las huellas dactilares de lo imposible

A lo largo de estos años el fenómeno ha evolucionado. Nadie pone eso en duda. Las figuras son cada vez más grandes, algunas con mas de 200 metros de diámetro; otras, se muestran más complejas en su diseño, como si estuviésemos ante verdaderos “mandalas” cósmicos, muchos de ellos construidos con una precisión geométrica impresionante, con conocimiento de fractales y alusiones a los estudios de la moderna mecánica cuántica.

Dentro del estudio de los Crop Circles se han reunido, además, algunas características que acompañan al fenómeno y que no tienen una explicación racional. Entre ellas se encuentran las siguientes:

1. Las personas que ingresan a los Crop Circles perciben sonidos de mediana frecuencia si acercan los oídos a la superficie donde fue plasmada la figura. Estos sonidos, similares a silbidos y a veces a una suerte de “zumbido de muchas abejas”, han podido ser grabados y analizados.

2. Dentro de las figuras se han presentado diferentes tipos de sustancias gelatinosas, algunas de ellas, a decir del estudioso británico Colin Andrews, sugieren una constitución inexistente en nuestro planeta.


3. Los individuos que se acercan a estas áreas reportan sentir náuseas, dolores de cabeza y estómago. Los perros son bastante sensibles a este tipo de efectos, y algunos de ellos se pasan el tiempo ladrando como si “algo” o “alguien” estuviese ahí.

4. Se reportan objetos nada comunes materializarse y desmaterializarse en esos lugares.

5. Algunos investigadores aseguran haber tenido la experiencia ufológica de missing time o “tiempo perdido”; es decir, no recuerdan nada durante su estancia en las figuras.

6. Por las noches se ha observado reflejos acompañados por luces electrostáticas y sonidos de tipo metálico, ocurriendo incluso cuando los testigos están presentes en días nublados. En múltiples casos, incluso, se han medido campos electromagnéticos.

7. Los análisis de la vegetación, que se encuentra dentro y alrededor de estas huellas, han arrojado resultados dramáticos, ya que muestran cambios moleculares en ellas. Todo esto ha sido corroborado en laboratorios.

Desde luego, grupos organizados, como los “Circle Makers”, podrían plasmar un diseño complejo como ellos mismos lo han demostrado en más de una ocasión, pero no con las características antes mencionadas que deja un “registro” de lo imposible. Hay que tener en cuenta que los Crop Circles “genuinos” —pues hoy en día tenemos de todo— se hacen en una sola noche, a veces en minutos, sin que se hallen rastros de pisadas, o herramientas que pudiesen haber aplastado el trigo para generar los dibujos, grandes diseños que sólo pueden ser vistos en toda su dimensión desde el cielo…

¿Cuál es la explicación?

Lo absurdo y lo probable

Y como era de esperarse, se deslizaron mil y una hipótesis.

Se dijo que los Crop Circles eran responsabilidad de perros (!), u otros animales como los topos y erizos, que en época de celo danzan en círculo alrededor de una hembra —y me imagino con un alto conocimiento de geometría y simetría—; se habló, también, de vientos intensos que generaban los círculos, pero ello no explica las figuras más complejas. Por si esto fuera poco, se culpó de todo a un hongo llamado Micelium Anular, el cual produce un fenómeno que, eventualmente, podría provocar ciertas formas geométricas. La perfección de los círculos que siguieron apareciendo echó por tierra esta hipótesis.

Dentro de las teorías de conspiración, se señaló a los militares de la RAF (Royal Air Force) como responsables de los dibujos, que procuraban “distraer” a la opinión pública de otros acontecimientos importantes de carácter político. Incluso, hasta se argumentó que desde Alaska el controvertido proyecto HAARP norteamericano “dibujaba” a distancia las figuras como parte de un experimento.

La otra opción, más “aterrizada”, habla de los círculos como obras de grupos organizados. Y sin duda parte de la respuesta está aquí, pero no toda. Como vimos líneas atrás, la huella “dactilar” de los Crop Circles auténticos nos dice que su origen es sobrenatural.

Un “detalle” que alude a ese origen sobrenatural son las apariciones de ovnis en los campos de trigo. Y he aquí la pregunta: ¿Son aquellas luces u objetos no identificados los verdaderos responsables?


El mensaje extraterrestre

Hay diversos vídeos que registran la presencia de extrañas esferas blancas volar sobre las figuras. Uno de los materiales más difundidos se habría registrado en Oliver Casttle, en 1996. En la filmación, aparecen pequeños ovnis o foo-fighters, como se les conoce en la ufología, “creando” un Crop Circle. No obstante, existe una polémica tremenda con este vídeo. En una web dedicada al estudio de los círculos, www.cropcircleconnector.com, se menciona a John Wave como autor de las controvertidas imágenes, que no serían otra cosa que un montaje informático. Como es de suponer, el vídeo es de amplio conocimiento dentro del ambiente ufológico, y no son pocos los investigadores que defienden su autenticidad y señalan la opinión de Wave como una “maniobra de intoxicación de información”. El vídeo puede verse en este link:

http://www.youtube.com/watch?v=6M6vP8-SbU0&feature=related

Pero al margen de este caso, hay otras imágenes, y muchas de ellas se han logrado fortuitamente, descartando casos de manipulación o fraude. Como sea, lo más inquietante del enigma de los Crop Circles y su supuesta vinculación con inteligencias no humanas no la hallamos en los vídeos de ovnis sobre los campos ingleses, sino en el presunto mensaje que se encontraría en su geometría.

El caso por excelencia para comprender esto detonó el 19 de agosto de 2001.

Ese día, en un campo de trigo muy próximo al observatorio de radar de Chilbolton (que posee vigilancia militar) apareció un pictograma gigante que reproducía, en código binario, una “respuesta” a un mensaje de radio que nuestros científicos enviaron desde el Proyecto Arecibo —el actual “Proyecto SETI”— en 1974. 27 años más tarde, recibíamos la “contestación”. Pero, ¿de quién o quiénes?

El mensaje que se envió desde Arecibo se proyectó hacia el cúmulo de estrellas de la Constelación de Hércules, ubicada a unos 25,000 años luz. La pulsación de ondas de radio contenía información sobre la situación del Sistema Solar, de nuestro planeta y del ser humano. Este mensaje fue diseñado por Frank Drake, Carl Sagan y otros connotados científicos.

Lo que nadie esperaba es que un misterioso Crop Circle aparecería en Chilbolton como “respuesta”, y frente a las narices de los investigadores del observatorio que, obviamente, está vinculado a SETI. ¿Y qué dice el mensaje en el campo de trigo?


Luego de un amplio estudio del diseño, los investigadores reparan en cinco puntos del controvertido “mensaje” de Chibolton. Incluso en el sitio web de Wikipedia se puede encontrar descritas estas “anomalías”:


1. El ser humano del mensaje terrestre aparece cambiado en este Crop Circle por la figura de un ser macrocéfalo de aspecto humanoide.

2. La “doble hélice” del and original, fue cambiada por una de “triple hélice” en su costado derecho, sugiriendo una hibridación entre los seres autores de este mensaje y la humanidad.

3. Nuestro sistema planetario, codificado en la señal de Arecibo con un sol central, cuatro planetas pequeños interiores y cuatro gaseosos exteriores, más el pequeño Plutón ubicado en las afueras del sistema (y en el cual la Tierra aparece ligeramente levantada con respecto al plano de la eclíptica para indicar que en él habitan los seres autores del mensaje), en la “respuesta” de Chilbolton figura un sistema planetario conformado, además del imprescindible sol central, por 4 planetas pequeños interiores (más una extraña conformación de 4 objetos en forma de cruz), dos gigantes exteriores y dos pequeños ubicados en las fronteras de este extraño conjunto planetario.

4. Siguiendo el parámetro del mensaje terrestre, en la imagen de Chilbolton dos de los planetas —el tercero y el cuarto—aparecen fuera del plano de la eclíptica, indicando que en estos dos mundos habitarían los seres autores de la respuesta de Chilbolton.

5. Finalmente, en la parte de abajo del gráfico (y al igual que en el mensaje enviado por los científicos de la Tierra) se aprecia la figura de la antena utilizada para la transmisión del mensaje (el observatorio de Arecibo). En la imagen de Chilbolton esta antena tiene forma de una curiosa flor con varios pétalos de 9 metros de diámetro.

Como es de imaginarse, la polémica estalló. Pues si se trataba de un fraude, ¿quienes lo hicieron frente a las mismísimas instalaciones del radar de Chilbolton, sin que nadie viese nada?

Qué son los Crop Circles

Al año siguiente Mel Gibson protagonizaría una cinta de ciencia ficción titulada “Señales” (“Signs”, 2002), una película que mostró el enigma de los Crop Circles al mejor estilo de Hollywood, en donde los actores se enfrentarán a extraterrestres malignos, quienes, como era de esperarse, serán vencidos al ser vulnerables al agua —y aquí me pregunto si los guionistas no repararon en que la mayor parte de nuestro mundo es de agua, un “detalle” que los avanzados extraterrestres de la película olvidaron—. En síntesis, la película, de gran difusión, procuró devolver al terreno de la ficción el fenómeno de los Crop Circles. Pero fracasó en su intento.

Actualmente son muchos los estudiosos que procuran hallar una explicación posible a la aparición de los grabados. No pocos coinciden en que se tratan de mensajes. Pero, ¿de otros mundos? ¿Y por qué la mayoría de los dibujos se registran al sur de Inglaterra? Hay quien defiende la tesis de que existe un hilo conductor con la antigua cultura Druida y los centros de poder que se hallan precisamente en esa zona, como la famosa Stonehedge. Como si todos esos enclaves arqueológicos —que dicho sea de paso también evocan la leyenda del Santo Grial— encerraran un secreto ancestral que hoy en día los Crop Circles están despertando. Por alguna razón, también, las figuras suelen aparecer entre los meses de junio y septiembre. Actualmente circulan muchas interpretaciones.


Personalmente, pienso que los Crop Circles genuinos contienen información destinada a nuestros científicos; información que habla de un gran cambio a escala global próximo a suceder.

Uno de los últimos diseños apareció el pasado 27 de junio del 2007, en West Kennett, Wiltshire, y parece aludir a ese “tránsito”. Si la imagen no es de origen humano, la figura es poco menos que inquietante. ¿Acaso estamos a las puertas de un nuevo ciclo? ¿Cruzaremos una puerta a dimensiones superiores de conciencia? ¿Es todo esto parte de un mensaje extraterrestre para que estemos preparados, o sencillamente, nos hallamos ante hechos mal interpretados?


Mientras dejamos estas preguntas al lector, los Crop Circles siguen apareciendo.

Es, de hecho, un enigma aún no resuelto. Lo inquietante sería si aquellas figuras fueran genuinos mensajes extraterrestres que estamos desestimando en un tiempo en que todo parece fluir rápido. Un momento en que debemos ver e interpretar los acontecimientos, las “señales”, de que algo grande está por venir.

Quizá, quien lo sabe, los círculos encierren ese mensaje.

Informe Celea (Parte 4 - Final)


Entonces Xendor hizo una seña para que entrase por aquella puerta.

Caminé despacio. Con cierto temor porque no sabía con qué me iba a encontrar. Pero no me detuve y crucé el marco de aquella entrada que me conduciría a una revelación inesperada.

—Pero... ¡Son sólo espejos! —me decía—

Y ciertamente, me encontraba en una habitación “construida” de espejos hexagonales. No había nada en ella. Sólo mi imagen reflejada en los cristales...

Y fue allí que sentí lo que Joaquel deseaba que entendiese: Que la llave éramos nosotros mismos. Que nosotros mismos somos la propia salvación y futuro de la Humanidad.

Fue tan simple y sencillo, pero al mismo tiempo poderoso, que salí de la habitación con lágrimas en el rostro, profundamente conmovido. No me esperaba ello. Se había producido en mí una especie de expansión de consciencia. Así, nuevamente frente a Xendor y Joaquel, me sinceré.

—Es verdad lo que me transmiten... —les decía, aún quebrado y emocionado—. ¿Pero no ven los errores que cometemos, y que muchas veces han decepcionado o hecho caer a otros hermanos, que esperan tanto de uno? ¿Por qué nos siguen contactando si hemos demostrado muchas veces inconsciencia e irresponsabilidad con los encargos que nos han compartido?

—Amado Nordac... —me habló muy despacio Joaquel, llamándome nuevamente por ni Nombre Cósmico, y Xendor, silencioso, me observaba fijamente sin perder la sonrisa—. Los seres humanos ven con mayor facilidad los errores de aprendizaje de sus hermanos. Identifican rápidamente los aspectos negativos del compañero, olvidando muchas veces las actitudes correctas y el potencial de servicio que nosotros detectamos.

Bien saben que nunca estarán libres de cometer errores —añadió—. Incluso de repetirlos en ocasiones. Pero hemos visto que han sido valientes para seguir adelante, y no desmayar en un proceso que gracias a ustedes se encuentra cerca de cumplir los objetivos.

El Amor, amado Nordac, es la capacidad de darlo todo. De entregar y servir. Ser una herramienta útil a los demás. Siempre les hemos dicho que Rama es Amar, y el Amor es la fuerza que mantiene en equilibro el Universo. Es el orden en sí mismo. ¿Lo sientes verdad? Pues está en ti y en cada ser humano. Es la fuerza que han sabido utilizar para emprender cada esfuerzo, para dar cada paso en la Misión que se les ha encargado. Todo ello, lo hemos visto.

Aún no eres consciente de todo lo que estás haciendo —prosiguió el Maestro—. A través tuyo han fluido las claves de acercamiento para conectar con la Hermandad Blanca en nuevos viajes de contacto, inspirando a que otros se interesen en aquel sendero que lleva a los Retiros Interiores. Has sido valiente para dar testimonio de nuestros encuentros contigo, y has arriesgado mucho por el mensaje, comprobando que la luz siempre prevalece y que todo lo aclara.


No es ti a quien hablo —puntualizó—, sino a las personas que representas en este instante. Los tiempos han llegado para que finalmente puedan reconocerse como caminantes predestinados de siempre...

En aquel momento una serie de imágenes, muy intensas y vívidas, aparecieron en mi mente. Lo primero que observé fue el OVNI que avistara en casa de mis padres en 1988, cuando tenía 14 años, experiencia que marcaría una etapa importante en mi vida y el contacto con ellos. Pero, para mi sorpresa, vi otras imágenes, pero cuando era más niño. Recordaba entonces los paseos en familia a un conocido club campestre de Chosica, al pie de la cordillera en Lima. Y cómo me alejaba por la noche en dirección a los cerros, para ver danzar las “estrellas” sobre las crestas de los mismos...

—Siempre estuvimos con ustedes —intervino Joaquel—. Nunca han estado ni estarán solos. Y no dejaremos de recordarles la importante misión que tienen entre manos. No sólo al interior del programa de contacto, sino como raza, como seres humanos.

El hombre tiene una potencialidad extraordinaria. Una chispa de luz que al encenderse iluminará todos lo rincones del Universo. En el ser humano conviven muchas fuerzas. ¡Lo que necesitan es orientarlas en armonía con el Cosmos! Y armonía significa estar en perfecta sintonía con uno mismo.

Deben lograr una estabilidad espiritual que sólo conseguirán a través de la conexión con ustedes mismos —subrayó—. Todos los seres humanos desean alcanzar la paz y la felicidad, sin embargo sólo la logran y mantienen cuando las cosas están a favor. El hombre es más grande que el entorno que lo rodea. Es un ser multidimensional. En él no hay tiempo ni espacio, sino la clave de los tiempos que debe ser despertada. Misiones de ayuda como vuestra experiencia de contacto solo procuran acercarlos a todo ello... ¿Comprendes?

—Joaquel ¾intervine— ¿Cómo sabes tanto de los seres humanos?

—Porque también lo soy... —respondió—.

—No entiendo.... —dije confundido—.

—Deben saber que nací en la Tierra —se expresó con suavidad, mientras agachaba ligeramente el rostro, como si estuviese observando sus recuerdos—. Luego fui llevado a Ganímedes, donde crecí y fui educado. Inicialmente formé parte del primer grupo de seres humanos en arribar a las colonias. Luego fui Gobernador de Colonia, como actualmente lo es nuestro hermano Xendor —mirando al Guía con complacencia— . Más tarde, fui invitado a formar parte del Consejo de los 12 Menores, representando así a los miles de colonos que ya se encontraban en el satélite.

He estado mucho tiempo fuera de la Tierra —prosiguió, sin abandonar el tono reflexivo— hasta que en los últimos años de los vuestros me establecí en la Base Azul para seguir desde cerca el proceso de contacto con la Hermandad Blanca del Paititi. Tuve que adaptarme nuevamente a la vibración de mi planeta de origen luego de haber vivido bajo otro entorno energético y espacial.

—Ahora entiendo muchas cosas —repuse— incluyendo porqué te mostraste en aquel octaedro en el contacto de 1998.

—Vine a Celea como estación de paso para entrevistarme con Ishtacar —señaló—. En breve volveré a la Colonia, donde estaré aguardando el momento en que parte de la información del “Libro de los de las Vestiduras Blancas” que protegemos en Ciudad Cristal, pueda ser finalmente revelada en un viaje que les permitirá a 12 de ustedes llegar a la sala donde funciona el Consejo de los 24 Ancianos.



—¿Ello será luego del viaje al desierto de Gobi, verdad?

—Así es. Primero deberán concluir con vuestra parte en la Tierra.

—¡Comprendo! ¾exclamé— Por ello se te encargó la selección de los componentes potenciales que formarían parte de la misión de contacto, así como las llaves que conectan con la Hermandad Blanca y el Libro de los de las Vestiduras Blancas o archivo histórico terrestre… Entonces, ¡la Misión de contacto es dirigida por un ser humano!

—Sólo formo parte de un engranaje que compromete a muchas civilizaciones y entidades —aclaró—. Con el tiempo, accederán a más verdades que les ayudará a comprender. Comprobarán que más que recibir nueva y abundante información, deberán reflexionar, comprender y aplicar todas las piezas que han venido reuniendo en la experiencia.

Cerraron un ciclo en Paititi —puntualizó— pero aún les resta nuevas conexiones en la Cueva de los Tayos y la Sierra del Roncador.

—¿Cuándo? ¿Bajo qué objetivo?

—Agosto del 2002. Ya recibirán las pautas precisas. Más el objetivo ya lo conocen: Acceder a la historia de aquellos lugares. Ello les será revelado de manos de la propia Hermandad Blanca, por lo tanto deben estar preparados para un encuentro directo.

—Todo esto es tan increíble... —reflexionaba— Viajar en una nave extraterrestre hasta aquí, y escuchar...

—No es la primera, ni la última oportunidad que tendrás de subir físicamente a una de nuestras naves —intervino Joaquel con cierto aire a misterio—.

—¿No la primera? —Pregunté intrigado— ¿Ya estuve antes con ustedes?

—No fue exactamente la misma nave en la cual Mardorx te condujo hasta aquí —¾intervino Xendor risueñamente—, pero ya conociste el interior de las mismas en una experiencia que no fue conciente para ustedes, en enero de 1997 en Chilca.

Entonces recordé la experiencia con el Real Tiempo del Universo, el 31 de enero de 1997, en el desierto peruano de Chilca. Retornábamos con Sixto Paz y miembros del grupo de Maranga a los autos que habían quedado estacionados a un lado del camino afirmado, a sólo cinco minutos en coche de la tranquera de la Base Militar que en esa época funcionaba allí. Eran las 10 de la noche cuando vimos en el cielo dos objetos luminoso, se acercaron al área donde estaba el grupo, y luego se “dividieron” en cuatro, marchándose en “fila india” por detrás de los cerros. Luego del avistamiento, subimos a los autos, y al llegar a la tranquera y consultar el reloj, vimos con sorpresa que eran las 12:00 de la medianoche... ¡Habíamos perdido cerca de dos horas!

—¡El grupo estuvo con ustedes! —Intervine emocionado—
—Y lo volverá a estar a conciencia en la medida que se encuentren listos ¾enfatizó Joaquel, quien se mostraba contento por haber confirmado una sensación que había quedado en nosotros luego de aquella inolvidable experiencia—. Aún les aguarda una conexión colectiva con el Real Tiempo del Universo. Las salidas programadas a Chilca y Marcahuasi les prepararán para todo ello.

—¿Cuándo podré compartir todo lo que me están transmitiendo? —Consulté—.

—Sé cauto para transmitir este nuevo encuentro —respondió el Maestro—. Te tomará tiempo asimilar la experiencia y la información. Pero que nada te preocupe. Nos hemos encargado que recuerdes todo.

—Podrás compartir la experiencia en el encuentro internacional sugerido por nosotros en Monte Shasta —apuntó Xendor—. De allí en adelante se inicia una etapa diferente para la Misión en EE.UU. y el mundo, donde deben trabajar más fuerte, en unidad, buscando polarizar las energías que se manifiestan en la Tierra.

Entonces el salón cobró un brillo azul, y tanto Xendor como Jaquel cruzaron sus brazos en el pecho.

—Ya es momento de que vuelvas Nordac —habló Joaquel—. Transmite todo nuestro amor a los hermanos. Seguiremos apoyando tu labor y la de muchos otros comprometidos con el mensaje.

Crucé entonces mis manos, como despidiéndome. Luego abandoné el salón, pero diferente a como ingresé...

Entre otras cosas, Joaquel me pidió que trabajemos en equipo en los grupos de contacto, recomendándome puntualmente estrechar esfuerzos con aquellos hermanos que estamos involucrados en la difusión del mensaje y contacto con la Hermandad Blanca. Nuevamente señalaron España como punto estratégico para compartir desde allí los logros alcanzados en el contacto con el Gobierno Interior. Según Joaquel, uno de los motivos que compromete España es la planificación de los últimos viajes de la Misión, todos apuntando a Oriente, y de manera especial, al desierto de Gobi. Ese era el plan original.

También me consultó por algunos miembros de los grupos, sorprendiéndome el tipo de acercamiento e interés que evidenciaba el Maestro. Incluso me hizo llegar algunos mensajes de aliento para ellos, apreciando que los Guías no sólo están muy pendientes de nuestro avance y trabajo en la Misión, sino también como personas.


Retorno de CELEA

Al abandonar el salón, hallé a Antarel aguardando de pie a un extremo de la puerta. Salimos por el corredor que nos llevaría de regreso, pero esta vez empleando otra ruta, más corta y próxima a las naves.

Entonces le consulté por Ishtacar, sin duda una de las sorpresas más impactantes de este encuentro, y porqué no abría sus ojos: “Lo que ocurre ¾me diría Antarel¾ es que ningún humano puede mirar los ojos de un Guardián y Vigilante...”

Subimos a una nave similar a la anterior, más sabías que no se trataba del mismo vehículo. No observé otros Guías conocidos, sólo seres similares en apariencia a Mardorx, aunque de diferentes estaturas y color de piel.

En la nave, Antarel me explicó que nuestra experiencia de contacto, Sol en la Tierra, además de representar la luz en el mundo en una misión extraterrestre de asistencia al planeta, encerraba en sí misma una suerte de profecía astronómica esperada por la Confederación: La sincronía del Sol Central de la Galaxia con el Sol de nuestro sistema. Este acontecimiento cósmico, hoy conocido gracias al legado Maya, activaría nuestro Sol al punto de afectar el campo geomagnético de la Tierra y el propio campo aúrico de los seres humanos, activando códigos de información y en general un tránsito colectivo.

Me habló de que en los próximos meses comprobaríamos cómo nuestro Sol está siendo afectado con mayor frecuencia por este enlace con el centro de la galaxia. Estos cambios cósmicos, que al parecer se han venido dando a lo largo de la historia del planeta, al comprometer el cinturón magnético que envuelve la Tierra, y que no es otra cosa que el Registro Akásico o memoria matriz del mundo, han justificado el almacenamiento de toda la información en registros físicos por parte de la Hermandad Blanca, ya sea en las famosas planchas metálicas que conocimos en las experiencias de contacto o en cristales (en otras palabras, el simbólico “Libro de los de las Vestiduras Blancas”) como si se tratase de un “Back Up” ante un riesgo de perder información en el computador.

Habían transcurrido sólo unos minutos desde que abandonamos Celea cuando Antarel me dice que quería mostrarme algo...


Entonces la estructura de la nave se tornó como transparente, dándome la sensación de estar flotando. Y allí, en medio de una oscuridad aplastante, brillando, como si fuese una joya, la Tierra...

El corazón se me estrujó en el pecho. Y una vez más, no pude contener las lágrimas. Era muy bella verla así, de esa forma, con esa sensación de estar flotando en el espacio… Las fotografías de la astronáutica que había observado sobre nuestro planeta, realmente, no le hacen justicia...

“Cuando alguien viene con nosotros —señaló Antarel— le mostramos el planeta azul, para que tomen conciencia de la maravilla que han heredado...”

Luego de ello Antarel me pidió que me sentase en una suerte de “sillón”, un mueble sintético de color naranja. Parecía hecho de goma, y se ajustó suavemente a mi cuerpo. “Descansa y relaja tu mente ¾me diría el Guía—. Has recibido mucho. Descansa...”

De allí solo recuerdo que estaba caminando en el desierto de Chilca, en dirección donde había dejado mis cosas y el saco de dormir. Mi mente retenía fugaces escenas en donde me veía descendiendo de la nave a través de una “rampa” de luz sólida, y el Guía despidiéndome. Recuerdo, también, que en al bajar el cielo estaba nublado. Luego tengo en mi mente una escena en donde escucho unos golpes metálicos, dejándose sentir sobre el grueso colchón de nubes, mientras la sombra de un objeto, al parecer muy grande y lenticular, se alejaba lanzando fogonazos de luz plateada. Era la nave marchándose…

Tomando conciencia de dónde me hallaba, consulté mi reloj, que en todo momento me acompañó durante el contacto: Eran las 11:07 p.m. Me parecía extrañísimo que mi reloj sólo haya registrado cerca de dos horas de ausencia cuando personalmente había estimado un tiempo mucho mayor. Este detalle me produjo una sensación rarísima de desconcierto.

Me costó mucho descansar. Para decir verdad, apenas pude dormir un poco. Cerraba mis ojos y veía todo nuevamente…

Al día siguiente, el grupo de apoyo, con Hans a la cabeza, me recibió contento y expectante.

Luego de compartir los alcances de esta inolvidable salida de contacto, nos encaminamos de regreso a la ciudad de Lima.
Reflexiones

En marzo del 2001, miembros de los grupos de contacto de España, Chile y Perú, visitamos las pirámides de Gizeh y finalmente el Monte Horeb en la península del Sinaí. Este viaje, que pudo llevarse a cabo gracias a la excelente disposición y organización de los grupos de contacto de Valencia, nos permitió acceder no sólo a nuevas e importantes informaciones sobre Egipto y su relación con Orión.

Hallándome en España, con miembros de los grupos vimos cómo en Antena 3 se difundía una noticia importante en el ámbito astronómico: La tormenta solar más intensa en los últimos 10 años, y que había captado la atención de los científicos ya que estaba afectando considerablemente el campo geomagnético del planeta. El mensaje de Antarel se cumplía…

Aquel mismo mes, Claude Vorilhon, líder francés del Movimiento Raeliano, anunciaba la primera clonación humana “oficial” para el mes de septiembre. Para ello fundaron en 1997 un laboratorio de experimentación que denominan “Clonaid”. El impacto de esta noticia fue de tal magnitud que The New York Times le dedicó ocho páginas. El movimiento Raeliano, que tiene pensado hasta construir embajadas en Israel y Egipto para recibir a la raza extraterrestre que presuntamente los contactan —¿quiénes?— posee unos 55.000 adeptos en 85 países. No pude evitar asociar estas iniciativas con las advertencias de Ishtacar sobre la clonación.

En junio, alrededor de 70 personas de EE.UU. (San José, Los Ángeles, San Francisco, San Diego, Miami, Washington, New York, Texas) México, Nicaragua, Perú, Chile, Uruguay, Bolivia y España, nos congregamos en Monte Shasta, dando cumplimiento a las recomendaciones de los Guías. Allí compartí por primera vez abiertamente la experiencia.

Al mes siguiente, estuve en el programa de radio de Renán Armendáriz Coello (El Cucuy de la Mañana) el más escuchado de todo los EE.UU., hablando durante varias horas sobre la experiencia en Celea y precisando la recomendación de los extraterrestres de irradiar New York en septiembre porque algo podría ocurrir. También lo dije en radio WADo de New York. E incluso, con Maritza y Miguel Zelaya de San José de California, organizamos una salida para el 9 de septiembre para envolver en luz a la gran manzana, poniendo en práctica todo lo que habíamos aprendido.

Pero, penosamente, el 11 de septiembre, la humanidad se encontró conmovida ante los atentados terroristas en New York y Washington. “El foco de tensión” que mencionaban los extraterrestres se había desatado.

Como era de esperarse, casi de inmediato el gobierno norteamericano, con fuerzas de coalición de la OTAN, decidió enfrentar a lo que llamó “el enemigo común”: El Terrorismo Internacional. Diversas fuentes apuntaron entonces al multimillonario saudita Osama Bin Laden, oculto en alguna región de Afganistán, como el autor intelectual del atentado. Esta situación ha creó gran expectativa en el mundo ante una posible guerra con armas de destrucción masiva. El resto de la historia la conocemos. Luego siguió la caída de Iraq, con una guerra terrible que empezó en marzo de 2003 y que aún no concluye. Sobre Bin Laden, tampoco se sabe nada, y algunos periodistas sugieren que no se ha dicho toda la verdad sobre el 11-S pues el archibuscado terrorista fue en su momento agente de la propia CIA.


Otro hecho importante fueron las imágenes del atentado en las Torres Gemelas del World Trade Center, donde se podía advertir extraños objetos estacionados en el cielo. La presencia OVNI en New York, documentada en una serie de filmaciones y fotografías del incidente, nos invitó a considerar una posible intervención extraterrestre de rescate, como ha ocurrido en otros casos, por ejemplo, en 1986 cuando estalló el Challenger. En aquel entonces también se dieron a conocer imágenes de un OVNI en las cercanías del trasbordador, antes que éste estallase ante las miradas de sorpresa de la NASA.

Para evitar mayor especulación, y aún más de cara a un tema tan serio y delicado, decidimos consultar en comunicación:

“Siempre procuramos asistirlos y protegerlos, bajo los límites de nuestra aproximación. No obstante, deben saber que nuestra asistencia en desastres de origen natural o generados por la ignorancia humana, no necesariamente comprometen una labor de rescate de nosotros los Guías. La Confederación utiliza para ello las diferentes bases que se encuentran en la Tierra para las labores de acercamiento y apoyo en estos casos, actuando siempre la base más próxima al incidente.

En este caso que nos consultan, naves de la Base submarina de Puerto Rico asistieron a muchas de las víctimas. Quienes rescatamos, se encuentran ahora en nuestras bases, en perfecto estado físico, mental y emocional. Saben que ya hemos obrado así en otros eventos similares. Preparamos a estas personas para el retorno del cual les advertimos. Muchos de ellos se auto-escogieron para contribuir en el cambio y transformación de la humanidad, condición que nos permitió intervenir para rescatarlos, adiestrarlos, e insertarlos en la Tierra bajo una perspectiva distinta...” (Oxalc, 18 de septiembre del 2001).

Soy conciente de que la experiencia de contacto que viví en el desierto de Chilca resulta demasiado fantástica como para aceptarla. Mi intención es sólo compartir mi testimonio, y que su mensaje pueda llegar a quien tenga que llegar.

Lo cierto es que esa experiencia está conectada a ciertos acontecimientos mundiales que se dieron más tarde, y que fueron mencionados en importantes medios de comunicación antes de que todo se desencadenase. Nadie se hubiese imaginado lo que pasó en septiembre de 2001 en la Torres Gemelas. Era digno de una película de Ciencia Ficción. Sin embargo, ocurrió, y las secuelas políticas, económicas, bélicas y sociales, continúan hoy en día, a siete años del incidente.

Aún estamos a tiempo para cambiar lo que viene. Personalmente creo que tenemos esa posibilidad. De hecho, ese es el mensaje.

Ricardo González