martes, 14 de septiembre de 2010

“Algo está sucediendo”

Por Nancy Erica Ortiz
Kagaya-Algo está sucediendo


Como chispas cósmicas, en diferentes lugares del mundo, los seres humanos están despertando.

Hasta en aquellos recónditos lugares donde había una persona, sólo una, pensando en un cambio, creyéndolo imposible… Hasta en aquel lugar donde la indiferencia y el sedentarismo interno formaban el cotidiano vivir; hasta en aquellos sitios donde el repetir modelos o el cargar caretas sociales eran moneda corriente; hasta en esos lugares donde el miedo cerraba las puertas, el silencio era el amigo fiel, y se nadaba en la superficie de lo aparente, incluso en todos estos lugares, algo está sucediendo, ya no son lo mismo que hace un tiempo.

Algo está sucediendo, seres y más seres despiertan a una nueva conciencia, y se preguntan aquello que nadie se preguntó, o por lo menos nadie, en voz alta.

Algo está sucediendo… Se ve por la necesidad, por las nuevas búsquedas, por las nuevas tendencias. Se ve en las escuelas cuando empiezan a incorporar nuevas pedagogías. Se ve en los médicos cuando dejan de hacer los “masters en los síndromes” de moda, y comienzan a hacer un camino propio, de investigación sobre su propia experiencia, sobre los hechos que están pasando verdaderamente Ahora. Así es que por ejemplo se abren a las terapias y disciplinas que se llaman “alternativas”. Que ahora están dejando de ser “alternativas”, para volverse una posibilidad al mismo nivel de necesidad y seriedad, que cualquier otra disciplina reconocida formalmente.

Es que lo formal se da cuenta de que algo está sucediendo. Se da cuenta de que aquella persona, una persona como tantas otras, hoy está reflexionando sobre algo que ayer hacía mecánicamente.

Es que si! Algo está sucediendo, y lo vemos vivir y surgir en las miradas de los niños, en la inconformidad de los jóvenes que dicen: “No quiero vivir más en esta sociedad abiótica, dura, enferma” .

Es que si! Algo está sucediendo, y debemos hacernos conscientes de ello. Como humanidad estamos despertando.

¿Hacia dónde nos lleva esto? ¿Sabremos aprovechar el potencial espiritual que tenemos? ¿Podremos hacerlo de forma madura, sin que el ego comande nuestra realización?

Estas son preguntas que sólo las responderá el tiempo, la experiencia, nuestras elecciones. Aún así, sea rápido o lento, hacia un lugar estamos eligiendo ir. Un lugar más consciente, verdadero, más puro y unido a nuestro propósito como Seres Humanos y Espirituales. En definitiva, entre errores y aciertos, se produce la evolución y el humano asciende un nuevo escalón de conciencia.

Estamos despertando, es un hecho. Esto antes sucedía con un promedio de uno en miles (entre miles de personas, un ser se hacía consciente), ahora esto se potenció.

El tiempo del reloj ya no es el mismo que antes, ya no puedo hacer en una mañana lo que antes hacía. Para la cultura materialista el tiempo es dinero. Para la cultura de pueblos originarios, entre ellos los Mayas, el tiempo es Arte. Para el ser humano creativo, el tiempo lineal no alcanza para crear y hacer todo lo que desea hacer.

Despertar significa desacelerar nuestro interior, desear movernos en un tiempo interno creativo, no un tiempo impuesto desde el afuera. Esto, que puede estar ligado a la percepción, a un cambio interno de visión de la vida, puede hacer pensar que lo que cambió fue sólo lo de adentro, no lo de afuera. Pero este cambio de percepción no quita que concretamente el afuera se esté acelerando también. Este es un nuevo punto de estudio de la física cuántica.

Por lo tanto no es sólo percepción, es realidad, nosotros percibimos que se nos escapa, que no alcanzamos a cubrir lo que deseamos, pero físicamente ha ocurrido algo.

Todo se está acelerando, y, así como antes había una probabilidad de un despertar entre miles de personas, hoy en una familia tipo, hay seguro alguien que está preguntándose “¿quién soy Yo?”.

Algo está sucediendo y lo estamos viviendo nosotros individualmente.

Y estemos abiertos a lo que vendrá porque vendrá más, porque este cambio de conciencia individual está repercutiendo a nuestro alrededor generando una ola de conciencia, que quién sabe a dónde nos llevará. Aún así, el futuro es una ilusión que imaginamos, que proyectamos como idea pero no existe. Lo que tenemos lo tenemos ahora, y ahora todos lo podemos ver: Algo está sucediendo.

Cuando escucho decir que el mundo está cada vez peor, pregunto “¿Qué mundo estás viendo?, ¿Sobre qué tierra estás parado?” Yo estoy en un mundo que está despertando. Sí, puede ser que haya mucha inconciencia, pero a la vez estoy viendo una oleada silenciosa de conciencia, sólo que el ruido es de quienes quieren parecer mayoría. Hay desastres ecológicos, sí, es verdad, pero me ocuparé de generar más conciencia, de ayudar a despertar al mundo para que ya no necesites el rigor, el golpe contra la pared, para hacer un giro en el camino.

Si elevo la mirada puedo ver dos mundos: uno que cae y uno que nace. A cuál mundo yo mire, a cuál mundo yo apueste, con cuál colabore, eso depende de mi propio discernimiento.

Si, algo está sucediendo, y esto es el comienzo, estemos felices porque estamos participando de un momento único como humanidad. Estamos en un momento de transición, pasando de una costa a la otra. No nos asustemos, ni queramos volver a agarrarnos de la superficie de la costa que estamos dejando. Aunque queramos, ya no podremos hacerlo. No deseemos volver a dormirnos, no nos arrepintamos de estar despiertos.

Es un tiempo único, hay una nueva costa del otro lado del océano. Cuál es, cómo es, qué se hará, no importa porque seremos los protagonistas, los que la creemos. Lo haremos a imagen y semejanza de nuestro propio crecimiento interno.

Entonces, ¿por qué preocuparnos por agarrarnos, por qué apegarnos al pasado, lo seguro, lo que algún día creí que haría, que sería?

Nuestra mente puede tener mucha capacidad de imaginación, pero aun así es limitada. Nuestros sueños y proyectos, por más elevados que parezcan, pueden estar limitados por la capacidad de nuestra mente. ¡Qué sueñe la conciencia que es la que está despierta, y que la mente sea su herramienta!, ¡Qué dé el primer paso nuestro cuerpo despierto! porque la mente siempre verá que algo está faltando, que todavía no es tiempo.

¡Qué sea nuestra conciencia la primera en plantar la bandera de la paz! ¿La bandera? No, en vivir la paz.

¡Qué sea el corazón del Nuevo Hombre el que ponga las nuevas reglas! ¿Las reglas? No… No harán falta si hay conciencia.
Ya vemos aquí mismo, que todo puede superarse, que la mente proyecta un mundo con la bandera de la paz en los mástiles de la nueva tierra; que las reglas serán el compartir, el vivir en comunidad, el disfrutar, el justo intercambio de bienes. ¿Pero estamos preparados para soñar aún más que esto? Si la conciencia despierta, el hombre da un salto cuántico. Pero para que esto suceda se necesita más de un hombre. Debemos ser muchos los que vibremos una nueva forma de existir. Y que fundamentalmente, lo comencemos ahora, siendo coherentes en nuestro diario vivir.

Si esto sucede, el cambio puede ser inimaginable. ¿Estamos preparados para soltar todo? Si… sé que muchos gritamos “Si”. Bien, preparémonos, abrámonos, entreguémonos, porque algo está sucediendo.

Llegará el momento en que muchos hombres despiertos, muchos, nos levantemos al unísono, y mantengámonos en lo esencial, coherentes en nuestros actos, arraigados en nuestro corazón, porque algo sucederá, ahora estamos viendo el comienzo.

Hacia dónde nos dirigirá este cambio, dependerá de nuestra propia Re – Evolución interna. El mar nos guiará hacia la costa que queramos, que estemos preparados para ir, ni más lejos ni más cerca. La costa será imagen de nuestra conciencia. Recordemos que esto mismo está sucediendo ahora en nuestro día a día.

Sigamos despertando, seamos valientes, sinceros, ayudemos a los que hace tiempo están esperando este momento. Y pongamos nuestro nuevo impulso, que es único y es el que se necesita, para crear entre todos lo Nuevo.

El Hombre está despertando. Algo está sucediendo. Nuestra conciencia es la protagonista.

¿En qué tierra queremos vivir? ¿A qué costa queremos llegar?
No nos quedemos remando en la corriente del viejo sistema. Este irá perdiendo fuerza en la medida que dejemos de poner nuestros remos en sus aguas. Hay otra corriente, que siempre estuvo pero en silencio, pues nunca impondría su fuerza. Ahora está emergiendo porque estamos dando el permiso para que suceda. Ahí están nuestros compañeros, hermanos de camino, seres visibles e invisibles, haciendo fuerza para guiarnos a la fuente verdadera. No necesitamos botes, ni remos, ni resistencia. La corriente nos lleva sola, sólo si le decimos “si, voy camino al nuevo rumbo, estoy listo”. Listo para soltar mi personaje, para abrir el corazón, para perdonar, para descubrir el amor más elevado, para comprender, para dar-recibir, para soltar mi “forma de ser” y mis códigos viejos. Listo para sentir que aunque mis manos en apariencia están vacías, tengo todo lo que necesito para existir: Estoy Despierto.

Creadora del curso “Los Niños de Hoy”

Edición: Normi Sartori
«Creímos que todo estaba…»
Creímos que todo estaba
roto, perdido, manchado…
-Pero, dentro, sonreía
lo verdadero, esperando-.
¡Lágrimas rojas, calientes,
en los cristales helados…!
-Pero, dentro, sonreía
lo verdadero, esperando-.
Se acababa el día negro,
revuelto en frío mojado…
-Pero, dentro, sonreía
lo verdadero, esperando.
Juan Ramón Jiménez

Sexo y Espiritualidad

Luz amorDurante siglos las iglesias nos han transmitido la idea de que para ser espiritual hay que practicar  la castidad, la cual no es más que una ignominiosa represión de un sentimiento y una emoción como es el deseo sexual, que nos fue dada por nuestro Creador de una manera especial.
El ser humano es el único animal, que no tiene una época de celo, porque su deseo sexual es permanente, y sólo necesita del estímulo. “El instinto de apareamiento es una de las fuerzas impulsoras físicas dominantes en los seres humanos. ”
En las más antiguas tradiciones herméticas, se hablaba con toda propiedad de la magia sexual, pues todos los seres humanos poseemos fuerzas eléctricas y magnéticas, que actúan como una fuerza de atracción y entre un hombre y una mujer estas polaridades se manifiestan y se potencian con fuerza en la unión sexual, dando vida al erotismo y a la vida creadora del pensamiento y transformando al sexo en el mediador entre la fuerza instintiva inconsciente y la moderación y conciencia de nuestro espíritu residente. Es una lástima que estos conceptos hayan sido acallados por la mojigatería de las religiones. La magia sexual no está en reprimir la energía sexual, sino en saber encauzarla.
El sexo, ha sido tildado de pecado si no va unido a la procreación, pero han limitado esta procreación a la vida humana, ignorando que el sexo es algo realmente sagrado, porque siempre es portador de vida y un acumulador de energía etérica, que nosotros podemos transformar en positivas o negativas, dependiendo no del sexo mismo, sino de nuestras vibraciones.  El sexo trasciende lo biológico “el acto sexual no impone consecuencias biológicas sobre él.” por tanto lo verdaderamente puro o pecaminoso, no está en el acto mismo, sino en la intención y en la conciencia que tengamos al hacerlo. Nuestro cuerpo no puede ser pecaminoso porque es el templo de Dios, por tanto lo corporal no debe ser mirado como algo negativo, somos mente cuerpo y espíritu y esta trilogía debe estar presente en el acto sexual para hacer de él una experiencia maravillosa, como debería ser siempre un acto de amor, y que no se piense que esta espiritualización del sexo disminuye el placer y la pasión, muy por el contrario la intensifica al dar conciencia a lo que estamos sintiendo.
El tabú por el sexo se remonta a muchos siglos. “ El culto de la continencia se originó como rito entre los soldados antes de emprender batalla; en épocas posteriores se tornó en la práctica de los “santos”. Este culto toleraba el matrimonio tan sólo como un mal menor que la fornicación. Muchas de las grandes religiones mundiales, han sido influidas adversamente por este culto antiguo, pero ninguna tanto como el cristianismo” Quien hasta el día de hoy exige a los sacerdotes una castidad, que en la práctica hemos visto que se convierte en una aberración contra menores indefensos.
Es preciso dar al sexo el lugar que le corresponde y para quienes deseamos realmente ser perfectos como lo es nuestro Padre, debería ser una prioridad el saber usar la pasión no como un pecado, sino como un trampolín para aprender la ciencia del amor, para aprender a dar y también a recibir, con conciencia de lo que hacemos, porque es un gran error el desterrar la presencia de nuestro Espiritu residente, en un acto en el cual él debería estar más presente que nunca, para bendecir nuestros cuerpos que son templos de Dios y que la unión de dos seres unidos por el amor pueden consagrar.
Para que el sexo sea una manifestación cocreadora con Dios, debe ser hecho con amor y conciencia. El amor es un ingrediente sutil de nuestra conciencia que es capaz de mostrar la parte más bella de nosotros mismos, porque “ el amor es el deseo de hacer el bien a los demás.” 648 “Algún día el hombre debería aprender a gozar de la libertad sin licencia, de la alimentación sin glotonería y del placer sin libertinaje. El autocontrol es la mejor política humana para reglamentar la conducta de la auto negación extrema.”
Meditacion tantra a traves del sexoEn todo acto sexual hay un gran intercambio de magnetismo, las personas lo quieran o no, dan al otro lo que ellas están irradiando y de esos momentos nacen los hijos etéricos que nos acompañaran más adelante, porque el sexo es siempre eminentemente creador, por tanto puede ser empleado sin remordimiento alguno, como la unión física, emocional y espiritual entre dos personas.   “Dejad que el hombre se divierta, dejad que la raza humana encuentre placer de una y mil maneras, dejad que la humanidad evolucionaria explore todos los tipos de auto gratificación legítima.”
¡Qué lejos están estas exhortaciones equilibradas, a la beatería y al pecado que se nos ha enseñado.!  El sexo es eminentemente creador, siempre nacerán de él hijos energéticos, cuya calidad dependerá del estado espiritual de los participantes, de allí que la presencia de Dios no puede estar excluido de él, si en verdad queremos evolucionar como sus hijos, porque “un buscador de los placeres, debe tratar siempre de ser tanto productor como consumidor.” La espiritualidad debería estar siempre presente en el acto sexual, teniendo en cuenta que la espiritualidad no es más que la manifestación de la divinidad en nosotros y ella debiera expresarse siempre, sin importar lo que estemos haciendo, porque la espiritualidad es la actitud con que la persona encara cualquier situación de su existencia desde lo profundo de su ser, por eso, el único “pecado” del sexo, reside en la inconciencia con la cual se realiza. No solamente debe existir la unión de los cuerpos sino también la de las almas y los espíritus.
En las últimas décadas se ha ido desmitificando el sexo, pero desgraciadamente se le ha puesto en el otro extremo, transformándolo en algo sin importancia, buscando solamente el placer por el placer. La liberación sexual ha traído muchos beneficios, pero también muchas dificultades, porque al despojarlo del amor se le prostituye y deforma, “ninguna emoción o impulso humano puede producir tanto daño, como cuando se le da rienda suelta al impulso sexual” 914 convirtiéndolo muchas veces en un verdadero acto animal, aún cuando esta expresión está muy mal empleada, pues los animales demuestran un comportamiento muy tierno al aparearse, no obligan sino que el macho conquista a la hembra con sus mejores técnicas de seducción. En los animales no existe la violación
Hay que hablar de sexualidad, hay que ver donde perdió su carácter sagrado y se volvió mercancía Lo sagrado de la sexualidad es lo que la hace una fuerza de vida, de gozo y de crecimiento. Lo sagrado en nuestra vida se da a través del rito y hemos perdido la capacidad de ritualizar nuestros actos con el significado, porque la rutina cotidiana ha perneado todos los rincones de nuestra vida…
Mucho se habla de la educación sexual que se debe dar a la juventud, pero ella está enfocada a como prevenir el embarazo o las enfermedades sexuales, pero nadie, ni siquiera los colegios cristianos hablan de la santificación del sexo, que es algo muy diferente a la castidad o la abstinencia. Nuestra responsabilidad es crear en la juventud una conciencia de lo que realmente es el deseo sexual y cómo es posible disfrutarlo plenamente con una conciencia despierta, porque para su realización también cuenta la cita, que dice que: aislar parte de la vida y llamarla religión es desintegrar la vida y distorcionar la religión.” Hay que hablar de sexualidad, hay que ver donde perdió su carácter sagrado y se volvió mercancía Lo sagrado de la sexualidad es lo que la hace una fuerza de vida, de gozo y de crecimiento, cuando ella es consciente.
ENVIADO:  Yolanda Silva Solano