lunes, 9 de enero de 2012

Sentir el Portal- Profundizando en la Comprensión Capitulo II



Después de la primera parte ( pasos 1 y 2) , el estudiante debe ahora dar énfasis en la meditación – entendiéndose por esto- la práctica que propicia al Ser a conectarse con su Estrella Divina. Es muy importante, que cada uno reserve determinados momentos de su día, para realizar esta reflexión sobre su yo íntimo. Muchas veces, creemos que somos una determinada persona, pero en verdad, desconocemos una enorme gama de características que nos dicen al respecto. Esta etapa, por lo tanto, se destina prioritariamente, a que el Ser pueda SENTIR la VIDA,  las PERSONAS, y sobre todo, a SI MISMO. Es sintiendo el latir de su yo íntimo, que cada persona podrá a su turno, redefinir el término DIOS. DIOS, de ese modo, dejarán de ser únicamente una entidad externa, para volverse algo VIVO y PULSANTE dentro de cada uno. Es a partir de ese momento, cuando verdaderamente el Ser descubre lo DIVINO en su yo íntimo, él se abre para unirse con el Cosmos. SENTIR A DIOS DENTRO DE SI, SIGNIFICA ANTES QUE TODO, RESPETAR LA PROPIA VIDA, PARA ENTONCES, RESPETAR TODO Y TODOS AQUELLOS QUE DIVIDEN ESTE PLANETA FISICO CONOCIDO. Aquel que ya reconoció a DIOS dentro de sí, descubre también, lo importante que es respetar todo aquello que es divino. Y como todo lo que existe es divino, se debe respetar por lo tanto, todo y todos. En esta búsqueda interna, el Ser debe estar atento a sentimientos como el APEGO, la ENVIDIA, el EGOISMO, la RABIA y la CÓLERA. Podemos clasificar estos 5 sentimientos como “serpientes venenosas”, que viven para picar con su veneno nocivo de desamor, otras personas. Entre tanto, antes de picar al otro, estas “serpientes” fueron autorizadas, POR NOSOTROS MISMOS, a picarnos y envenenarnos. ES CONTRA LA ILUSION DE ESTE VENENO PELIGROSO, que debemos estar atentos. Reconocer la existencia de estas “serpientes” es el primer paso. El segundo, es, con mucho AMOR, ir llenando todo aquello que estaba lleno de desarmonía. El antídoto para cualquier sentimiento dañino, es el AMOR. Pues como ya dijo el Cristo: “Bienaventurados los blandos y los pacíficos”. No debemos temer a las “serpientes” de la ilusión, pues LA ESPADA DEL BIEN ES CERTERA Y NO FALLA  CUANDO HAY VERDAD Y AMOR EN AQUEL QUE SOLICITA EL AUXILIO DEL ALTO. Adelante Hermanos, porque ha llegado la hora de separar la paja del trigo.